Martes, 30 de enero de 2007
Las religiosas han reunido gran cantidad de alimentos, ropa y material sanitario de gran importancia no s?lo para los pobres y refugiados, sino tambi?n para el hospital que se construye en la capital angole?a, ya que el hospital La Colina de Santa Cruz de Tenerife ha donado un importante y variado material sanitario.


(EL D?A, 30 - I, D. BARBUZANO, La Laguna) Las monjas de clausura del convento lagunero de Santa Clara necesitan la colaboraci?n de empresas, organismos oficiales u otras entidades para obtener los 8.000 euros que no tienen para poder enviar a Luanda para finales de febrero el contenedor de 40 pies, que beneficiar?, principalmente, a los pobres y refugiados de dicha capital de Angola, y tambi?n al hospital que se construye en dicho lugar.

Durante varios meses, las Clarisas han estado recibiendo alimentos, ropa, colchones, juguetes y material escolar que ser? de gran utilidad para los necesitados y cuentan con medicinas, mucho algod?n, ordenadores, monitores y una m?quina de respiraci?n asistida que ha donado el Hospital la Colina de Santa Cruz de Tenerife para el hospital que se construye en Luanda.

Desde el a?o 2000, las monjas laguneras de Santa Clara env?an cada a?o dos contenedores, gracias a la generosidad del pueblo tinerfe?o con sus donaciones y afrontando el gasto del transporte las propias religiosas, pero en esta ocasi?n no pueden afrontar los 8.000 euros que cuesta trasladar el gran contenedor, por lo que se dirigen a la poblaci?n tinerfe?a para ver si pueden hacer realidad que llegue toda la mercanc?a de urgente necesidad que se espera en Luanda.

Detr?s de este proyecto, est? la madre Clarisa residente en el convento lagunero Sor Mar?a Bel?n Prieto, que sabe mucho de las necesidades de Angola, principalmente de Malange y Luanda, y que cuenta con la ayuda de sor Clara Mar?a. Sor Mar?a Bel?n destac? que "estamos agradecidas de la generosidad de los laguneros y tinerfe?os, que hacen posible que cada a?o podamos mandar parte de aquello que necesitan los pobres de Angola".

Con respecto a quienes quieran ayudar para pagar el transporte del primer contenedor de 2007, la religiosa se?al?: "Con vuestra participaci?n ayudar?n a personas muy necesitadas. Har?n muy felices a muchas personas y ayudar?n a pobres, enfermos y refugiados. Tendr?n la posibilidad de que la vida de todos ellos sea un poco menos dif?cil y que tengan los alimentos y ropa que necesitan con tanta urgencia".

Las monjas Clarisas llevan m?s de cinco a?os realizando una gran labor humanitaria, clasificando todo lo que depositan los tinerfe?os en el mismo convento, y buscando el dinero necesario para cubrir el coste del env?o del contenedor, que ahora lo tienen muy dif?cil. La entrega siempre est? garantizada, ya que en Tenerife se llena y sella el contenedor, envi?ndolo directamente a las mismas hermanas de Angola, que distribuyen el contenido entre los m?s necesitados de los conventos de Malange y Luanda, por lo cual las hermanas que residen en dichos lugares esperan impacientes la llegada del nuevo y gran contenedor.

La vida de sor Mar?a Bel?n Prieto, que ahora est? en el convento de Santa Clara de La Laguna es muy interesante. Ingres? en el monasterio de Astudillo, en Palencia, en 1982, junto a una comunidad formada por 54 religiosas. En aquel entonces, un padre de la compa??a del esp?ritu Santo que hab?a estado en Angola prometi? llevar monjas de clausura Clarisas, por lo que en el citado a?o Sor Mar?a Bel?n viaj? con nueve religiosas m?s y la madre abadesa hacia Portugal para habituarse al idioma. El 18 de febrero llegaron a Angola y el d?a 20 a Malange, donde estuvo 14 meses en unas habitaciones que ten?an unas religiosas, que les cedieron y las convirtieron en un convento de Santa Clara, a donde se traslad? en abril de 1984.

Amor por los pobres

"Dios -se?al? Sor Mar?a Bel?n- nos bendijo con la presencia de muchas j?venes que entraron en el convento, por lo que necesitamos hacer m?s grande el edificio, recibiendo ayudas tan importantes como la de la Diputaci?n de Palencia".

En 1996, la religiosa se traslad? a fundar otro convento en Luanda, contando siempre con comida de donaciones para el sustento de las religiosas y los pobres, pero la guerra motiv? muy pronto que se quedaran sin alimento alguno. Fue entonces cuando recibieron el primer contenedor de Astudillo.

M?s tarde, numerosos refugiados se trasladaron a Luanda, donde se fund? el nuevo monasterio con catorce monjas, llegando anualmente dos contenedores, cuyo contenido se compart?a con los monasterios de Malange y de Luanda. Por problemas de salud, sor Mar?a Bel?n se traslad? al convento lagunero de Santa Clara y desde all? lleva una importante labor en beneficio de los necesitados de Angola.
Publicado por verdenaranja @ 21:29  | Misiones
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios