Lunes, 19 de febrero de 2007
Comentario al evangelio (Mc 9, 14-29) del lunes de la S?ptima Semana Tiempo Ordinario, sacado del libro "Ens??ame tus caminos" de Guillermo Guti?rrez.


Poder de la oraci?n. La enfermedad en cuesti?n se des-cribe en t?rminos de epilepsia. ?Posesi?n diab?lica? La interpretaci?n se inclina por la primera hip?tesis sin excluir la segunda, porque Jes?s se dirige al enfermo increpando ?al mal? con lenguaje directo y en forma personal. Varios elementos quedan fuera de duda. Se trata de una curaci?n prodigiosa que arranca de un sentimiento de compasi?n de Jes?s respecto al padre dolorido por el dolor de su hijo. El prodigio llega previo un test sobre la fe del padre. El poder de Jes?s contrasta violentamente con la impotencia de los disc?pulos.

El mal abunda en el mundo, pero el poder del mal es limitado. Hay Alguien m?s fuerte que el mal. La fe alerta y hace disponible ese poder superior.

En la actualidad sabernos muchas cosas sobre el mundo y sus energ?as cuyo conocimiento no avanza siempre en paralelo con el conocimiento del creador. El hecho incuestionable de la presencia del mal se pueden sacar conclusiones err?neas. Se puede pensar as?: ?Si existe el mal no puede existir Dios, y si Dios existe no se preocupa del mundo?.

M?s coherente es pensar de otra manera: ?Dios existe y entonces ?qu? sentido y explicaci?n tiene la presencia del mal??.

El mal no es criatura de Dios. El mal es producto humano y la causa del mal es algo que pertenece diariamente al hombre. Una fe viva previene muchos males y encuentra explicaci?n para otros. La fe ense?a a orar y la oraci?n aumenta la fe. Ambas juntas son una de las gran-des fuerzas a disposici?n del hombre.

En una ocasi?n contaban los disc?pulos a Jes?s c?mo los esp?ritus se les somet?an (Le 10,17). Aqu? se encuentran con un caso en que los esp?ritus no se les someten. Jes?s explica: ?para ciertos males no hay otra cura que la de la oraci?n?. ?Somos conscientes en nuestra vida pr?ctica del poder de la oraci?n depositado en nuestras manos? La oraci?n de la fe es una fuerza que remueve de su base las monta?as. La fe en ese poder sigue siendo alfa y omega de la vida espiritual. Es tambi?n un ant?doto psicol?gico contra las enfermedades de nervios, contra la angustia y estr?s, y contra todo activismo febril que esteriliza muchas iniciativas y tiende a asfixiar la vida del esp?ritu. Una persona de fe debe ser consciente del poder de la oraci?n.
Publicado por verdenaranja @ 11:42  | Espiritualidad
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