Viernes, 16 de febrero de 2007
ZENIT publica la carta que entreg? Benedicto XVI el jueves, 15 de Febrero de 2007, al presidente de la Rep?blica de Corea, Roh Moo-hyun, al recibirle en audiencia en el Vaticano.


A Su Excelencia el se?or Roh Moo-hyun
Presidente de la Rep?blica de Corea

Con gusto le doy la bienvenida en el Vaticano y le doy las gracias por su visita, que ayuda a fortalecer las buenas relaciones que ya existen entre su pa?s y la Santa Sede. Su presencia es tambi?n un signo claro de su estima por la Iglesia cat?lica. Le pido que transmita mi afectuoso saludo al pueblo de Corea, y que le garantice mis oraciones por la paz y la estabilidad de la pen?nsula corana y de la regi?n.

Durante m?s de cincuenta a?os, el pueblo coreano ha sufrido las consecuencias de la divisi?n. Las familias han quedado separadas, los parientes cercanos alejados los unos de los otros. Por favor, d?gales que me siento espiritualmente cerca de ellos en su sufrimiento. Con compasi?n, rezo por una r?pida soluci?n del problema que impide a tantas personas comunicarse entre s?.

Desgraciadamente el mundo moderno est? marcado por amenazas crecientes contra la dignidad de la vida humana. Por eso, quiero expresar mi reconocimiento a todos aquellos que, en su pa?s, trabajan para mantener y defender el car?cter sagrado de la vida, el matrimonio y la familia, ?mbitos en los que la Iglesia cat?lica en Corea es particularmente activa.

El riesgo de la carrera de armamentos nucleares es un ulterior motivo de preocupaci?n, compartida plenamente por la Santa Sede. Aliento a todas las partes interesadas a esforzarse para resolver las tensiones actuales con medios pac?ficos y a abstenerse de cualquier gesto o iniciativa que pueda poner en peligro las negociaciones, asegurando que se garantice a la parte m?s vulnerable de la poblaci?n norcoreana el acceso a la ayuda humanitaria.

Se?or presidente, su pa?s ha experimentado un extraordinario crecimiento econ?mico en los ?ltimos a?os, por ello doy gracias a Dios. Al mismo tiempo, soy consciente de que no todos los ciudadanos tienen todav?a la posibilidad de beneficiarse plenamente de esta prosperidad. Por este motivo, invito a su gobierno a aunar sus esfuerzos con todos aquellos que trabajan por la promoci?n del bien com?n y de la justicia social.

Mientras tanto, pido a san Andrew Kim Taegon y a los m?rtires coreanos que protejan a los ciudadanos de vuestra querida naci?n, y le aseguro mis oraciones y mejores deseos para todo el pueblo de Corea.

Vaticano, 15 de febrero de 2007

BENEDICTUS PP. XVI

[Traducci?n del original ingles realizada por Zenit
Publicado por verdenaranja @ 22:07  | Habla el Papa
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