Domingo, 07 de enero de 2007
ACIPRENSA



Los Reyes Magos no son personajes creados por siglos de tradici?n cristiana. Su existencia, adem?s de quedar bien testimoniada en el Evangelio, ahora es documentada por los descubrimientos arqueol?gicos.

Esta curiosa y extraordinaria revelaci?n se encuentra contenida en una tablilla, en la que se han acu?ado caracteres cuneiformes. Se trata de un aut?ntico documento astron?mico y astrol?gico (entonces las dos disciplinas eran hermanas gemelas) que revela la existencia de una conjunci?n de J?piter y Saturno en la constelaci?n de Piscis en el a?o 7 antes de Cristo.

Los Evangelios enmarcan el nacimiento de Jes?s en tiempos del censo del imperio ordenado por C?sar Augusto, cuando Quirino era gobernador de Siria, y en los ?ltimos a?os del rey Herodes, quien falleci? en el mes de marzo del a?o 4 a.C. Para los historiadores, Jes?s naci? unos siete a?os antes del a?o ?0?. El evangelista Mateo (2, 2) pone en relaci?n el evento de Bel?n con la aparici?n de una estrella particularmente luminosa en el cielo de Palestina. Y es precisamente en este momento en el que la tablilla de arcilla ofrece un testimonio particular.

Existen muchas hip?tesis sobre la estrella que vieron los magos ("magoi" en griego era la palabra con que se denominaba a la casta de sacerdotes persas y babilonios que se dedicaban al estudio de la astronom?a y de la astrolog?a) y que les llev? a afrontar un viaje de unos mil kil?metros con el objetivo de rendir homenaje a un reci?n nacido.

El 17 de diciembre de 1603, Johannes Kepler, astr?nomo y matem?tico de la corte del emperador Rodolfo II de Habsburgo, al observar con un modesto telescopio desde el castillo de Praga el acercamiento de J?piter y Saturno en la constelaci?n de Piscis, se pregunt? por primera vez si el Evangelio no se refer?a precisamente a ese mismo fen?meno. Hizo concienzudos c?lculos hasta descubrir que una conjunci?n de este tipo tuvo lugar en el a?o 7 a.C. Record? tambi?n que el famoso rabino y escritor Isaac Abravanel (1437-1508) hab?a hablado de un influjo extraordinario atribuido por los astr?logos hebreos a aquel fen?meno: el Mes?as ten?a que aparecer durante una conjunci?n de J?piter y Saturno en la constelaci?n de Piscis. Kepler habl? en sus libros de su descubrimiento, pero la hip?tesis cay? en el olvido perdida entre su inmenso legado astron?mico.

Faltaba una demostraci?n cient?fica clara. Lleg? en 1925, cuando el erudito alem?n P. Schnabel descifr? anotaciones neobabilonias de escritura cuneiforme acu?adas en una tabla encontrada entre las ruinas de un antiguo templo del sol, en la escuela de astrolog?a de Sippar, antigua ciudad que se encontraba en la confluencia del Tigris y el ?ufrates, a unos cien kil?metros al norte de Babilonia. La tablilla se encuentra ahora en el Museo estatal de Berl?n.

Entre los numerosos datos de observaci?n astron?mica sobre los dos planetas, Schnabel encuentra en la tabla un dato sorprendente: la conjunci?n entre J?piter y Saturno en la constelaci?n de Piscis tiene lugar en el a?o 7 a.C., en tres ocasiones, durante pocos meses: del 29 de mayo al 8 de junio; del 26 de septiembre al 6 de octubre; del 5 al 15 de diciembre. Adem?s, seg?n los c?lculos matem?ticos, esta triple conjunci?n se vio con gran claridad en la regi?n del Mediterr?neo.

Si este descubrimiento se identifica con la estrella de Navidad de la que habla el Evangelio de Mateo, el significado astrol?gico de las tres conjunciones hace sumamente veros?mil la decisi?n de los Magos de emprender un largo viaje hasta Jerusal?n para buscar al Mes?as reci?n nacido. Seg?n explica el prestigioso catedr?tico de fenomenolog?a de la religi?n de la Pontificia Universidad Gregoriana, Giovanni Magnani, autor del libro ?Jes?s, constructor y maestro? (?Ges? costruttore e maestro, Cittadella, As?s, 1997), ?en la antigua astrolog?a, J?piter era considerado como la estrella del Pr?ncipe del mundo y la constelaci?n de Piscis como el signo del final de los tiempos. El planea Saturno era considerado en Oriente como la estrella de Palestina. Cuando J?piter se encuentra con Saturno en la constelaci?n de Piscis, significa que el Se?or del final de los tiempos se aparecer? este a?o en Palestina. Con esta expectativa llegan los Magos a Jerusal?n, seg?n el Evangelio de Mateo 2, 2?. ??D?nde est? el Rey de los jud?os que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle? preguntan los magos a los habitantes de Jerusal?n y despu?s a Herodes.

La triple conjunci?n de los dos planetas en la constelaci?n de Piscis explica tambi?n la aparici?n y la desaparici?n de la estrella, dato confirmado por el Evangelio. La tercera conjunci?n de J?piter y Saturno, unidos como si se tratara de un gran astro, tuvo lugar del 5 al 15 de diciembre. En el crep?sculo, la intensa luz pod?a verse al mirar hacia el Sur, de modo que los Magos de Oriente, al caminar de Jerusal?n a Bel?n, la ten?an en frente. La estrella parec?a moverse, como explica el Evangelio, ?delante de ellos? (Mt 2, 9).


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