S?bado, 03 de febrero de 2007
Comentario del padre Raniero Cantalamessa, ofmcap. -predicador de la Casa Pontificia- a la liturgia del domingo, V del Tiempo Ordinario, 2 de Febrero de 2007

Pescadores de hombres



V Domingo del Tiempo Ordinario [C]
Isa?as 6, 1-2a.3-8; I Corintios 15, 1-11; Lucas 5, 1-11


La pesca milagrosa era la prueba que hac?a falta para convencer a un pescador, como era Sim?n Pedro. Al llegar a tierra, se arroja a los pies de Jes?s diciendo: ??Ap?rtate de m?, Se?or, que soy un pecador!?. Pero Jes?s le respondi? con estas palabras que representan la cima del relato y el motivo por el cual el episodio ha sido recordado: ?No temas, desde ahora ser?s pescador de hombres?.

Jes?s se sirvi? de dos im?genes para ilustrar la tarea de sus colaboradores. La de pescadores y la de pastores. Las dos im?genes requieren actualmente de explicaci?n, si no queremos que el hombre moderno las encuentre poco respetuosas de su dignidad y las rechace. ?A nadie le gusta hoy ser ?pescado? por alguien, o ser una oveja del reba?o!

La primera observaci?n que hay que hacer es ?sta. En la pesca ordinaria, el pescador busca su provecho, no ciertamente el de los peces. Lo mismo el pastor. ?l apacienta y custodia el reba?o no por el bien de ?ste, sino por el suyo, porque el reba?o le proporciona leche, lana y corderos. En el significado evang?lico sucede lo contrario: es el pescador el que sirve al pez; es el pastor quien se sacrifica por las ovejas, hasta dar la vida por ellas. Por otro lado, cuando se trata de hombres, ser ?pescados? o ?recuperados? no es desgracia, sino salvaci?n. Pensemos en las personas a merced de las olas, en alta mar, tras un naufragio, de noche, en el fr?o; ver una red o una chalupa que se les lanza no es una humillaci?n, sino la suprema de sus aspiraciones. Es as? como debemos concebir la tarea de pescadores de hombres: como echar un bote salvavidas a quienes se debaten en el mar, frecuentemente tempestuoso, de la vida.

Pero la dificultad de la que hablaba reaparece bajo otra forma. Supongamos que tenemos necesidad de pastores y de pescadores. ?Pero por qu? algunas personas deben tener el papel de pescadores y otros el de peces, algunos el de pastores y otros el de ovejas y reba?o? La relaci?n entre pescadores y peces, como entre pastores y ovejas, sugiere la idea de desigualdad, de superioridad. A nadie le gusta ser un n?mero en el reba?o y reconocer a un pastor por encima.

Aqu? debemos acabar con un prejuicio. En la Iglesia nadie es s?lo pescador, o s?lo pastor, y nadie es s?lo pez u oveja. Todos somos, a t?tulo diverso, una y otra cosa a la vez. Cristo es el ?nico que es s?lo pescador y s?lo pastor. Antes de ser pescador de hombres, Pedro mismo fue pescado y recuperado varias veces. Literalmente repescado cuando, caminando sobre las aguas, tuvo miedo y comenz? a hundirse; fue recuperado sobre todo despu?s de su traici?n. Tuvo que experimentar qu? significa encontrarse como una ?oveja perdida? para que aprendiera qu? significa ser buen pastor; tuvo que ser repescado del fondo del abismo en el que hab?a ca?do para que aprendiera qu? quiere decir ser pescador de hombres.

Si, a t?tulo diverso, todos los bautizados son pescados y pescadores a la vez, entonces aqu? se abre un gran campo de acci?n para los laicos. Los sacerdotes estamos m?s preparados para hacer de pastores que para hacer de pescadores. Hallamos m?s f?cil alimentar, con la Palabra y los sacramentos, a las personas que vienen espont?neamente a la iglesia, que ir nosotros mismos a buscar a los alejados. Queda por lo tanto en gran parte desasistido el papel de pescadores. Los laicos cristianos, por su inserci?n m?s directa en la sociedad, son los colaboradores insustituibles en esta tarea.

Una vez echadas las redes por la palabra de Jes?s, Pedro y los que estaban con ?l en la barca capturaron tal cantidad de peces que las redes se romp?an. Entonces, est? escrito, ?hicieron se?as a sus compa?eros de la otra barca para que vinieran a ayudarlos?. Tambi?n hoy el sucesor de Pedro y cuantos est?n con ?l en la barca ?los obispos y los sacerdotes- hacen se?as a los de la otra barca ?los laicos- para que vayan a ayudarlos.

[Traducci?n del original italiano realizada por Zenit]
Publicado por verdenaranja @ 22:56  | Espiritualidad
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