Domingo, 18 de febrero de 2007
Es la hora de volver a Dios
Por monse?or Joan Enric Vives Sicilia, obispo de Urgell

17 febrero 2007 Carta que ha escrito monse?or Joan Enric Vives Sicilia, obispo de Urgell y copr?ncipe de Andorra con el t?tulo ?Es la hora de volver a Dios?



El pr?ximo mi?rcoles empieza la Cuaresma, con un rito a simple vista arcaico pero cargado de sentido. Ponerse ceniza en la cabeza o en la frente equivale a reconocer la finitud y la futilidad de la vida cuando no est? centrada Dios, su origen y su t?rmino, y como las cosas materiales que parecen cautivarnos tanto con su brillo, quedar?n reducidas a polvo y ceniza.

Durante el tiempo de Cuaresma estamos invitados a reflexionar a fondo, entrando en nuestro interior, a fin de acoger mejor el sentido de nuestro destino, y aquello que valoramos m?s de todo lo que somos y poseemos. A nadie se le escapa que nuestra mirada, y con ella nuestro pensamiento, se nos escapan hacia las cosas visibles que nos rodean. Y corremos el riesgo de preocuparnos s?lo por las necesidades m?s inmediatas, sin pensar demasiado en el fin ?ltimo del nuestro vivir. Se trata de pensar en las cosas verdaderamente esenciales de nuestra existencia, para verlas bajo la luz nueva de la Pascua de Cristo, que es cruz y resurrecci?n, amor entregado que se transforma en m?ximamente fecundo.

Ya el Antiguo Testamento recomendaba la b?squeda de la Sabidur?a: "La Sabidur?a es luminosa y nunca pierde su brillo: se deja contemplar f?cilmente por los que la aman y encontrar por los que la buscan." (Sav 6,12). Y Jesucristo nos ha hecho entender que es ?l mismo esta Sabidur?a venida para instruir a la humanidad. Esta "sabidur?a" que hay que rebuscar con humildad y conversi?n de coraz?n, tiene que animar el pensamiento de todos los cristianos, y tiene que orientar sus actuaciones. Y es que el cristianismo no ofrece consuelo a bajo precio, sino que es exigente y reclama una fe aut?ntica y una vida moral rigurosa a cada fiel cristiano. A pesar de todo, siempre nos da motivos de esperanza, porque nos une a Dios Pare, que se revela rico en misericordia cu?ndo en la Cruz nos da a su Hijo, el Amado, y nos muestra as? su inmenso amor, que todo lo restaura.

Caminemos hacia la Pascua con esp?ritu de renovaci?n total de nuestra vida. Anim?monos a "volver hacia Dios". Es hora de volver a Dios, con obras y de verdad. ?l no llama ni se impone, sino que pide de cada uno de nosotros el humilde silencio de la escucha. Su infinito respeto por nuestra libertad no es una debilidad, sino que nos trata como hijos. Dejemos en esta Cuaresma que su Palabra, que es Cristo, toque nuestro coraz?n, y le diga al Se?or, con el salmista, "Devu?lveme la alegr?a de tu salvaci?n" (Salmo 50,14).

Asimismo, la Cuaresma, por su ?ntima conexi?n con la Cruz del Se?or, es un tiempo privilegiado para el ejercicio del amor al pr?jimo. Tiempo de caridad activa. Ni un solo vaso de agua ser? olvidado, si se da con amor y en nombre de Cristo (Cf. Mc 9,41). Tenemos que hacer un esfuerzo para transformar el ayuno y la abstinencia en una oportunidad para la comuni?n solidaria, sobre todo con los que pasan hambre y tambi?n con todos los crucificados de la tierra, que tanto nos tienen que interpelar. "Cada hermano que muere de hambre pesa sobre la conciencia de todos" dec?a al querido Papa Juan Pablo II (?ngelus del 17.3.1985). Ayud?monos a vivir una aut?ntica y solidaria "limosna penitencial" en la Cuaresma y "no amemos con frases y palabras, sino con obras y de verdad" (1Jn 3,18).

+ Mons. Joan Enric Vives Sicilia,
Obispo de Urgell
ZS07021703
Publicado por verdenaranja @ 19:58  | Hablan los obispos
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