S?bado, 10 de febrero de 2007
ZENIT publica el comentario del padre Raniero Cantalamessa, ofmcap. -predicador de la Casa Pontificia- a la liturgia del domingo, 11 de Febrero de 2007, VI del Tiempo Ordinario.


?Bienaventurados vosotros, los pobres! ?Ay de vosotros, los ricos!



VI Domingo del Tiempo Ordinario [C]
Jerem?as 17, 5-8; I Corintios 15, 12.16-20; Lucas 6, 17.20-26


La p?gina del Evangelio de este domingo, las Bienaventuranzas, nos permite verificar algunas cosas que dijimos, con anterioridad, acerca de la historicidad de los evangelios [Zenit, 19 enero 2007. Ndt]. Dec?amos en aquella ocasi?n que, al referir las palabras de Jes?s, cada uno de los cuatro evangelistas, sin traicionar su sentido fundamental, desarroll? un aspecto en lugar de otro, adapt?ndolas a las exigencias de la comunidad para la que escrib?a.

Mientras Mateo refiere ocho Bienaventuranzas pronunciadas por Jes?s, Lucas refiere s?lo cuatro. En compensaci?n, sin embargo, Lucas refuerza las cuatro Bienaventuranzas, oponiendo a cada una de ellas una maldici?n, introducida por un ??ay!?. M?s a?n: mientras el discurso de Mateo es indirecto: ??Bienaventurados los pobres!?, el de Lucas es directo: ??Bienaventurados vosotros, los pobres!?. Mateo acent?a la pobreza espiritual (?bienaventurados los pobres de esp?ritu?), Lucas acent?a la pobreza material (?bienaventurados vosotros, los pobres?).

Pero son detalles que no cambian en lo m?s m?nimo, como se ve, la sustancia de las cosas. Cada uno de los dos evangelistas, con su modo particular de referir la ense?anza de Jes?s, subraya un aspecto nuevo, que de otra forma habr?a quedado en la sombra. Lucas es menos completo en el n?mero de las Bienaventuranzas, pero recoge perfectamente su significado de fondo.

Cuando se habla de las Bienaventuranzas, el pensamiento va inmediatamente a la primera de ellas: ?Bienaventurados vosotros, los pobres, porque vuestro es el reino de Dios?. Pero en realidad el horizonte es mucho m?s amplio. Jes?s traza, en esta p?gina, dos modos de concebir la vida: o ?por el reino de Dios? o ?por la propia consolaci?n?, esto es, o en funci?n exclusivamente de esta vida o en funci?n de la vida eterna. Esto es lo que evidencia el esquema de Lucas: ?Bienaventurados vosotros ? Ay de vosotros?: ?Bienaventurados vosotros, los pobres, porque vuestro es el reino de Dios... ?Ay de vosotros, los ricos!, porque hab?is recibido vuestro consuelo?.

Dos categor?as, dos mundos. A la categor?a de los bienaventurados pertenecen los pobres, los hambrientos, los que ahora lloran y los que son perseguidos y proscritos a causa del Evangelio. A la categor?a de los desventurados pertenecen los ricos, los saciados, los que ahora r?en y los que son llevados en la palma de la mano por todos.

Jes?s no canoniza sencillamente a todos los pobres, los que padecen hambre, los que lloran y son perseguidos, como no demoniza simplemente a todos los ricos, los saciados, los que r?en y son aplaudidos. La distinci?n es m?s profunda; se trata de saber sobre qu? cosa uno fundamenta su propia seguridad, sobre qu? terreno est? construyendo el edificio de su vida: si sobre aqu?l que pasa o sobre aqu?l que no pasa.

La p?gina de hoy del Evangelio es verdaderamente una espada de doble filo: separa, traza dos destinos diametralmente opuestos. Es como el meridiano de Greenwich que divide el este del oeste del mundo. Pero por fortuna con una diferencia esencial. El meridiano de Greenwich est? fijo: las tierras que est?n al este no pueden pasar al oeste, igual que est? fijo el ecuador que divide el sur pobre del mundo del norte rico y opulento. La l?nea que divide, en nuestro Evangelio, a los ?bienaventurados? de los ?desventurados? no es as?; es una barrera m?vil, absolutamente posible de atravesar. No s?lo se puede pasar de un sector a otro, sino que toda esta p?gina del Evangelio fue pronunciada por Jes?s para invitarnos y animarnos a pasar de una a otra esfera. La suya no es una invitaci?n a hacernos pobres, ?sino a hacernos ricos! ?Bienaventurados vosotros, los pobres, porque vuestro es el reino de Dios?. Pensemos: pobres que poseen un reino, ?y lo poseen ya desde ahora! Aquellos que deciden entrar en este reino son, en efecto, desde ahora hijos de Dios, son libres, son hermanos, est?n llenos de esperanza de inmortalidad. ?Qui?n no desear?a ser pobre de esta forma?

[Traducci?n del original italiano realizada por Zenit]
Publicado por verdenaranja @ 14:15  | Espiritualidad
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