Mi?rcoles, 14 de febrero de 2007
Art?culo semanal de los mi?rcoles del Padre Fernando Lorente o.h. publicado en EL D?A en la secci?n CRITERIOS

Luz en el Camino Fernando Lorente, o.h.*


No bastan las cosas y los acontecimientos


PARA PASARLO BIEN. Desde hace alg?n tiempo, psic?logos y psiquiatras, en sus an?lisis, describen los rasgos que parecen definir cada vez m?s claramente el perfil del ser humano de nuestro tiempo. Por supuesto, no todo es negativo. Pero lo que, de verdad, resulta m?s preocupante es el vaciamiento moral y la degradaci?n de la vida que constatan en muchas personas. En los estudios de estos psic?logos y psiquiatras, el ser humano de hoy es cada vez m?s indiferente a "lo importante" de la vida. Pasa de largo, indiferente ante las grandes verdades de la vida. No tiene certezas firmes ni convicciones profundas. Por otra parte, se preocupa y busca mucha informaci?n para saber lo que est? pasando. Pero esto no le ayuda a formarse ni a ser m?s sabio y profundo. Recoge noticias y m?s noticias, le falta capacidad para hacer una s?ntesis de lo que le llega. A esta situaci?n, hay que a?adir la esclavitud que vive por el hedonismo. Y cada vez en aumento. A estas personas s?lo les interesa, de verdad, organizarse de la manera m?s placentera posible, Aprovecharse, disfrutar de la vida y sacarle jugo. La vida es placer y si no no es vida. S?lo les interesa aquello que les proporcione mayores intereses para su propio bienestar. Otro rasgo que nos destacan en estos estudios es la permisividad. Cada vez es mayor la resistencia a la hora de tener que aceptar c?digos o normas de comportamiento. Su criterio avanza por esta distinci?n: Es bueno lo que nos apetece y malo lo que nos disgusta. Y nada m?s. Eso es todo, a estas personas, no les pidamos m?s. No hay prohibiciones ni terrenos vedados. Tampoco hay objetivos ni ideales mayores; lo importante es el pragmatismo, por eso, s?lo es de valor lo que va bien directamente para ellas.

Estas personas no perciben, m?s bien se alejan de esta realidad: la vida que se va vaciando de verdadero contenido humano, que, vivir esta situaci?n, es quedarse sin metas ni puntos de referencia. Estas personas tienen cada vez m?s fachada y menos vida interior. Los valores humanos son sustituidos por los intereses propios. Al sexo lo llaman amor de puro placer material, y al placer de esta ?ndole felicidad; a la informaci?n -sentida as?- escrita, televisiva y por otros medios, al carnaval actual -cuanto m?s atronador-, cultura.

Pero las personas son demasiado grandes -como im?genes de Dios- para contentarse con cualquier cosa o muchas como ?stas. No pocos analistas vienen tomando nota del n?mero creciente de personas que, actualmente, cansadas y angustiadas de vivir una vida tan "rebajada", buscan algo mejor. El correr de los tiempos hist?ricos tambi?n nos ofrece testimonios extraordinariamente decisivos y convincentes. Y todo porque es dif?cil vivir una vida que no apunta a ninguna meta. No basta tampoco pasarlo bien. Toda persona necesita arriesgarse, crecer y comprometerse en causas nobles y dignas. La vida se hace insoportable cuando todo se reduce a la fachada y la frivolidad. Todas las personas estamos hechas tambi?n para cultivar el esp?ritu y la alegr?a interior. "El ser humano, nos dice S. Agust?n, es la moneda de Cristo; all? est? la imagen de Cristo; all?, el nombre de Cristo; all?, el cargo y el oficio de Cristo". Y otro autor y pensador de nuestros tiempos nos afirma tambi?n: "La naturaleza real del ser humano es divina. El prop?sito de la vida del ser humano es descubrir, vivir y manifestar esa divinidad".

Nuestra sociedad, como la de todas las ?pocas, necesita dar un giro radical de conversi?n, introduciendo valores, actitudes y comportamientos que nos hagan mejores en lo humano y en lo divino, y no esa cultura que, con tanto empe?o, tratan de implantar -comenzando por la ense?anza escolar- el poder pol?tico del Gobierno actual y partidos pol?ticos afines.

* Capell?n de la Cl?nica

S. Juan de Dios
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