Martes, 06 de febrero de 2007
lunes, 5 febrero 2007 ZENIT publica el decreto de la Penitenciar?a Apost?lica con el que se conceden especiales indulgencias con motivo de la XVI Jornada Mundial del Enfermo.


DECRETO
Se conceden a los fieles indulgencias especiales
Con ocasi?n de la ?XV Jornada Mundial del Enfermo?




Habiendo el hombre ca?do en el pecado original, que le priva tanto de los dones sobrenaturales como de los preternaturales, Dios Creador y Redentor, con su infinita misericordia, uni? ?ntimamente, con un misterioso lazo, lo que exige la justicia y lo que alcanza el perd?n: por ello, los sufrimientos, que tienen una ?ndole penal, se convierten en propicia ocasi?n para expiar los pecados y para alcanzar el crecimiento en las virtudes, y de este modo alcanzar la salvaci?n eterna.

Esta disposici?n de la Divina Providencia se cumple a favor de los fieles en virtud del misterio pascual de Cristo, quien muriendo se convirti? en dispensador de vida y resucitando es causa de la firm?simo esperanza en nuestra futura resurrecci?n.

Por tanto, la misma condici?n por la que el hombre est? sometido a las enfermedades y a los sufrimientos que de ella se derivan, si es aceptada con actos de fe, esperanza y caridad, en cuanto objeto de la sant?sima voluntad de Dios, es causa de mayor santidad.

Es necesario, adem?s, dedicar una atent?sima reflexi?n al hecho de que los remedios humanos tienen un l?mite y que, por tanto, llegar? inevitablemente un momento que llevar? al hombre al final de su camino sobre esta tierra: a los enfermos que atraviesan por esta condici?n es necesario dispensar los tratamientos m?s atentos y la m?s grande caridad, para que su paso de este mundo al Padre quede confortado por los divinos consuelos y, de este modo, como implora la oraci?n de la Iglesia por los moribundos, se les aparezca el rostro manso de Jesucristo y resuene con claridad su voz que les llama a la gloria y felicidad eternas.

La Santa Madre Iglesia, consciente de esto, desea vivamente que la anual celebraci?n de la Jornada Mundial del Enfermo se convierta en catequesis eficaz sobre la ense?anza, aqu? recordada, del tesoro de la Revelaci?n, sobre el valor y la funci?n del dolor.

Por tanto, con el objetivo de que los fieles que participen en dicha celebraci?n, que se celebrar? en la ciudad del Se?l, el pr?ximo 11 de febrero, memoria lit?rgica de la Bienaventurada Virgen Mar?a de Lourdes, est?n animados cada vez m?s por estos sentimientos, el Santo Padre ha querido enriquecerla con el don de las Indulgencias, como se indica a continuaci?n.

Se concede la indulgencia plenaria a los fieles que, con las condiciones habituales (confesi?n sacramental, comuni?n eucar?stica y oraci?n seg?n las intenciones del Santo Padre) y con el esp?ritu desapegado de todo pecado, participen el 11 de febrero pr?ximo con devoci?n, en la ciudad de Se?l o en cualquier otro lugar establecido por la autoridad eclesi?stica, en alguna ceremonia sagrada celebrara para implorar de Dios las finalidades de la XV Jornada Mundial del Enfermo.

Los fieles que en los hospitales p?blicos o en casas privadas asistan con caridad, como ?buenos samaritanos?, a los enfermos, en especial a los incurables o terminales y, con motivo de su servicio no puedan participar en la ceremonia antes indicada, alcanzar?n el mismo don de la indulgencia plenaria, si en ese d?a prestan generosamente al menos durante alguna hora su asistencia caritativa a los enfermos como si lo hicieran al mismo Cristo Se?or (Cf. Mateo 25, 40), teniendo el esp?ritu desapegado de todo pecado y el prop?sito de cumplir, en cuanto les sea posible, con las condiciones exigidas para alcanzar la indulgencia plenaria.

Los fieles que por enfermedad, por edad avanzada o por cualquier otra raz?n semejante no puedan participar en la ceremonia indicada, alcanzar?n la indulgencia plenaria, a condici?n de que, teniendo el esp?ritu desapegado de cualquier pecado y proponi?ndose cumplir cuanto antes con las habituales condiciones, en ese d?a, unidos al Santo Padre, participen espiritualmente con el deseo en la susodicha celebraci?n y ofrezcan a Dios, a trav?s de la Virgen Mar?a, ?salud de los enfermos?, sus sufrimientos f?sicos y espirituales.

Por ?ltimo, se concede la indulgencia parcial a todos los fieles que, del 9 al 11 de febrero, cada vez que con coraz?n contrito dirijan a Dios misericordioso oraciones devotas para implorar las susodichas finalidades en ayuda de los enfermos, en particular de los incurables o terminales.

Este decreto s?lo tiene vigor en esta ocasi?n. No obstante cualquier disposici?n contraria.

Dado en Roma, en la sede de la Penitenciar?a Apost?lica, el 25 de enero de 2007, en la conversi?n de san Pablo, ap?stol.

Cardenal James Francis STAFFORD
Penitenciario mayor
+ Gianfranco GIROTTI, o.f.m. conv.
Obispo titular de Meta, regente

[Traducci?n del original lat?n realizada por Zenit]
Comentarios