Lunes, 26 de febrero de 2007
ZENIT publica la intervenci?n de Benedicto XVI al rezar a mediod?a del domingo, 25 de Febrero de 2007, la oraci?n mariana del ?ngelus junto a miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro del Vaticano.


Queridos hermanos y hermanas:

Este a?o, el Mensaje para la Cuaresma se inspira en el vers?culo del Evangelio de Juan, que a su vez se remonta a una profec?a mesi?nica de Zacar?as: ?Mirar?n al que traspasaron? (Juan 19, 37). El disc?pulo predilecto, presente junto a Mar?a, la Madre de Jes?s, y las dem?s mujeres en el Calvario, fue testigo ocular del golpe de lanza que traspas? el costado de Cristo, haciendo que saliera sangre y agua (Cf. Juan 19, 31-34). Este gesto de un solado an?nimo romano, destinado a perderse en el olvido, se qued? impreso en los ojos y en el coraz?n del ap?stol, quien lo volvi? a narrar en su Evangelio. A trav?s de los siglos, ?cu?ntas conversiones han tenido lugar precisamente gracias al elocuente mensaje de amor que recibe aquel que dirige la mirada a Jes?s crucificado!

Entramos, por tanto, en el tiempo de Cuaresma, con la ?mirada? puesta en el costado de Jes?s. En la carta enc?clica ?Deus caritas est? (Cf. n. 12) quise subrayar que, s?lo dirigiendo la mirada a Jes?s, muerto en la cruz por nosotros, se puede conocer y contemplar esta verdad fundamental: ?Dios es amor? (1 Juan 4, 8.16). ?Desde esa mirada, el cristiano encuentra la orientaci?n de su vivir y de su amar? (?Deus caritas est?, 12).

Contemplando con los ojos de la fe al Crucificado, podemos comprender profundamente qu? es el pecado, su tr?gica gravedad, y al mismo tiempo la inconmensurable potencia del perd?n y de la misericordia del Se?or. Durante estos d?as de Cuaresma, no apartemos el coraz?n de este misterio de profunda humanidad y de elevada espiritualidad. Al contemplar a Cristo, sintamos que al mismo tiempo somos contemplados por ?l. Aquel a quien nosotros mismos hemos traspasado con nuestras culpas no se cansa en derramar sobre el mundo un torrente inagotable de amor misericordioso. Que la humanidad comprenda que s?lo de esta fuente es posible sacar la energ?a espiritual indispensable para construir esa paz y esa felicidad que todo ser humano est? buscando sin descanso.

Pidamos a la Virgen Mar?a, cuya alma qued? traspasada junto a la cruz del Hijo, que nos alcance el don de una fe firme. Que, gui?ndonos en el camino de la Cuaresma, nos ayude a dejar todo los que nos aparta de la escucha de Cristo y de su palabra de salvaci?n.

A ella conf?o, en particular, la semana de ejercicios espirituales que comenzar? en la tarde de hoy, aqu? en el Vaticano, y en la que participar? junto a mis colaboradores de la Curia Romana.

Queridos hermanos y hermanas: os pido que me acompa??is con vuestra oraci?n, yo har? lo mismo con gusto en el recogimiento del retiro, invocando la potencia divina sobre cada uno de vosotros, sobre vuestras familias y vuestras comunidades.

[Traducci?n del original italiano realizada por Zenit. Al final, el Papa salud? a los peregrinos en varios idiomas. En espa?ol, dijo:]

Saludo con afecto a los peregrinos de lengua espa?ola, en especial a los alumnos de los Institutos de As Pontes de Garc?a Rodr?guez y de Ferrol; a los fieles de distintas parroquias de C?rdoba, Puente Genil y Arcos de la Frontera; a la Hermandad de Nuestro Padre Jes?s, de Marchena; as? como, al grupo de militares espa?oles del Ej?rcito del Aire. Que la Virgen Mar?a nos acompa?e en nuestro camino de conversi?n cuaresmal para que, la escucha de la Palabra de Dios y la gracia divina, nos ayuden a vencer las tentaciones, y nuestra vida sea testimonio del amor de Cristo. ?Feliz domingo!

[? Copyright 2007 - Libreria Editrice Vaticana]
Publicado por verdenaranja @ 23:04  | Habla el Papa
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios