Martes, 02 de enero de 2007
Presentaci?n de la Campa?a de la Infancia Misionera 2007, por monse?or Francisco P?rez, Arzobispo Director de OMP, sacado de la revista ILUMINARE, Enero 2007 SERVICIO PASTORAL MISIONERA A?O LXXXV.

28 de Ener e 2007

JORNADA de
INFANCIA MISIONERA


PONTE EN CAMINO...
ERES MISIONERO


Por monse?or Francisco P?rez
Arzobispo castrense y Director de OMP



Cuando Jes?s hablaba con sus disc?pulos lo hac?a por los caminos de Galilea, Judea, Samaria... No permit?a que se le interrumpiera en su reflexi?n puesto que les iba ense?ando a ser 'misioneros de su evangelio', es decir, portavoces de su mensaje y de su vida. Muchos d?as paseaban y paseaban y siempre ten?an un tiempo de reposo para poder comer y en alguna circunstancia, tan interesante les hab?a parecido su palabra y sus discursos, que hasta comer se les hab?a olvidado. Es entonces cuando Jes?s les invita a sentarse y realiza el milagro de la multiplicaci?n de los cinco panes y dos peces donde hab?a m?s de cinco mil personas.

El lema que hemos escogido para la ?Jornada de Infancia Misionera? es muy sugerente y puede resultar ?pedag?gicamente hablando? una buena catequesis para los ni?os que se sorprenden ante la mirada de Jes?s. Ponerse en camino es romper con las comodidades y salir de uno mismo para abrir la vida hacia metas m?s altas que las que nos ofrece el ego?smo. Cuando uno camina hace la experiencia de ruptura con las ataduras del pasado y se adentra mucho m?s en el presente que le toca vivir. Quien camina se une a otros para sobrellevar juntos la dureza de la subida, las facilidades de la bajada y la relajante llanura que armoniza a una y a otra. Quien camina tiene opci?n a llegar a la meta, quien se para y se anquilosa no realizar? su sue?o dorado por muchas justificaciones que ponga.

Ser misionero supone un ?camino a recorrer?. Durante el viaje, ocurre lo mismo que a los disc?pulos de Jes?s, se presentan tareas, ense?anzas, momentos duros y compromisos que se adquieren. Un misionero no se f?a de s? mismo sino que pone todo su empe?o en seguir los pasos del Maestro y a su disposici?n pone todo su trabajo y esmero. Recuerdo la experiencia de una misionera que su ?nica labor era la de recoger, por las calles, a ni?os abandonados. Ella me dec?a que no ten?a nada cuando lleg? a la misi?n pero al poco tiempo el comedor, donde acog?a a estos ni?os, se fue llenando y siempre ten?a comida para darlos. Ahora son m?s de quinientos a los que alimenta diariamente. Se sorprende de c?mo les puede sustentar. Tiene muchos benefactores que la ayudan de forma an?nima. ?Un aut?ntico milagro!

De estas experiencias podr?amos comunicar much?simas. No hay duda que quien camina con Jesucristo encuentra, en su recorrido, la fuerza de su presencia y el milagro de su recompensa. Caminar con ?l es vivir una experiencia gozosa y con frutos que son muy abundantes. ?l toca los corazones m?s all? de nuestras percepciones y basta ponerse en el camino de la caridad que premia siempre ?con sorpresas imprevisibles? a los que se f?an de ?l. Basta ponerse en camino que uno ya es misionero. Desde ni?o me sent?a atra?do a vivir al estilo de los misioneros; me fascinaban, me hac?an sentirme mejor. En ellos ve?a como una r?faga de luz que iluminaba el mundo. Ahora comprendo lo que dice Jesucristo: ?Yo soy la Luz, vosotros sois luz del mundo?.

Ser misionero es llevar esta luz por doquier y ?sta no se basa en realizar muchas actividades como si de un vendaval se tratara sino la de manifestar que quien ama y ama de verdad por amor a Jesucristo los frutos ser?n numerosos. Mirar al pobre con la fuerza amorosa de Dios es la actitud fundamental del misionero.
Las experiencias de los misioneros manifiestan esa relaci?n que va, poco a poco, haciendo de los hombres y mujeres un espacio de libertad y de amistad. De nuevo me viene a la memoria la conversaci?n que tuve con un religioso que trabaja en ?frica. La pasi?n fundamental de este hombre era estar al lado de los que sufren. Durante varios a?os no hizo otra cosa. La regi?n era muy dura en pobreza y enfermedades. Con el tiempo form? un pueblo de hermanos que ha florecido en paz, alegr?a y ayuda mutua. Cuando le pregunt? si se iba a jubilar, me respondi? con una cara de satisfacci?n: ?mi jubilaci?n es estar al lado de esta gente?.

El lema que deseamos entre en el coraz?n de todos los ni?os de Infancia Misionera es el de ayudarles a entender que para ser 'peque?os misioneros' (as? le gustaba llamar a Juan Pablo II a los ni?os) han de ponerse en camino, es decir, darse a los dem?s con gestos de amor, porque quien ama es el mejor amigo de Cristo. Caminar es tambi?n solidarizarse de ah? que pido a todos los ni?os de Espa?a que se asocien para ayudar, con parte de sus ahorros, a Infancia Misionera y sigan haciendo un fondo com?n a fin de que muchos compa?eros suyos, de otros pa?ses, puedan beneficiarse y as? ayudarles a salir de sus dificultades. Y tambi?n les ruego que se unan en grupos, en sus Colegios o Escuelas, en sus Parroquias o en sus Asociaciones para rezar a Jesucristo por la paz y la armoniosa fraternidad entre todos los pueblos. Si as? hacemos seremos misioneros aut?nticos.
Publicado por verdenaranja @ 23:01  | Misiones
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