Martes, 16 de enero de 2007
Art?culo publicado en el Bolet?n "Misioneros javerianos", perteneciente a DICIEMBRE 2006, A?o XLIII - n? 428

ENTRE NOSOTROS
compartiendo una ilusi?n

LOS DOS ITINERARIOS


Terminamos la celebraci?n del V? Centenario del nacimiento de San Francisco Javier. Desde aqu? hemos querido conocer al Santo misionero un poco m?s, contagiarnos de su entusiasmo por Dios y por el mundo. Finalizamos considerando LOS DOS ITINERARIOS de la vida del Santo: el geogr?fico y el espiritual.

Francisco hace un largo recorrido, visita m?ltiples lugares, toma contacto con numerosos pueblos y culturas, va crean-do comunidades cristianas, quiere llegar a cuantos m?s mejor. Su trabajo apost?lico, su experiencia de Dios, su forma de afrontar las culturas y las gentes van madurando con el tiempo. Los retos que afronta son cada vez m?s exigentes, experimenta progresivamente una mayor conciencia del Amor y de la misericordia de Dios y un consecuente vaciamiento de s? mismo para la entrega, se va lanzando a empresas m?s ?arriesgadas? confiando en Dios, olvid?ndose de s? mismo.

Itinerario geogr?fico

Durante sus once a?os de vida misionera Javier recorri? un largo itinerario geogr?fico-pastoral. Decenas de miles de kil?metros para fundar peque?as comunidades que dejaba al cargo de alg?n catequista o jesuita, ?l segu?a adelante abriendo caminos. Se ocup? de los portugueses y de los no creyentes en sus colonias, trat? de evangelizar Jap?n, se qued? a las puertas de China. Tradujo oraciones y lo principal de la fe cristiana, se hizo ayudar de muchos para que los dem?s en-tendieran el mensaje, fue provincial jesuita y nuncio del Papa para todo Oriente.

El itinerario geogr?fico-pastoral de Francisco fue el de un hombre apasionado, totalmente entregado a su misi?n, infatigable, inasequible al desaliento. Con el paso del tiempo va buscando la mejor forma de llegar a la gente, es creativo, escucha, adaptarlos para realizar el proyecto de Dios.

Itinerario espiritual

El itinerario geogr?fico de Francisco depende de su itinerario interior-espiritual. Su trabajo, en los diversos lugares, respond?a a formas, cada vez m?s comprometidas y exigentes, de responder al Se?or.

El primer jal?n de este itinerario es su conversi?n, abandona sus sue?os y se consagra a que se hagan realidad en ?l los del Se?or. Su vida cambia totalmente de rumbo, de intereses. Su pasi?n, desde ahora, ser? Dios y el mundo por salvar.

M?s tarde, Ignacio le designa para marchar a la India, sin dudarlo un momento, Francisco dice ?aqu? estoy?. Deja Europa y parte hacia un mundo nuevo, desconocido, dif?cil. Tiene que ponerse a la escucha, confiar en el Se?or, aprender, ser creativo, despojarse de s? mismo para entender, para darse totalmente a su nueva misi?n.

Tras unos a?os en India, sinti? la necesidad de reflexionar sobre su apostolado. Tras innumerables dificultades llega a la tumba de Santo Tom?. ?En esta santa casa tom? oficio ocuparme en rogar a Dios nuestro Se?or me diese a sentir dentro de mi alma su sant?sima voluntad, con el firme prop?sito de cumplirla?, escrib?a Francisco. A partir de este momento iniciar? otro tipo de apostolado: con los no cristianos: Molucas, Jap?n y el intento de China.

De evangelizar en los territorios portugueses, donde encuentra apoyo, cercan?a cultural; pasa a otro mundo donde la cultura, la lengua, las costumbres, son totalmente diferentes, donde no tiene apoyos. En Jap?n encuentra un pueblo culto, con sus creencias, seguro de s? mismo, que es reacio a lo que viene de fuera. Es una nueva etapa de despojo de s? mismo, de mayor confianza en el Se?or, de reconocimiento de sus l?mites y sus m?todos, de b?squeda apasionada de la mejor forma de llegar al coraz?n de este pueblo.

Finalmente, y despu?s de percibir que la conversi?n de Jap?n y del Oriente de-pende de China, decide marchar a China. Es el ?ltimo jal?n de un itinerario de despojo total, de absoluta confianza en el Se?or, de incondicional entrega a su misi?n.


Muerte en Sanci?n

Muri? a las puertas de China, a las puertas de su sue?o m?s grande, despojado de todo, enfermo, consumido por su pasi?n, por su locura, por su amor, habiendo dado todo por Cristo y por el mundo al que tanto amaba. Era el amanecer del 3 de Diciembre de 1552, ten?a 46 a?os. 

P. Luis P?rez Hern?ndez s.x.
Publicado por verdenaranja @ 0:21  | Espiritualidad
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