Lunes, 15 de enero de 2007
Discurso de apertura de la asamblea ordinaria de la Conferencia Episcopal Venezolana pronunciado por monse?or Ubaldo Santana Sequera, arzobispo de Maracaibo, y presidente de la Conferencia Episcopal el 7 de enero pasado.



Eminencia,
Exmo. Sr. Nuncio de su Santidad
Hermanos arzobispos y obispos
Queridos sacerdotes, religiosas, religiosas y laicos
Invitados especiales
Representantes de los Medios de Comunicaci?n Social

A.- Introducci?n

1.-Presento por primera vez este informe ateni?ndome a una disposici?n reglamentaria de la Conferencia Episcopal Venezolana: ?Cada a?o en la Asamblea ordinaria de enero el Presidente presentar? al Episcopado un panorama nacional de la Iglesia y del pa?s. Dicho informe ser? estudiado por la Asamblea, la cual har? un pronunciamiento, cuando lo considere oportuno? (Reglamento Art. 5 par. 3).

2.-Doy gracias al Padre de Nuestro Se?or Jesucristo que nos congrega nuevamente como hermanos en esta octog?sima s?ptima edici?n de nuestra Asamblea Ordinaria a las puertas del a?o 2007. Venimos impregnados de las fiestas navide?as que hemos compartido con el pueblo creyente. Como cristianos entre los cristianos, hemos profesado nuestra fe en la Encarnaci?n salvadora del Hijo de Dios en el seno de Mar?a.

3.-Como pastores del reba?o, al frente del cual hemos sido colocados en calidad de gu?as y maestros, nos corresponde dar raz?n de la esperanza que nos habita, compartir ?los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo? (GS No 1), ?alegrarnos con los que est?n alegres y a llorar con los que lloran? (Cf. Rm. 12,15). Con este talante propio de nuestra espiritualidad pastoral rese?ar? algunos acontecimientos relevantes del a?o pasado, presentar? los puntos m?s importantes de la agenda de nuestra asamblea y abordar? algunas situaciones de la realidad internacional y nacional que nos interpelan y exigen de nosotros posiciones claras y respuestas concretas.

B.- 2006: Un a?o denso de acontecimientos eclesiales

4.- Hace un a?o se eligi? la nueva directiva de la CEV y se renovaron las Comisiones Episcopales. El proceso electivo se desarroll? en un clima de oraci?n, de discernimiento y de gran cordialidad fraterna. Las personas elegidas y los equipos conformados cuentan con la br?jula segura de la labor realizada por sus predecesores y sobretodo por las orientaciones emanadas del Concilio Plenario de Venezuela que es algo as? como una Enciclopedia Pastoral para la evangelizaci?n del siglo XXI venezolano.

5.- En el mes de febrero El Santo Padre visti? de p?rpura a Venezuela con la gozosa noticia de la elevaci?n a la dignidad cardenalicia de Mons. Jorge Urosa Savino. Este gesto nos hizo descubrir cu?n atento estaba el Santo Padre a la dif?cil situaci?n de nuestro pa?s y a la necesidad de nuestras iglesias de contar con un v?nculo m?s estrecho y cercano con la sede petrina. Es un don de Dios que nos incita a comprometernos con el programa del nuevo papa contenido en su enc?clica ?Deus charitas est? (Dios es amor): ?irradiar el amor a Dios y al pr?jimo en la Iglesia y en el mundo?.

6.- El 22 de abril nos trajo la tr?gica noticia de la desaparici?n y muerte violenta de nuestro querido Padre Jorge Pi?ango Mascare?o. Todos esperamos que las instancias encargadas de las investigaciones lleguen al pleno esclarecimiento de los hechos y se emita un veredicto apegado a la verdad y a la justicia. A su arzobispo aqu? presente le reiteramos nuestro agradecimiento por el buen servicio que el P. Pi?ango prest? al frente de la subsecretar?a general.

7.- La conmemoraci?n de los 475 a?os de la primera creaci?n de la di?cesis de Coro nos permiti? retornar a nuestras ra?ces y reencontrarnos con los dif?ciles pero fruct?feros momentos de la fundaci?n de nuestras primeras iglesias. Felicitamos a Mons. Jos? Lu?s Azuaje por su nombramiento como obispo residencial de la di?cesis de El Vig?a-San Carlos as? como al reba?o colocado bajo su cayado Tambi?n bendecimos al Se?or por el buen servicio pastoral que prest? en esa iglesia, durante la sede vacante, el Administrador apost?lico, Mons. Luis Alfonso M?rquez.

Vayan tambi?n nuestras felicitaciones y reconocimiento fraterno a Mons. Tulio Manuel Chirivella, que celebr? el pasado mes de noviembre sus cincuenta a?os de fruct?fero y gozoso ministerio sacerdotal. Admiramos la firmeza y fidelidad con la que condujo todos los arados que el Se?or fue colocando en sus manos abriendo surcos fecundos en los distintos campos de su dilatado pastoreo.

8.- En el a?o 2006 nuestra iglesia ha seguido dando signos de vitalidad y renovaci?n a trav?s del testimonio de la vida consagrada. Su presencia ha sido particularmente ejemplar, estimulante y referencial en la vivencia del Concilio Plenario y en su activa participaci?n en todas las fases de las sesiones conciliares. Compartimos con gozo la celebraci?n de los cincuenta a?os de servicio pastoral en el campo de la formaci?n sacerdotal de los Padres Operarios Diocesanos; de las Misioneras de Cristo Jes?s, de las Disc?pulas de Jes?s y de las Hijas del Divino Salvador.

9.-Nuestra Conferencia Episcopal ha cumplido 40 a?os de existencia. Este organismo eclesial hunde sus ra?ces en el suelo duro y rocoso de la primera mitad del siglo XX. De 1904 a 1962 se realizaron once conferencias ordinarias y ocho extraordinarias. Entre sus principales frutos figuran las tres Instrucciones Pastorales de 1904, 1928 y 1957, verdaderas referencias doctrinales, pastorales y disciplinares que, conjuntamente con el surgimiento de institutos religiosos venezolanos, la llegada de congregaciones masculinas y femeninas provenientes de Europa y las heroicas empresas educativas y evangelizadoras de grandes pastores nativos, marcaron la pauta del resurgimiento de la Iglesia cat?lica en el pa?s despu?s de las adversidades del siglo XIX que la hab?an dejado completamente exhausta y sin recursos.

10.- El impulso decisivo provino del Concilio Vaticano II que instituy? las Conferencias Episcopales como ?rganos permanentes de expresi?n colegial, de contacto, de trabajo mancomunado de servicio a las iglesias locales a trav?s de las reuniones peri?dicas de los obispos de cada pa?s (Cf. CD 37). La andadura actual de la Conferencia Episcopal Venezolana se inici? formalmente con la Conferencia de Los Teques donde durante 22 d?as los Obispos adecuaron la normativa universal surgida del Concilio Vaticano II reci?n concluido a la realidad venezolana. De 1966 a 1972 la nueva figura colegial fue perfilando su funcionamiento bajo la presidencia del Cardenal Jos? Humberto Quintero. En 1972 se aprobaron sus Estatutos y Reglamentos y se cre? el Secretariado Permanente del Episcopado, contando con el dinamismo creativo y organizador de su primer secretario, Mons. Ovidio P?rez Morales (Cf. Porras Baltazar Nuevos rumbos en la Conferencia Episcopal Venezolana, Iglesia en Venezuela No 70, pp.18-19).

11.- En esta asamblea haremos memoria agradecida del surgimiento de este importante organismo colegial. Fundamentaremos nuestra reflexi?n en el acertado diagn?stico que el Concilio Plenario hace de la CEV -?se percibe una debilidad funcional, econ?mica e institucional? y se siente la necesidad de que su animaci?n sea m?s articulada, efectiva y permanente? (ICM 49) - y en el conjunto de reflexiones y l?neas pastorales contenidas en el Documento sobre Instancias de comuni?n del pueblo de Dios (NN 47-50; 115-119; 201-204). Vivimos agudamente la conciencia de que la hora crucial que atraviesa nuestro pueblo reclama de nosotros un testimonio m?s contundente de unidad, de colegialidad afectiva y efectiva, de fraternidad y de audacia prof?tica.

12.- El acontecimiento de mayor impacto del a?o fue sin duda la clausura del Concilio Plenario de Venezuela. El acto se llev? cabo el pasado siete de octubre en esta ciudad capital, con la presencia del Cardenal legado de Su Santidad Jorge Medina Est?vez. Momento emotivo y cargado de honda y comprometedora simbolog?a de env?o misionero fue la procesi?n de las delegaciones de cada di?cesis, encabezadas por su obispo, para recibir de manos del Cardenal Medina el libro con los documentos del Concilio. Se hicieron vivas y actuales, en el Parque de las Naciones Unidas, las solemnes palabras de env?o de Jes?s a sus ap?stoles: ?Vayan pues a todas las naciones y h?ganlas mis disc?pulos, baut?cenlas en el nombre del Padre, del Hijo y del Esp?ritu Santo? (Mt, 28,20).

13.- El Concilio Plenario es efectivamente un nuevo env?o de las iglesias que peregrinan en Venezuela para que salgan a misionar el siglo XXI. Concluidas las seis sesiones de trabajo, aprobados los documentos conciliares y debidamente reconocidos por la Santa Sede, le corresponde ahora a la Iglesia en Venezuela asumir ? la apasionante tarea de la Nueva Evangelizaci?n, que tiene como meta renovar la vida seg?n el mensaje de Jesucristo y hacer de los valores evang?licos savia y fermento de una nueva sociedad, favoreciendo en los fieles cristianos la coherencia entre la fe y la vida, as? como la superaci?n de todas las injusticias y fallas sociales, el fomento de la dignidad humana y de una recta conducta familiar, laboral, pol?tica y econ?mica? (GES 13). El Concilio se puede considerar una respuesta a la pregunta que nos planteara el Papa Juan Pablo II en su primera visita apost?lica en 1985: ??C?mo trasmitir el mensaje de salvaci?n de manera integral y vital, de modo que pueda ser acogido como gracia y exigencia por cualquier hombre sea cual fuere su situaci?n personal, familiar y social??

14.- La Conferencia se ha dotado de una Comisi?n episcopal para el seguimiento y la aplicaci?n del Concilio, con funciones precisas y su trabajo de animaci?n ser? importante en esta primera etapa. La responsabilidad mayor de su puesta en pr?ctica recae por supuesto sobre cada una de nuestras iglesias. En varias se han puesto ya en marcha diversos modelos de apropiaci?n. Diez di?cesis han asumido el proyecto de renovaci?n pastoral impulsado por el Movimiento por Un Mundo Mejor, otras est?n aplicando el Sistema integral de Nueva Evangelizaci?n y otras modelos sinodales propios. Es el caso por ejemplo de la di?cesis de San Crist?bal donde se acaba de concluir la primera etapa del II S?nodo diocesano. Alabamos al Dios y Padre de Nuestro Se?or Jesucristo por habernos bendecido este a?o con toda clase de bendiciones espirituales (Cf. Ef, 1,3).

C.- 2007: A?o de aplicaci?n del Concilio y de Aparecida

15.- En el 2007 conmemoraremos el primer centenario del Congreso Eucar?stico Internacional, primero de la Am?rica Latina, celebrado en el templo de Santa Teresa de Caracas, del 25 al 31 de diciembre de 1907, con motivo del 25? aniversario del establecimiento en la Santa Capilla de Caracas de la Adoraci?n Perpetua del Sant?simo Sacramento. Mons. Juan Bautista Castro, gran promotor del culto eucar?stico, promovi? esta feliz iniciativa que cont? con una hermosa carta del Papa P?o X... En esta asamblea haremos una relectura conmemorativa y actualizada de esta efem?rides a la luz de las orientaciones de los documentos conciliares sobre la Celebraci?n de los misterios de la fe (CMF 13,107) y de las Instancias de comuni?n del Pueblo de Dios (ICM 183). Otras efem?rides importantes para el crecimiento de la vida espiritual de nuestras iglesias son la celebraci?n del cincuentenario en marzo pr?ximo de la segunda fundaci?n de la Orden de las Carmelitas Descalzas y el bicentenario de la canonizaci?n de San Benito de Palermo, el santo negro cuya devoci?n est? profundamente arraigada en los Andes y en muchos pueblos y ciudades del Zulia.

16.- Otro acontecimiento mayor que se viene preparando desde el a?o 2001 y llegar? este a?o a su realizaci?n es la Quinta Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, convocada por Juan Pablo II, ratificada por Benedicto XVI para llevarse a cabo el pr?ximo mes de mayo en el santuario mariano de Aparecida (Brasil), bajo el lema ?Disc?pulos y misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en ?l tengan vida?. ?Yo soy el camino, la verdad y la vida? (Jn 14,6). La inauguraci?n de la Conferencia nos dar? a todos los cat?licos latinoamericanos la inmensa alegr?a de recibir la primera visita del Santo Padre a nuestro continente.

17.- Concluida la fase de consulta, el CELAM se ha abocado a procesar los aportes de todas las Conferencias Episcopales, que servir? de base e inspiraci?n para la elaboraci?n del documento de s?ntesis. Nuestra Conferencia ha participado en todo el proceso preparatorio de muy diversos modos y particularmente a trav?s del estudio del documento de participaci?n, de la elaboraci?n de aportes, de la comunicaci?n informativa y de la oraci?n. No deja de despertar curiosidad e inter?s el prop?sito de la Quinta Conferencia de desembocar en una Gran Misi?n Continental. Tema que se entronca con las orientaciones pastorales contenidas en el Documento conciliar sobre la Proclamaci?n Prof?tica del Evangelio en Venezuela (PPEV 137-149).

18.- La CEV estar? presente con siete delegados, dos por derecho y cinco por elecci?n: el Emmo. Sr. Cardenal Jorge Urosa, quien les habla el presidente de la CEV, el Excmo Sr. Arzobispo Mons. Baltazar Porras y los Excmos. Sres. obispos, Jos? Lu?s Azuaje, Jes?s Alfonso Guerrero, Mario Moronta y Jos? Angel Divasson. Tambi?n fueron elegidos cinco suplentes. Esperamos la designaci?n definitiva por parte de la Santa Sede tanto de los obispos como de los sacerdotes, religiosos, religiosas, laicos y laicas que participar?n bajo diversos t?tulos en la Conferencia general. A la delegaci?n venezolana le corresponder? sin duda la tarea de compartir con sus hermanos latinoamericanos el don del Concilio Plenario y aportar sus luces para encontrar entre todos los caminos para evangelizar algunas realidades y situaciones particularmente ?lgidas que han ido surgiendo en el horizonte latinoamericano y que representan desaf?os que no podemos eludir.

D.- Agenda de la octog?sima asamblea ordinaria de la CEV

19.- La agenda de esta asamblea gira en torno a cuatro grandes bloques tem?ticos. El primero agrupa los acontecimientos eclesiales arriba rese?ados, particularmente la aplicaci?n del CPV y la preparaci?n inmediata de Aparecida. El segundo se concentra en el an?lisis y aprobaci?n de dos documentos que consideramos de particular importancia para iluminar desde el evangelio, el Magisterio y de la Doctrina Social de la Iglesia, la vida espiritual del pueblo de Dios y el obligante compromiso de la Iglesia en el campo socio-pol?tico. El tercer bloque tem?tico estar? dedicado a mirar atentamente con ojos de pastores nuestra realidad pol?tica, econ?mica y social actual, a escrutar los nuevos signos de los tiempos; a discernir comunitariamente los designios de Dios que en ellos se revelan y ofrecerle al pueblo de Dios y al conjunto del pueblo venezolano reflexiones, propuestas y orientaciones que nos ayuden a avanzar juntos por el camino del Reino de Dios. El cuarto bloque recoge temas que hemos venido trabajando desde hace ya varios a?os y que son de suma importancia para adecuar nuestra conferencia a los tiempos actuales. Me refiero a lo proyectos de reorganizaci?n de la CEV, la estrategia comunicacional y el autofinanciamiento de nuestras arquidi?cesis, di?cesis y vicariatos apost?licos.

20.- Las nuevas culturas planetarias nos avasallan y nos obligan a salir de visiones aldeanas y estrechas y a situar nuestros ministerios eclesiales en una visi?n que abarque la totalidad del mundo y de la realidad. Estas nuevas realidades nos exigen estar mucho m?s presentes en el acontecer medi?tico, iluminar los acontecimientos en pleno desarrollo con la luz del evangelio y del magisterio eclesial, y ofrecer a los nuevos p?blicos medi?ticos criterios claros de conducta moral sobre t?picos que tocan la esencia de la persona humana, sus relaciones, sus l?mites y posibilidades. Esto nos exige conversi?n permanente, renovaci?n de nuestras plataformas organizacionales y una actualizada estrategia comunicacional. Estos puntos est?n inscritos en la agenda de nuestra asamblea y requerir?n toda nuestra atenci?n y creatividad.

E.- Algunos Desaf?os de la situaci?n actual

21.- Adem?s de los desaf?os eclesiales ya enumerados, particularmente la aplicaci?n del Concilio Plenario, la implementaci?n de las Conclusiones de la Quinta Conferencia General de Aparecida y el compromiso claro y decidido de todas nuestras iglesias por una Nueva Evangelizaci?n, nos sentimos interpelados por los retos procedentes de la realidad internacional y nacional.

22.- Es menester recordar, al inicio de este a?o que nos conduce a grandes pasos hacia la conclusi?n de la primera d?cada del siglo XXI que ya es t?pico considerar al mundo entero sumergido en un profundo, acelerado y global cambio de ?poca que afecta todas las dimensiones de las realidades humanas, cuestiona nuestras convicciones religiosas y est? generando transformaciones pol?ticas, sociales, econ?micas y culturales de insospechadas consecuencias. Esta conmoci?n de la vida humana cabalga a lomo de la incontenible ?mediatizaci?n? de todos las dimensiones del ser y quehacer de la vida humana. Emerge un mundo-aldea, cada vez m?s interconectado por las poderosas redes inform?ticas satelitales.

23.- Las utop?as de diversos cortes revolucionarios han vuelto por sus fueros luego de un largo eclipse en Am?rica Latina, montadas en la ola del desencanto provocado por el fracaso de democracias representativas, fundamentadas en modelos capitalistas neoliberales que no fueron capaces de eliminar las flagrantes desigualdades sociales y superar la grave lacra de la pobreza. Los nuevos reg?menes con visos de izquierda surgidos de las elecciones del a?o pasado necesitar?n mucha lucidez y honestidad para no dejarse arrastrar por la tentaci?n de buscar soluciones pol?ticas que generen bienestar a corto plazo para los pobres y excluidos sacrificando ciertas libertades e implantando modelos m?s autoritarios y centralizados.

24.- Algunos de los cambios pol?ticos que se est?n produciendo llevan en sus entra?as una poderosa aspiraci?n de edificar un orden m?s justo de la sociedad y del Estado. Pa?ses hasta ahora con poco protagonismo mundial pujan por abrirse camino, intentan utilizar el poder de sus recursos energ?ticos para romper la polaridad existente, darle voz y poder a los excluidos del mundo. La causa es leg?tima pero ?c?mo saber si se est?n utilizando las estrategias adecuadas? La b?squeda de la justicia, nos record? el Papa Benedicto XVI en su Enc?clica program?tica ?Dios es amor?, es el objeto y la medida intr?nseca de toda pol?tica.

?La pol?tica, m?s que una simple t?cnica para determinar los ordenamientos p?blicos tiene como origen y meta la consecuci?n de la justicia, y ?sta es de naturaleza ?tica. La construcci?n de un orden social y estadal justo mediante el cual se da a cada uno lo que le corresponde es una tarea fundamental del Estado que se debe afrontar en cada generaci?n?La Iglesia no puede ni debe emprender por cuenta propia la empresa pol?tica de realizar la sociedad m?s justa posible. Al Cesar lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios (Mt. 22,21)... No puede ni debe sustituir al Estado. Pero tampoco puede quedarse al margen de la lucha por la justicia. Le corresponde, mediante la purificaci?n de la raz?n y la formaci?n ?tica despertar las fuerzas espirituales sin las cuales la justicia, que es una virtud que exige siempre renuncias, no puede afirmarse ni prosperar? El Estado no se puede encargar solo de tan compleja e ingente tarea. Lo que hace falta, prosigue el Papa, no es un Estado que regule y domine todo sino que generosamente reconozca y apoye, de acuerdo al principio de subsidiaridad, las iniciativas que surgen las diversas fuerzas sociales? (Cf DCE 26-28).

25.- Esa es la contribuci?n que nosotros como Iglesia de Cristo que peregrina en Venezuela desde los mismos comienzos de nuestra historia independiente, podemos y debemos ofrecer al pa?s y a sus dirigentes. Siempre es bueno recordar que no nos corresponde bajar a la arena de lo pol?tico partidista o tomar partido por alguna facci?n. No nos corresponde ni tumbar ni poner gobiernos. Pero s? nos corresponde hacer que la pol?tica no pierda su norte de buscar la justicia y la paz para todos empezando por los m?s pobres. Nos corresponde trabajar en la formaci?n de la conciencia de nuestra patria y de todos los que la conforman a partir de la Doctrina Social de la Iglesia. Cuando hablamos, cuando intervenimos, cuando exhortamos o denunciamos no lo hacemos porque nos consideremos por encima de nadie sino sencillamente porque nos consideramos parte de ese cuerpo social que tiene por misi?n ayudar a sus hermanos a cumplir con honestidad, abnegaci?n y competencia su misi?n (Cf. Mt 5,5). Los poderes del Estado no existen para eximir a los ciudadanos de sus responsabilidades sino para ayudarles a cumplir con ellos. Si no hay veedur?a electoral, contralor?a social, correcci?n moral, fiscalizaci?n c?vica las figuras oficiales ser?n puras entelequias burocr?ticas distantes del pueblo.

26.- En el campo ?tico-cultural asistimos a un intenso debate sobre Estado, laicidad y religiones. El tema es importante porque afecta profundamente la convivencia ciudadana, el anclaje de las religiones en la sociedad y en el Estado. La discusi?n se ha trasladado a las C?maras legislativas en las que circulan proyectos de leyes que manejan conceptos estatistas y la prescindencia de la educaci?n religiosa escolar para darle paso a una moral ciudadana o al endoctrinamiento ideol?gico. Para poder establecer un di?logo di?fano y fruct?fero es menester reconocer la importancia y complejidad del tema y participar activamente en el debate aportando el gran patrimonio moral que la Iglesia posee por el servicio secular que le ha prestado a la educaci?n y a la humanizaci?n de la sociedad.

27.- La laicidad entendida como el reconocimiento de la justa autonom?a del orden temporal, en sus instituciones y procesos es algo que es enteramente compatible con la fe cristiana y hasta directamente favorecido y exigido por ella (Cf. GS 36). En cambio no se puede llamar laicidad sino laicismo a ?la exclusi?n de la religi?n de los variados ?mbitos de la sociedad y su confinamiento en el ?mbito de la conciencia individual? (Benedicto XVI, Discurso a los participantes al Encuentro Nacional de la Uni?n Nacional de juristas cat?licos italianos, 9-12-06) .

28.- Una sana concepci?n del Estado aconfesional debiera caracterizarse: por la separaci?n entre religiones y Estado, la consideraci?n positiva de la dimensi?n religiosa y de las religiones para las personas y para la sociedad, la libertad religiosa y de conciencia y el establecimiento de una cooperaci?n amistosa entre ambas instituciones que facilite que todas las expresiones religiosas puedan organizarse y aportar al mejoramiento de la calidad de vida de la sociedad.

29.- Ante estas macrotendencias sigue m?s que nunca permaneciendo v?lido, en el orden pastoral, el principio de encarnaci?n formulado por S. Ireneo y que el Documento de Puebla hizo suyo: ?Lo que no es asumido no es redimido? (DP 400), principio inspirador del documento conciliar sobre la Evangelizaci?n de la cultura en Venezuela. Hoy, como siempre, la tarea primordial de la Iglesia es vivir, en comuni?n con Cristo, los dones de Dios a la humanidad, y anunciar a todos los hombres esa buena Noticia del amor y de la esperanza.

F.- Algunos desaf?os del Panorama Nacional

30.- Lecciones de las elecciones: En La jornada comicial del tres de diciembre pasado y en sus resultados el pueblo venezolano ha enviado un conjunto de mensajes muy claros que deben ser tenidos en cuenta por sus l?deres y por todos los que hemos sido llamados a estar a su servicio. Es digno de destacar ante todo la magistral lecci?n de comportamiento ciudadano de la poblaci?n con ese toque propio e inconfundible de alegr?a, de orden, de aguante, de convivencia plural y tolerante superando predicciones de pugnas y enfrentamientos.

31.- M?s all? de los resultados y de los votos obtenidos por el ganador y por los perdedores, ha quedado tambi?n de manifiesto la clara voluntad de la mayor?a de los venezolanos de seguir viviendo en una democracia plural, respetuosa, convivencial, participativa que atienda los grandes problemas de los sectores m?s depauperados y no deje a nadie fuera de sus beneficios. Si gobernantes y opositores se empe?an en promover estos valores entonces la democracia habr? salido ganando y su crecimiento contribuir? a darle m?s equilibrio y solidez al actual sistema.

32.- Ahora se abre un nuevo panorama nacional en el que todos los venezolanos deben sentirse actores y protagonistas. El presidente ha anunciado su decisi?n de impulsar a Venezuela por el camino del socialismo del siglo XXI?. Este tema no debe dejar a nadie indiferente. La Iglesia tiene una palabra que ofrecer al respecto y est? dispuesta a dar su contribuci?n en el dise?o de este proyecto manteniendo fiel a los postulados del evangelio y de la DSI: el reconocimiento de la unidad de la persona, de su trascendencia y de su libertad en sus m?ltiples dimensiones, defensa y garant?a de sus derechos humanos, independencia y equilibrio de los poderes. En una palabra el reconocimiento de la centralidad de la persona humana como criterio fundamental de todo desarrollo humano, ?Reconocer a Dios en cada hombre y cada hombre en Dios es la condici?n de un aut?ntico desarrollo humano? (CDSI 103). Asimismo a nadie puede dejar indiferente la anunciada reforma constitucional. La discusi?n y la eventual modificaci?n de su articulado competen a todos los venezolanos. La Conferencia Episcopal se compromete desde ahora a participar en ese debate y dar sus aportes desde el rico patrimonio moral de su Doctrina Social.

33.- Bien conocida es la posici?n de la Iglesia que considera contrarias al verdadero desarrollo humano tanto el sistema fundamentado en el neoliberalismo salvaje as? como en sistemas socialistas que se fundamenten en el marxismo-leninismo. Al hablar de socialismo del siglo XXI se puede entender que se quiere deslindar o por lo menos diferenciar de los socialismos reales del siglo pasado que tanto sufrimiento, dolor y muerte trajeron a la humanidad. No son pocos los autores que manejan el concepto de un socialismo compatible con la pluralidad de pensamiento, la libertad de informaci?n, de conciencia, la propiedad privada y el pleno reconocimiento de los derechos humanos. En todo caso, los pobres en Venezuela siguen esperando el advenimiento de un sistema de gobierno democr?tico y plural que sea capaz de hacer justicia social sin mengua de las libertades fundamentales y de los derechos humanos. Desde estos criterios pienso que el gobierno deber?a reconsiderar la decisi?n de no renovar la concesi?n a RCTV. Saldr?an ganando la democracia, la libertad de expresi?n y el p?blico televidente.

34.- Cualquiera que sea el camino que se emprenda para alcanzar nuevas metas pol?ticas, hay que tener la honestidad de decirle al pueblo que se trata de una ruta de largo aliento, que exige el abandono de una serie de pr?cticas pol?ticas y sociales heredadas de los modelos rentistas y clientelares del pasado. Se trata de una labor perseverante que debe involucrar a todos los actores sociales, econ?micos y pol?ticos del pa?s. Ning?n r?gimen, ning?n sistema es capaz de aportar renovaciones profundas, en justicia y libertad, si no cuenta con l?deres y conductores que muestren con su propia vida y con su conducta la meta hacia que se quiere encaminar a la colectividad. Y esos l?deres, hay que confesarlo, son muy pocos hoy por hoy en Venezuela. Si se quiere avanzar en Venezuela una nueva etapa de su historia democr?tica con la incorporaci?n protag?nica de los pobres como sujetos constructores de un pa?s m?s justo y solidario, es menester contar con el aporte de todos los venezolanos, sin exclusi?n alguna, y apoyarse en el patrimonio moral y valorativo de la Iglesia.

35.- Tenemos que superar las tentaciones sobretodo aquellas que pueden acabar con la ensambladura del sistema democr?tico particularmente la corrupci?n. Recojo algunas consideraciones sobre este vicio delet?reo contenidas en una reciente ?Nota del Pontificio Consejo Justicia y Paz sobre la lucha contra la corrupci?n?:

?La Iglesia considera la corrupci?n como un hecho muy grave de deformaci?n del sistema pol?tico (Cf. Compendio de la doctrina social de la Iglesia n. 411). La corrupci?n se enumera ? entre las causas que en mayor medida concurren a determinar el subdesarrollo y la pobreza ? (n. 447)... Para superar la corrupci?n, es positivo el paso de sociedades autoritarias a sociedades democr?ticas, de sociedades cerradas a sociedades abiertas, de sociedades verticales a sociedades? horizontales, de sociedades centralistas a sociedades participativas? (Pontificio Consejo Justicia y Paz, Nota sobre la lucha contra la corrupci?n, Ciudad del Vaticano 2006).

36.- Hay por fin una guerra a la que tenemos que ponerle urgentemente fin y que est? provocando centenares de muertes y heridos cada semana y millares de v?ctimas cada a?o. Venezuela se est? desangrando por los cuatro costados v?ctima de la violencia, de la inseguridad, de la delincuencia organizada, del sicariato, de los grupos irregulares que operan en la frontera. Muertes en las carreteras, muertes en las calles y en los barrios, muertes en las c?rceles, muertes en las fiestas y en los bares. Muertos por imprudencia en el manejo, por consumo de alcohol, por venganzas, por ejecuciones sumarias extrajudiciales, por abusos de autoridades militares y policiales, por abortos clandestinos, por rivalidades entre bandas, por control interno del tr?fico y venta de drogas. Las cifras son escalofriantes pero m?s lo horrendo es que las v?ctimas son ni?os, son j?venes, la reserva y el relevo del pa?s. Parar esta guerra exige sin duda soluciones complejas pero siempre habr? que tomar en cuenta que no se podr? ganar sino con m?s y mejor educaci?n, m?s y mejores familias, m?s empleos estables, y tambi?n y sobretodo con educaci?n en virtudes, en valores y en principios morales, con educaci?n religiosa escolar. Un lugar estrat?gico por donde ser?a conveniente empezar es por las fronteras, sobretodo por la zona fronteriza con Colombia donde todos esos problemas se agudizan y est?n volvi?ndolas inhabitables.

37.- Es bueno rese?ar que este campo espec?fico las iglesias particulares de Venezuela y Colombia situadas en las fronteras han venido dando algunos pasos interesantes. Desde 1999 se han ido teniendo los encuentros de obispos y p?rrocos; de all? han surgido algunas iniciativas que han sido acogidas y puestas en pr?ctica por los gobernantes de los dos pa?ses sobre todo los gobernadores ubicados en el eje fronterizo. Est? surgiendo tambi?n un proyecto de pastoral fronteriza. El pasado mes de noviembre se reunieron obispos, sacerdotes y laicos para seguir colocando las bases del proyecto. Esta asamblea nos da la oportunidad de solidarizarnos con nuestros hermanos obispos, sacerdotes, religiosas y laicos de anuncian con valent?a en medio de tantos peligros y violencias el evangelio de la vida, de la solidaridad y de la paz. Estas iniciativas requieren sin duda de un mayor respaldo de sus respectivas conferencias episcopales.

38.- Al hacer estas advertencias dejamos en claro que nos mueve ning?n inter?s particular. Solo queremos manifestar nuestro amor hacia la patria com?n, nuestra plena solidaridad con la sociedad de la que formamos parte y en la que queremos aportar nuestra cuota de sacrificio y trabajo para la consecuci?n del bien com?n.

G.- El magisterio del Papa Benedicto XVI

39.- No quisiera terminar sin destacar de los cuatro viajes que el Santo Padre realiz? el a?o pasado los dos ?ltimos, el viaje a Alemania y a Turqu?a porque considero que son muy iluminadores para entender el sentido que Benedicto XVI le quiere dar a su ministerio al inicio de este siglo. Son viajes que est?n en plena coherencia con su Enc?clica Dios es amor.

40.- El principal tema del viaje del Santo Padre en Alemania fue DIOS. La Iglesia debe hablar de muchas cosas: de todas las cosas conexas con el ser de la persona humana, de la propia estructura y del propio ordenamiento, pero su tema verdadero y ? sobre muchos aspectos ? el ?nico es Dios. El gran problema de Occidente es que se ha olvidado de Dios. Junto al tema sobre Dios hay otros dos temas importantes: el tema del sacerdocio y el del di?logo.

41.- El sacerdote debe conocer verdaderamente a Dios y llevarlo a los hombres: es este el servicio prioritario del cual la humanidad tiene necesidad. Si en la vida sacerdotal se pierde la centralidad de Dios, se vac?a tambi?n su celo de actuar en beneficio de los hermanos. El sacerdote ? ha insistido el Papa - es un hombre de Dios: c?libe no por utilidad pragm?tica sino por sentirse dentro de una gran pasi?n por Dios.

42.- Para el mundo es cada vez m?s evidente y urgente la necesidad de un dialogo entre fe y raz?n. El Papa ha subrayado la importancia de un empe?o com?n de todos los cristianos por la unidad, como tambi?n el di?logo entre las diversas religiones. En Turqu?a Benedicto XVI ha querido mostrarse solidario con los fieles de Al? que en base a su propia convicci?n religiosa musulmana trabajan contra la violencia, por la sinergia entre fe-raz?n y entre religi?n-libertad. Este es el reto del Islam: elaborar una s?ntesis justa entre la fe y las verdaderas conquistas del iluminismo que los cristianos han conseguido en siglos de fatigosas investigaciones nunca definitivas. De esta manera el Santo Padre ha inaugurado una l?nea de dialogo mucho m?s real que miles de abrazos ceremoniales, como lo prueba la carta abierta dirigida al Papa por 38 intelectuales y l?deres musulmanes de varias naciones, entre los cuales se encontraba el Gran Muft? de Istambul, el pasado mes de Octubre.

H.- Conclusi?n

43.- Con estas consideraciones sobre el valiente y esclarecido testimonio y ministerio de nuestro querido pont?fice con el cual estamos en profunda comuni?n eclesial, concluyo este informe. Con mi saludo afectuoso y fraterno al Se?or Nuncio Apost?lico Giacinto Berloco, quien nos hace m?s c?lida y cercana la presencia de su Santidad Benedicto XVI, a ustedes mis muy queridos hermanos en el episcopado, a todos nuestros colaboradores del Secretariado, a nuestros invitados especiales, a los que nos acompa?an en esta sala de sesiones y a todos los amigos radio televidentes, coloc?ndonos todos bajo el patrocinio amoroso de nuestra Madre Mar?a de Coromoto, a quien quise encomendarle esta asamblea en mi reciente peregrinaci?n a Guanare, declaro inaugurada la octog?sima s?ptima Asamblea Ordinaria de nuestra Conferencia Episcopal. Muchas gracias.

Caracas, 7 de enero de 2007
Publicado por verdenaranja @ 0:31  | Hablan los obispos
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