Lunes, 27 de noviembre de 2006
Catedral de Quilmes, 26 de noviembre de 2006.-


NUESTRO SE?OR JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO
TESTIGO DE LA VERDAD


Cuando Jes?s comenz? su misi?n p?blica, ?proclamaba la Buena Noticia de Dios, diciendo: ?El tiempo se ha cumplido, el Reino de Dios est? cerca. Convi?rtanse y crean en la Buena Noticia? (Mc 1, 14). La instauraci?n del Reino ha sido la causa central de su vida, desde su nacimiento como hijo de David en Bel?n hasta la cruz, donde la inscripci?n ?Jes?s Nazareno Rey de los Jud?os? indicaba el motivo de su condena. En el tribunal de Pilatos, en el momento de su humillaci?n extrema, Jes?s declar? abiertamente su realeza. Cuando despu?s de la multiplicaci?n de los panes quer?an proclamarlo rey, lo hab?a rehusado. Reci?n cuando estaba desprovisto de ning?n apoyo humano, lo acept? para hacernos entender que su realeza no es de este mundo. Jes?s no quer?a ser confundido con un Judas Macabeo o con los celotes que confiaban en el poder de las armas para defender la autoridad de Yahv? sobre su pueblo. El Reino de Dios no se instala bajo la presi?n del poder, sino solamente por la aceptaci?n libre de la verdad. ?Para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad?, responde Cristo en el interrogatorio. En el Reino entran, por eso, los que escuchan su voz, creyendo en ?l, siguiendo a ?l, y asumiendo su misma actitud de humildad y entrega.

La incompatibilidad entre la verdad impuesta por coacci?n y aceptada en libertad, ha sido el meollo de la exposici?n, que el Papa Benedicto XVI dio en septiembre pasado en la universidad de Ratisbona, y que tanto revuelo ha causado en el mundo musulm?n. Dec?a ah? el Papa: ?La violencia est? en contraste con la naturaleza de Dios y la naturaleza del alma?, y complet? su pensamiento con una cita del emperador bizantino Manuel II Pale?logo, del siglo XIV, quien dice: ?Dios no se complace con la sangre; no actuar seg?n la raz?n es contrario a la naturaleza de Dios. La fe es fruto del alma, no del cuerpo. Por tanto, quien quiere llevar a otra persona a la fe necesita hablar bien y razonar correctamente, y no recurrir a la violencia ni a las amenazas. Para conversar a un alma razonable no hay que recurrir al propio brazo ni a instrumentos contundentes ni a ning?n medio con el que se pueda amenazar de muerte a una persona?. Es este el mensaje de la Iglesia en medio de la confrontaci?n de las diversas culturas y religiones, que en el mundo globalizado est?n urgidas a buscar juntos la justicia y la paz, sin traicionar la verdad. Era significativo que la inscripci?n ?El Rey de los jud?os? en la cruz de Cristo haya sido en tres idiomas, en hebreo, lat?n y griego. Pilatos no acept? la sugerencia de los sumos sacerdotes de agregar: ?Este ha dicho: Yo soy el rey de los jud?os?. ?Lo escrito, escrito est?, fue su respuesta, como una afirmaci?n prof?tica, sin que ?l mismo lo supiera. Cristo como Rey debe ser anunciado en todos los idiomas. ?Vayan hasta los confines de la tierra y hagan que todos los pueblos sean mis disc?pulos?, es su mandato. ?La relaci?n con las otras religiones?, dijo el Papa ahora a pocos d?as de su viaje a Turqu?a, ?s?lo se revela constructiva su se evita toda ambig?edad que debilite el contenido esencial de la fe cristiana en Cristo, ?nico Salvador de todos los hombres y en la Iglesia, sacramento necesario de salvaci?n para toda la humanidad?.

En esta Misa de Cristo Rey en nuestra iglesia Catedral, la Acci?n Cat?lica oficializa sus miembros nuevos, quienes manifiestan p?blicamente su compromiso de ser testigos de Cristo en medio de los hombres. Ciertamente hay muchas formas de asociarse en la Iglesia para dar cumplimiento a su cometido principal de evangelizar. Si colaboran con el apostolado jer?rquico, deben considerarse como Acci?n Cat?lica, aunque no tengan este nombre, dice el Concilio. Con esta ceremonia queremos afirmar esta instituci?n que tanto bien ha hecho a nuestra Iglesia argentina. En realidad, los que son oficializados concretan la promesa de los confirmandos, cuando les preguntan si est?n dispuestos a dar testimonio de Jes?s en todas partes, aunque tengan que sufrir por eso desprecio y persecuci?n.

Les doy la bienvenida a los aspirantes y a los que se oficializan y a todos los miembros que en este d?a renuevan sus promesas. Los comprometo ya ahora a participar como Disc?pulos y Misioneros de Jesucristo en la Gran Misi?n que los obispos de Am?rica Latina y el Caribe quieren emprender a partir de la 5? Conferencia en La Aparecida en Brasil, para que nuestros pueblos en ?l tengan vida.

Luis T. St?ckler
Obispo de Quilmes
Publicado por verdenaranja @ 23:25  | Hablan los obispos
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