Martes, 06 de febrero de 2007
Discurso que dirigi? Benedicto XVI el 19 de enero a los seminaristas y sacerdotes de la comunidad del Colegio Capr?nica de Roma en el 550 aniversario de su fundaci?n.


Se?or cardenal;
venerados hermanos;
monse?or rector;
queridos alumnos del Colegio Capr?nica:

Me alegra acogeros en v?speras de la fiesta de vuestra patrona, santa In?s. Os saludo a todos con afecto, comenzando por el cardenal vicario Camillo Ruini y el arzobispo Pio Vigo, que forman la Comisi?n episcopal encargada del Colegio. Saludo al rector, monse?or Ermenegildo Manicardi. Os doy una especial bienvenida a vosotros, queridos alumnos, que form?is parte de la comunidad del colegio eclesi?stico romano m?s antiguo.

En efecto, han pasado 550 a?os desde aquel 5 de enero de 1457, cuando el cardenal Domenico Capr?nica, arzobispo de Fermo, fund? el Colegio que tom? su nombre, destinando a ?l todos sus bienes y su palacio junto a Santa Mar?a en Aquiro, para que pudiera acoger a j?venes estudiantes llamados al sacerdocio. La naciente instituci?n era la primera en su g?nero en Roma; inicialmente reservada a los j?venes de Roma y de Fermo, extendi? luego su hospitalidad a estudiantes de otras regiones italianas y de diversas nacionalidades.

El cardenal Capr?nica muri? menos de dos a?os despu?s, pero su fundaci?n ya hab?a iniciado su camino, que ha proseguido hasta hoy, sufriendo solamente un decenio de clausura, de 1798 a 1807, durante la as? llamada Rep?blica romana. Dos Papas fueron alumnos del Colegio Capr?nica: durante casi cuatro a?os el Papa Benedicto XV, al que con raz?n consider?is "parens alter" por el especial afecto que manifest? siempre por vuestra casa, y tambi?n, durante un tiempo m?s corto, el siervo de Dios P?o XII. A vuestro Colegio mostraron siempre su benevolencia mis venerados predecesores, algunos de los cuales os visitaron en circunstancias particulares.

Nuestro encuentro, adem?s de celebrarse en recuerdo de santa In?s, tiene lugar en el contexto de un significativo aniversario de vuestra instituci?n. Desde esta perspectiva hist?rica y espiritual es ?til preguntarse qu? motivaciones impulsaron al cardenal Capr?nica a fundar esta obra providencial, y qu? valor conservan para vosotros hoy esas motivaciones.

Ante todo, conviene recordar que el fundador hab?a tenido experiencia directa de los colegios de las Universidades de Padua y Bolonia, en las que hab?a estudiado, as? como de las de Siena, Florencia y Perusa. Se trataba de instituciones surgidas para hospedar a j?venes versados en los estudios y que no pertenec?an a familias ricas. Tomando algunos elementos de esos modelos, ide? uno que estuviera destinado exclusivamente a la formaci?n de los futuros sacerdotes, con una atenci?n preferente a los candidatos con menos recursos econ?micos.

De este modo, anticip? en m?s de un siglo la instituci?n de los "seminarios" realizada por el concilio de Trento. Pero todav?a no hemos puesto de relieve la motivaci?n de fondo de su providencial iniciativa: consiste en la convicci?n de que la calidad del clero depende de la seriedad de su formaci?n. Ahora bien, en tiempos del cardenal Capr?nica faltaba una esmerada selecci?n de los aspirantes a las ?rdenes sagradas: a veces se les examinaba en literatura y canto, pero no en teolog?a, en moral y en derecho can?nico, con las repercusiones negativas que se pueden imaginar sobre la comunidad eclesial.

Por eso, en las Constituciones de su colegio, el cardenal impuso a los alumnos de teolog?a el estudio de los mejores autores, especialmente de santo Tom?s de Aquino; a los de derecho, la doctrina del Papa Inocencio III; y a todos, la ?tica aristot?lica. Adem?s, sin contentarse con las clases del Studium urbis, estableci? repeticiones suplementarias impartidas por especialistas directamente dentro del Colegio. Esta programaci?n de los estudios se insertaba en un marco de formaci?n integral, centrada en la dimensi?n espiritual, que ten?a como pilares los sacramentos de la Eucarist?a ?diaria? y de la Penitencia ?al menos mensual? y se sosten?a con las pr?cticas de piedad prescritas o sugeridas por la Iglesia.

Tambi?n la educaci?n caritativa ten?a gran importancia, tanto en la vida fraterna ordinaria como en la asistencia a los enfermos y en lo que hoy llamamos "experiencia pastoral". En efecto, en los d?as festivos los alumnos deb?an prestar servicio en la catedral o en las otras iglesias del lugar. Por ?ltimo, daba una valiosa aportaci?n formativa el estilo comunitario, caracterizado por una fuerte participaci?n de todos en las decisiones concernientes a la vida del Colegio.

Encontramos aqu? la misma opci?n de fondo que tendr?n despu?s los seminarios diocesanos, naturalmente con un sentido m?s profundo de pertenencia a la Iglesia particular, es decir, la elecci?n de una seria formaci?n humana, cultural y espiritual, abierta a las exigencias propias de los tiempos y de los lugares.

Queridos amigos, pidamos al Se?or, por intercesi?n de Mar?a sant?sima y de santa In?s, que el Almo Colegio Capr?nica prosiga su camino, fiel a su larga tradici?n y a las ense?anzas del concilio Vaticano II. A vosotros, queridos alumnos, os deseo que renov?is cada d?a, desde lo m?s profundo del coraz?n, vuestra entrega a Dios y a la santa Iglesia, configur?ndoos cada vez m?s a Cristo, buen Pastor, que os ha llamado a seguirlo y a trabajar en su vi?a. Os agradezco esta grata visita y, a la vez que os aseguro mi oraci?n, con afecto os imparto una bendici?n apost?lica especial a todos vosotros y a vuestros seres queridos.

[Traducci?n distribuida por la Santa Sede
Publicado por verdenaranja @ 22:46  | Habla el Papa
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