Domingo, 31 de diciembre de 2006
ZENIT publica el comentario del padre Raniero Cantalamessa, ofmcap. -predicador de la Casa Pontificia- a la liturgia de la Solemnidad de Santa Mar?a, Madre de Dios, 1 de eneroDE 2007.


Solemnidad de Mar?a Sant?sima, Madre de Dios
N?meros 6, 22-27; G?latas 4, 4-7; Lucas 2, 16-21


Mar?a meditaba en su coraz?n todas estas palabras


El Concilio nos ha ense?ado a mirar a Mar?a como la ?figura? de la Iglesia, esto es, su ejemplo perfecto y su primicia. Pero ?puede Mar?a servir de modelo a la Iglesia tambi?n en su t?tulo de ?Madre de Dios? con el que es honrada este d?a? ?Podemos llegar a ser madres de Cristo?

Ello no s?lo es posible, sino que algunos Padres de la Iglesia han llegado a decir que, sin esta imitaci?n, el t?tulo de Mar?a ser?a in?til para uno: ??De qu? me sirve -dec?an- que Cristo haya nacido una vez de Mar?a en Bel?n, si no nace tambi?n por fe en mi alma??. Jes?s mismo inici? esta aplicaci?n a la Iglesia del t?tulo ?Madre de Cristo?, cuando declar?: ?Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en pr?ctica? (Lc 8, 21). La liturgia del d?a nos presenta a Mar?a como la primera de quienes se convierten en madres de Cristo mediante la escucha atenta de su palabra. Ha elegido, de hecho, para esta Solemnidad, el pasaje evang?lico donde est? escrito que ?Mar?a, por su parte, conservaba todas estas palabras, medit?ndolas en su coraz?n?.

C?mo es posible transformarse, en concreto, en madre de Cristo, lo explica el mismo Jes?s: escuchando la Palabra y poni?ndola en pr?ctica. Hay dos maternidades incompletas o dos tipos de interrupci?n de una maternidad. Una es la antigua y conocida del aborto. Tiene lugar cuando se concibe una vida pero no se da a luz porque, entretanto, por causas naturales o por el pecado de los hombres, el feto ha muerto. Hasta hace poco, ?ste era el ?nico caso que se conoc?a de maternidad incompleta. Hoy se conoce otro que consiste, al contrario, en dar a luz un hijo sin haberlo concebido. As? ocurre con los ni?os concebidos en probetas e implantados, en un segundo momento, en el seno de la mujer, y en el caso desolador y triste del ?tero dado en pr?stamo para albergar, a veces bajo pago, vidas humanas concebidas en otro lugar. En este caso a quien la mujer da a luz no viene de ella, no es concebido ?antes en el coraz?n que en el cuerpo?.

Lamentablemente, tambi?n en el plano espiritual existen estas dos tristes posibilidades. Concibe a Jes?s, sin darle a luz, quien acoge la Palabra sin ponerla en pr?ctica, quien contin?a practicando un aborto espiritual tras otro, formulando prop?sitos de conversi?n que luego son sistem?ticamente olvidados y abandonados a medio camino; quien se comporta hacia la Palabra como el observador apresurado que mira su rostro en el espejo y luego se marcha olvidando de inmediato como era (St 1, 23 24). En resumen, quien tiene la fe, pero no tiene las obras.

Al contrario, da a luz a Cristo sin haberle concebido quien realiza muchas obras, a veces tambi?n buenas, pero que no proceden del coraz?n, de amor por Dios y de recta intenci?n, sino m?s bien de la costumbre, de la hipocres?a, de la b?squeda de la propia gloria y del propio inter?s, o sencillamente de la satisfacci?n que da actuar. En suma, quien tiene las obras, pero no tiene la fe.

Estos son los casos negativos, de una maternidad incompleta. San Francisco de As?s nos describe el caso positivo de una verdadera y completa maternidad que nos asemeja a Mar?a: ?Somos madres de Cristo -escribe- cuando lo llevamos en el coraz?n y en nuestro cuerpo por medio del divino amor y de la conciencia pura y sincera; lo generamos a trav?s de las obras santas, ?que deben brillar ante los dem?s para ejemplo!?. Nosotros ?viene a decir el santo- concebimos a Cristo cuando le amamos con sinceridad de coraz?n y con rectitud de conciencia, y le damos a luz cuando realizamos obras santas que lo manifiestan al mundo.

[Traducci?n del italiano realizada por Zenit]
Publicado por verdenaranja @ 20:15  | Espiritualidad
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