Martes, 30 de enero de 2007
Henri Antoine Grou?s (alias Abb? Pierre) naci? el 5 de Agosto de 1912 en Li?n. Era el quinto de los ocho hijos de una familia bien situada.

Estudi? con los jesuitas. Particip? activamente en el Movimiento Scout de Francia. A los 16 a?os, impactado por la figura de San Francisco de As?s, decide hacerse fraile capuchino, cosa que har? a los 19 a?os, despu?s de haber distribuido a los pobres la parte de la herencia que le tocaba.

El 1938 es ordenado sacerdote. Por causa de su mala salud tiene que dejar la vida mon?stica y queda incardinado como sacerdote secular en la di?cesis de Grenoble.

Durante la Segunda Guerra Mundial realiza una intensa actividad de salvamento de victimas de la tiran?a nazi. Es a partir de entonces cuando comienza a conoc?rsele como Abb? Pierre, nombre de clandestinidad utilizado en acciones arriesgadas. Salva muchas personas (sobre todo jud?os y polacos) perseguidos por la Gestapo. Falsifica pasaportes. Hace de gu?a de personas que huyen del terror a trav?s de los Alpes o de los Pirineos.

Perseguido ?l mismo por la Gestapo consigue escapar del cerco muchas veces, pero al final cae arrestado. Consigue huir y llega a Argelia escondido en un saco de transporte postal.

Acaba la guerra y se establece en Par?s, y es elegido diputado por la Asamblea Nacional.
Entre otras iniciativas presenta con otros diputados, un proyecto de ley para el reconocimiento de la objeci?n de conciencia.

El 1947 alquila para vivir, un gran caser?n a las afueras de Par?s. Pronto se convierte en un centro de acogida, donde sobre todo los fines de semana, acuden j?venes y familias enteras con pocos recursos para pasar unas horas de tranquilidad y reflexi?n.

Un d?a meditando el Evangelio ve que el mejor nombre para ?ste centro de acogida es Ema?s:

"Un lugar de Palestina, donde una vez, los desesperados encontraron una nueva alegr?a".

Acoge en Ema?s algunas familias sin techo. Y comienza ayudarlos a construir sus propias casas. Pronto se encuentra con leyes injustas, leyes que perjudican a los pobres; y se las salta.

Un d?a, a finales de 1949... Un golpe de gracia como ?l mismo dice: se encuentra con George, un asesino desesperado de la vida. De aquel encuentro entre un privilegiado y uno que ya quer?a vivir mas, saldr? el Movimiento Ema?s: nos lo explica el mismo Abb? Pierre.

Es sencillo de explicar. Hab?a un hombre, yo, al cual no le faltaba nada; ten?a casa y trabajo. Yo era diputado. Entonces se desarrollo el hecho a partir del cual se explica todo lo que ha ido viniendo.

Un hombre hab?a intentado suicidarse. Hab?a estado condenado a muchos a?os de presidio al penal de Caiena. Por haber salvado una persona durante un incendio fue liberado antes de cumplir la condena, y volvi? a Francia cuando ya nadie lo esperaba.
Su mujer viv?a con otro hombre y ten?an dos hijos. La hija que hab?an tenido juntos, no la hab?a visto nunca: hab?a nacido cuando ?l ya estaba en la c?rcel. ?sta hija no conoc?a a su padre, no sabia nada de nada, y a partir de una correspondencia iniciada cuando ten?a 15 o 16 a?os, se hizo una imagen falsa, e idealizada.

?l volv?a enfermo, tuberculoso, afectado por el paludismo y un poco alcoh?lico. Ten?a la sensaci?n de hacerle asco, y de romperle el sue?o. Sent?a verg?enza de ?l mismo y ya no ten?a ganas de vivir.

Me explicaron su historia y fui a verle. Le dije: "Eres infeliz y yo no te puedo ayudar con dinero, porque me los he gastado todo y estoy cargado de deudas con todo lo que he comprado para las familias que no tienen un techo donde protegerse. T?, dices que lo has perdido todo y te quieres morir: ?Por qu?, antes de quitarte la vida, no vienes conmigo y me echas una mano?. Juntos podemos hacer mas cosas.

Y as? empez? todo. No se trataba de hacer caridad ni lo contrario: se trataba de algo m?s que caridad, de posibilitar que el que aparentemente no tiene nada para dar , d?.

La intenci?n era mover un hombre completamente desesperado, hacerle descubrir, que ?l era ?til, y que su vida era importante para todos nosotros. Cuando muri?, al cabo de 15 a?os de nuestro primer encuentro, me repet?a el mismo lo que me dijo tiempo atr?s:
"Si me hubieses dado trabajo, dinero, o una casa hubiese intentado el suicidio, porque lo que me faltaba no eran medios para vivir, sino una raz?n para vivir". Hab?a encontrado "La" raz?n para vivir , que es amar.

Porque amar permite "ser mas profundamente yo, fuera de m? mismo".


Fue as? como el Abb? Pierre y George, iniciaron las Comunidades de Ema?s. Eran una persona a quien todo el mundo le hab?a dejado de lado y otra que pod?a optar por unirse a ella y hacer algo juntos.

En 1951 el Abb? Pierre dejo el Parlamento y se dedic? plenamente a la cusa que acababa de descubrir, que no es simplemente la de los pobres, sino la de los pobres ech?ndose una mano unos a otros para salir juntos de la situaci?n de indigencia y marginaci?n.

Da conferencia en Francia y en todo Europa creando conciencia de los grandes problemas sociales que tenemos. Llega a pedir limosna por las calles para cubrir los gastos de construir casas para los sin techo.

En 1954 hace una campa?a por todo Francia llamada "La insurrecci?n de la bondad". Llega mucho dinero a Ema?s, pero nunca se deja el trabajo manual ni la austeridad de vida. La atenci?n se centra principalmente en los sin techo.

Al cabo de un tiempo lo encontramos recorriendo el mundo entero con su mensaje.

En uno de sus viajes, en 1963, el barco naufraga, en R?o de Plata, y el Abb? Pierre, que lleg? a d?rsele por muerto, se libr? por los pelos. Su salud, es cada vez mas delicada.

Recibe premios, condecoraciones, lo consultan pol?ticos y dirigentes de primera l?nea, pero el no pierde la talla. Y procura que el protagonismo lo vaya cogiendo el Movimiento Ema?s, que celebra asambleas Internacionales en 1969,71,74... La ?ltima es en 1999.

Al Abb? Pierre le toca hablar mucho, dar ideas, pero su maestro interior sigue siendo el compromiso, es decir las acciones concretas para promover a los mas desfavorecidos, reflexionadas y meditadas.

Por eso puede decir:
En m? no son las ideas las que suscitan a la acci?n. Las acciones se acumulan: una, despu?s dos, despu?s cinco, y llega un momento que eso llega a ser una idea, un claro pensamiento.

Hoy (2001) el Abb? Pierre tiene ya 89 a?os. Cansado y enfermo, a?n saca la cabeza all? donde se le necesita y las fuerzas se lo permiten. Habitualmente vive en la Secretar?a de Ema?s Internacional, cerca de Par?s.
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