Viernes, 26 de enero de 2007
Art?culo publicado en la revista "Iglesia Nivariense", publicaci?n de la Di?cesis de Tenerife, Enero 2007 n?mero 71.

?D?nde hemos llegado?


Inmediatamente despu?s de las pasadas Navidades, hemos comenzado en la Di?cesis la evaluaci?n final del vigente Plan Diocesano de Pastoral. Se trata, evidentemente, de un momento muy importante para la marcha pastoral de nuestra Iglesia particular en el que todas y todos, deber?amos poner una decidida motivaci?n y empe?o.

Esta revisi?n no consiste s?lo en mirar atr?s, sino en intentar descubrir, a la luz de la fe, cu?les son las aguas limpias que nos purifican y los posibles lodos que todav?a hemos de sanear. Es, por consiguiente, una mirada creyente a los ?ltimos a?os de la marcha pastoral de esta Di?cesis de San Crist?bal de La Laguna, para discernir, personal y eomunitariamente, qu? caminos nos sugiere el Esp?ritu que recorramos o abramos en el futuro inmediato.

En este proceso que ahora iniciamos hacia un nuevo Plan Pastoral, en su nivel parroquial durante este mes de Enero, "no se trata s?lo de saber lo que Dios quiere de nosotros, de cada uno de nosotros en las diversas situaciones de la vida. Es necesario hacer lo que Dios quiere: as? como nos lo recuerdan las palabras de Mar?a, la Madre de Jes?s, dirigi?ndose a los sirvientes en Cana: "Haced lo que El os diga". Y para actuar con fidelidad a la voluntad de Dios hay que ser capuz y hacerse cada vez m?s capaz (Juan Pablo II, "Christifideles laici ", n" 58).

La programaci?n pastoral se mueve precisamente en esa tensi?n: saber lo que Dios quiere, hacer lo que Dios quiere, y llegar a ser cada vez m?s capaz de hacer lo que Dios quiere. Esta tensi?n apunta al car?cter de `proceso' que tienen todas las iniciativas pas?torales que concretan la Evangelizaci?n en los distintos tiempos y circunstancias: un proceso encaminado a configurar la propia vida, la vida de las comunidades y, en ?ltimo t?rmino, el mundo al Evangelio. Por eso, es preciso mantener la mirada en aquello que queremos conseguir para iluminar tanto las necesidades y los retos que nos van apareciendo como todas aquellas iniciativas que emprendemos cotidianamente.

La evaluaci?n final que estamos realizando es la consecuencia natural de poner todos nuestros recursos al servicio del Reino: reflejar los logros, vivirlos como dones de la gracia, y descubrir los nuevos retos que esos mismos logros abren al futuro. Desde el punto a donde hayamos llegado, sigamos en la misma direcci?n, proclamaba el ap?stol Pablo. Esa es la pregunta: ?D?nde hemos llegado? Desde la acci?n de gracias gozosa por los frutos de toda la acci?n evangelizadora de las comunidades diocesanas, se hace necesario siempre un an?lisis de "nuestra parcela de la vi?a", de aquella realidad que nos interpela en nuestra misi?n: parroquias, comunidades religiosas, delega?ciones, grupos, movimientos, etc.

Junto al an?lisis y la revisi?n, ?ste es un momento importante para hacer las propuestas pertinentes de cara al futuro Plan Diocesano de Pastoral. Se tratar?a, haciendo nuestra alguna intuici?n ajena, no tanto de hacer actividades pastorales nuevas, sino de acertar a la hora de "hacer nuevas las actividades pastorales" que cotidianamente hemos de hacer. Buscarnos encontrar y ofrecer cauces operati?vos para dinamizar un "nuevo estilo pastoral", m?s que hacer muchas cosas, se pretende, quiz?, adquirir un "modo de ser y actuar" m?s evangelizador en las actuales circunstancias hist?ricas.

Concluyamos esta primera editorial de nuestra "Iglesia Nivariense" con alguna de las palabras con que Don Francisco Cases, Obispo Canariense, animaba a comenzar el Curso Pastoral y que nos pueden iluminar en esta hora nuestra: "No podemos dedicarnos a recortar actividades, presencias, iniciativas, con la excusa de que `la gente no viene', 'la sociedad ha cambiado mucho ', 'no hay hambre'. No es cristiana una pastoral de la respuesta a la demanda. El anuncio del evan?gelio es una propuesta, una propuesta audaz, desde el convencimiento v el gozo. Sin esta visi?n de las cosas, jam?s se hubieran abierto las puertas del Cen?culo".
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