Martes, 06 de febrero de 2007
(ACI).- La Penitenciar?a Apost?lica de la Santa Sede, que preside el Cardenal James Francis Stafford, ha publicado un decreto en el que anuncia la concesi?n de indulgencias especiales con motivo de la XV Jornada Mundial del Enfermo, que se celebra todos los a?os el 11 de febrero, memoria lit?rgica de Nuestra Se?ora de Lourdes.

El texto de la Penitencier?a Apost?lica publicado con ocasi?n de la Jornada del Enfermo de este a?o que se celebra en Se?l (Corea), se?ala que ?hay que reflexionar atentamente sobre el hecho de que los remedios humanos tienen un l?mite y que, por tanto, inevitablemente, llegar? un momento que llevar? al ser humano al final de su camino en esta tierra: a los enfermos que se encuentran en esa situaci?n es necesario reservar los cuidados m?s atentos y la caridad m?s grande, para que su tr?nsito de este mundo al Padre goce del divino consuelo y por lo tanto, como implora la oraci?n de la Iglesia por los moribundos, vean el dulce rostro de Jesucristo y sientan clara su voz que les llama a la gloria y a la felicidad eternas".

?La Santa Madre Iglesia ?dice el texto?, consciente de todo ello, desea vivamente que la celebraci?n anual de la Jornada Mundial del Enfermo, represente una catequesis eficaz sobre la ense?anza del tesoro de la Revelaci?n, acerca del valor y la funci?n del dolor?.

Por lo tanto, se conceder? indulgencia plenaria ?a los fieles que con las condiciones habituales (confesi?n sacramental, comuni?n eucar?stica y oraci?n por las intenciones del Papa) y con ?nimo alejado de cualquier pecado, participen el pr?ximo 11 de febrero, en la ciudad de Se?l o en cualquier otro lugar establecido por la autoridad eclesi?stica, en cualquier ceremonia sacra celebrada para implorar a Dios por los objetivos de la Jornada Mundial del Enfermo?.

Adem?s, los fieles que en los hospitales p?blicos o en casas privadas asisten caritativamente como ?buenos samaritanos? a los enfermos, especialmente a aquellos incurables o terminales, y que a causa de su servicio no puedan participar en las ceremonias indicadas m?s arriba, obtendr?n tambi?n la indulgencia plenaria si ese d?a prestan generosamente, al menos por unas horas, su asistencia caritativa a los enfermos como si la prestasen al mismo Cristo Se?or, con el ?nimo alejado de todo pecado y el prop?sito de cumplir, en cuanto puedan, las condiciones requeridas para la concesi?n de la indulgencia plenaria?.

Tambi?n obtendr?n la misma indulgencia plenaria los fieles que ?por enfermedad, edad avanzada o razones parecidas, no puedan tomar parte en las ceremonias indicadas?.
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