Jueves, 04 de enero de 2007
Gu?a lit?rgica para la celebraci?n de la Jornada de los "Catequistas Nativos", que se celebrar? el 6 de Enero bajo el lema "Lo que hemos visto os lo anunciamos", publicada en la web del IEME.


Monici?n de entrada

Dentro de los entra?ables d?as de la Navidad celebramos hoy la Fiesta de la Epifan?a del Se?or. Para algunos se queda simplemente en el d?a de ?Los Reyes Magos?, ilusi?n, regalos... Sin embargo el sentido de la fiesta va mucho m?s all?, celebramos un acontecimiento mucho m?s importante. El d?a de la Epifan?a, de la Manifestaci?n del Se?or a los pueblos gentiles, representados en los Magos que vienen a adorarle nos habla de la universalidad del Salvador, reconocida ya desde su Nacimiento. D?a misionero por excelencia. Vienen de tierras lejanas a reconocer al Ni?o que ha nacido. El cielo tambi?n pone de su parte: una estrella les gu?a.

Introducci?n a la Primera Lectura.

El Profeta Isa?as, que es el profeta de la esperanza, lanza un grito de ?nimo a Jerusal?n que est? en la espera angustiosa de superar su situaci?n de dificultad, de ruina y a?n de destrucci?n: El Se?or vendr? y amanecer? sobre ti y ser?s luz para todos los pueblos. El Se?or cambiar? tus a?os de dificultad, de desolaci?n, de tristeza, de oscuridad, y los tornar? en luz, en resplandor. Luz y resplandor que servir?n para que todos los pueblos encuentren su camino.

Introducci?n a la segunda lectura.

La segunda lectura, de la carta de Pablo a los Efesios, nos habla de universalidad. Todos los pueblos son herederos de la gracia de Dios. No hay distinci?n por raza, por color o cultura o tradiciones. Todos los pueblos son miembros del mismo cuerpo y part?cipes de la Promesa de Jes?s.

Introducci?n al Evangelio:

El evangelio de Mateo nos muestra en primer lugar a los Magos de Oriente, que se ponen en camino en la b?squeda del Salvador, del Rey, del Se?or. No temen a las dificultades, ni siquiera tienen la certeza de d?nde lo encontrar?n, pero salen en su b?squeda y lo encuentran junto a su madre.

Por otro lado, Herodes intenta saber d?nde ha nacido el Mes?as, pero no lo busca para rendirle pleites?a sino para matarlo y preservar su poder. Urde artima?as y enga?os para lograr su objetivo, pero fracasa.

Sugerencias para la Homil?a.

Estamos celebrando la Epifan?a del Se?or, de la Manifestaci?n a los Magos de Oriente, fiesta que simboliza con plenitud la universalidad de la persona de Jes?s y de la Salvaci?n que nos viene a traer.

Dentro de este marco de universalidad se manifiesta tambi?n la necesidad de la obra misionera de la Iglesia: Al gozo de la adoraci?n de los Magos y al reconocimiento del Se?or?o de Jes?s se une el mandato del Se?or: ?Id por todo el mundo, anunciad el evangelio a toda criatura...?

Es por eso que se ha escogido este d?a tan esencialmente misionero para recordar la obra del Instituto Espa?ol de Misiones Extranjeras y tambi?n la importancia de los Catequistas, especialmente nativos, para poder realizar esta tarea evangelizadora.

El lema que centraliza este a?o toda la campa?a es ?lo que hemos visto, os lo anunciamos?.

Experimentar al Se?or.

Los Magos se han puesto en camino para seguir la llamada del ?nico Dios, que vali?ndose de la estrella, les va guiando a trav?s del camino, les orienta y al mismo tiempo les da fortaleza para que no decaigan puesto que el camino es largo y duro a la vez. Es el mismo camino de la vida. La vida que se va iluminando con la luz del Se?or y que llegar? a su plenitud con el Encuentro.

Por eso todos los inconvenientes, todas las preocupaciones, todas las angustias que padecen los Magos del Oriente en su camino hacia Bel?n, terminan cuando llegan a Bel?n y se postran con devoci?n a adorar al Ni?o Jes?s. Ellos con toda seguridad que no comprender?an mucho del misterio del Ni?o que acababa de nacer, pero tienen la experiencia de su cercan?a, de su presencia. Esta experiencia les llena, les desborda, y les transforma. Ahora todo el camino que han hecho aparece con todo su sentido. Las dificultades y las angustias se han tornado ya en paz, en alegr?a, en agradecimiento, en armon?a. El andar se ha tornado en ?el estar?, la b?squeda en encuentro. El deseo en satisfacci?n.

Los Magos del Oriente nos invitan hoy a que tambi?n nosotros ?hagamos el camino hacia Jes?s?, hacia ese Ni?o que sabemos que ha nacido, hacia Jes?s que est? ya en medio de nosotros, de nuestro mundo. Que le busquemos, que salgamos a su encuentro. Que respondamos con presteza a su invitaci?n a adorarle, a proclamar con fe y con obras que no hay otro Dios. Que el Se?or Jes?s, ese Ni?o que ha nacido en Bel?n, es el Salvador del Mundo.

Nosotros no s?lo lo creemos, sino que lo hemos visto y lo experimentamos con gozo, con alegr?a. Experimentar el gozo de la presencia del Se?or, arrodillarnos delante de ?l, hablarle de nuestra vida, y dejar que ?l nos hable, que El nos mire, que El nos sonr?a. Es la experiencia del Se?or que todos necesitamos, es la experiencia que nos dar? vida y vida en abundancia. Es la experiencia que nos ayudar? a superar las dificultades, las tristezas, los problemas cotidianos, y que nos ayudar? tambi?n a abrirnos a las necesidades de los dem?s.

Experimentar al Se?or para anunciarlo.

El cristiano que en su misma esencia debe ser misionero, debe tener tambi?n en sus ra?ces esta misma experiencia de ver, de gustar, de estar, de adorar al Se?or que nace en medio de la debilidad y de la pobreza, desprovisto totalmente de bienes materiales, pero que es el mismo Dios que hizo el cielo y la tierra. El Se?or de todo que llega sin nada. Si no tenemos experiencia de Dios, si no ?vemos con el coraz?n? ?qu? vamos a anunciar?, ?qu? misterio y qu? realidad vamos a proclamar?, ?de qu? suceso vamos a ser testigos?

Y esta es nuestra principal misi?n: el anunciarlo entre las gentes, en especial entre quienes todav?a no le conocen. En todo cristiano debe surgir desde lo m?s dentro de sus entra?as el mismo grito de San Pablo: ?Ay de m? si no evangelizara?.

Dar testimonio de lo que creemos, de lo que hemos visto, de lo que hemos experimentado, todo eso hoy cobra una m?xima vigencia en la obra misionera de la Iglesia. Anunciar, proclamar lo que vivimos, de lo que somos testigos, lo que ha cambiado nuestras vidas. Esta es la tarea central de los catequistas nativos que son pilar fundamental en la Misi?n.

Por eso tambi?n hoy recordamos su importancia. Sin ellos la misi?n ser?a casi imposible. Son imprescindibles en la catequesis de catec?menos y en la de formaci?n de los cristianos, en las celebraciones lit?rgicas, en la atenci?n a los enfermos y a las necesidades de la comunidad, en las tareas de integraci?n, de trabajos para el desarrollo, en la defensa de la mujer.

Son laicos, muchos procedentes de familias cristianas y otros convertidos m?s recientemente, pero todos con ansias de que el Se?or sea reconocido y admitido y que la Iglesia siga creciendo y se fortalezca el Anuncio del Reino.

Nos dice el slogan de la campa?a: ?Lo que hemos visto os lo anunciamos?. Y eso ponemos en boca de los catequistas nativos: Somos testigos en medio de vosotros de la Paz que el Se?or nos trae, de la Igualdad que viene a proclamar, de la Justicia que es esencial en el establecimiento del Reino, del Amor que es el centro de la actividad cristiana, de la verdad y del servicio, somos testigos de todo esto que se cumple en la persona de Cristo Jes?s, nuestro Salvador.

Oraci?n de los fieles:

Como comunidad orante y confiada presentamos al Padre nuestros deseos y nuestras necesidades sabiendo que ?l siempre nos escucha:

? Por toda la Iglesia misionera para que obediente al mandato del Se?or sea fiel a su noble misi?n de anunciarle en medio de las gentes.

Roguemos al Se?or

? Por el Papa y los Obispos, para que, a ejemplo de Jes?s, sean aut?nticos servidores de todos los hombres, en especial de los m?s necesitados,

Roguemos al Se?or

? Por todos los gobernantes de las naciones, por los que tienen poder pol?tico, social o econ?mico, para que con generosidad ayuden a los pa?ses m?s necesitados y promuevan la justicia, la paz y el desarrollo de sus pueblos.

Roguemos al Se?or

? Por los misioneros sacerdotes, religiosos y laicos, entregados de lleno a la tarea misionera, para que sientan el apoyo de toda la Iglesia, vivan con alegr?a y crezcan cada d?a en la experiencia del Se?or.

Roguemos al Se?or

? Por las v?ctimas de la violencia, por tantos millones de desplazados, de inmigrantes todav?a sin integraci?n en su nuevo entorno, por los despose?dos que quedan en sus pa?ses, para que estableci?ndose en el mundo un nuevo orden social, pol?tico y econ?mico, puedan llegar a un mayor reconocimiento de su dignidad como personas.

Roguemos al Se?or

Padre: esc?chanos y danos fuerza y sabidur?a para colaborar. Te presentamos todas estas necesidades por los m?ritos de tu Hijo, Jesucristo, nuestro Se?or, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Publicado por verdenaranja @ 23:23  | Liturgia
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