Martes, 16 de enero de 2007
Descripci?n de las iglesias de Sud?frica, como aparece en el cuarderno de la Semana de Oraci?n por la Unidad de las Iglesias.

LAS IGLESIAS DE SUD?FRICA


En la actualidad, en todos los debates que se refieren a la situaci?n econ?mica, la educaci?n o tambi?n la teolog?a, hay que hablar en rigor de "antes de 1994" y de "despu?s de 1994". Esta distinci?n entre el antes y el despu?s de 1994 no es solamente una cuesti?n de conveniencias. Se trata de una realidad profunda que se?ala todos los aspectos de la vida en Sud?frica. El debate eclesiol?gico no es excepci?n. Antes de 1994, el objetivo de las Iglesias de Sud?frica se impon?a. La batalla que manten?an para que cesen las leyes injustas, la legislaci?n discriminatoria y las pr?cticas del apartheid les dejaba bien poco tiempo para comprometerse con otra cosa. Con la supresi?n de las prohibiciones que bloqueaban la actividad de los movimientos de liberaci?n, la salida de la prisi?n de nuestros responsables pol?ticos y la elecci?n de un gobierno democr?tico, las Iglesias de repente se encontraron sin objetivo evidente. Desde entonces, se esforzaron en tener una palabra com?n.

Aproximadamente, se puede decir que las Iglesias de Sud?frica se distribuyen en dos grupos principales: las que se fundaron en Europa (la mayor?a de las Iglesias protestantes, pero tambi?n la Iglesia Cat?lica y, num?ricamente mucho m?s peque?as, las Iglesias ortodoxas y coptas) y las que nacieron sobre el continente africano. Adem?s de estos dos grandes grupos, existe un grupo m?s limitado pero m?s significativo de Iglesias de naturaleza m?s bien pentecostal y fundadas en los Estados Unidos. A excepci?n de la Iglesia de Inglaterra en Sud?frica, de la Iglesia evang?lica luterana alemana y de la Uni?n bautista, las Iglesias de origen europeo son todas miembros del Consejo de las Iglesias sudafricano (SACC). En 2004, la Iglesia reformada holandesa, que aporta un apoyo tanto moral como teol?gico al gobierno del apartheid, ha pedido p?blicamente perd?n y expres? el deseo de ser admitida en el SACC. Desde la llegada de la democracia en 1994, una serie de Iglesias fundadas en ?frica tambi?n se convirtieron en miembros del SACC (a excepci?n de la Iglesia cristiana sionista y de la Iglesia Shembe, que cuentan con un gran n?mero de fieles).

Una serie de Iglesias miembros del SACC (metodistas, presbiterianas, anglicanas y congregacionalistas unidas) son miembros tambi?n de la Comisi?n para la unidad de las Iglesias. A trav?s de esta comisi?n, se lograron algunos acuerdos que establecen el pleno reconocimiento del bautismo y de la pr?ctica eucar?stica, as? como el pleno reconocimiento 1 Este texto sobre las Iglesias de Sud?frica y la situaci?n ecum?nica de este pa?s se publica bajo la responsabilidad del grupo preparatorio de los ministerios de las Iglesias en cuesti?n. En cuanto al ministerio episcopal de supervisi?n, el debate contin?a.

Iron?a de la suerte, a medida que aumenta el n?mero de Iglesias que participan en el movimiento ecum?nico en Sud?frica, el objetivo com?n se vuelve m?s borroso. Esto no significa que no exista un asunto que reclame la atenci?n. El virus del Sida es una cuesti?n que se refiere a todo el mundo en Sud?frica, ya que ha afectado a la vida de cada uno. No obstante, se observa que no existe ning?n objetivo com?n en la manera de afrontar esta pandemia. Aunque el desempleo haya alcanzado proporciones enormes, en las Iglesias (como en el partido actualmente en el poder) ning?n consenso se ha logrado para afrontar mejor la situaci?n. La violencia a todos los niveles de la vida, y m?s concretamente cuando son v?ctimas mujeres y j?venes, es un problema constante contra el cual las Iglesias deben reaccionar.

Si nuestra descripci?n se detiene aqu?, ser?a de hecho m?s oscura. Afortunadamente, esta historia tiene un reverso. Contrariamente a numerosos pa?ses desarrollados, la mayor parte de las Iglesias de Sud?frica gozan de una comunidad extensa y viva. A nivel local, mucho se hace para responder a los problemas de la pobreza, de la salud (en particular de las enfermedades vinculadas al Sida) y de la educaci?n. No se cuentan los ejemplos edificantes y reconfortantes: la parroquia donde se toma cuidado de los enfermos del Sida a su domicilio, el grupo de mujeres que se ocupa de hu?rfanos despu?s de la clase, las mujeres que tuvieron la idea de crear jardines hort?colas con un objetivo social o de peque?os centros de artesan?a. Puede ser este momento el camino para las Iglesias: no hay proyecto a nivel nacional pero las iniciativas locales a peque?a escala, a menudo de tipo ecum?nico, hacen del Reino de Dios una realidad que consigue romper el silencio sobre la pobreza, la enfermedad, la violencia y la desesperaci?n.

Los textos de la Semana de oraci?n de este a?o nos reflejan una situaci?n local profundamente caracterizada por la intensidad de la crisis anteriormente mencionada y por un inmenso valor y una voluntad de colaboraci?n ecum?nica para afrontar.
Publicado por verdenaranja @ 22:45  | Misiones
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