Martes, 27 de febrero de 2007
VATICANO - Camino de oraci?n para la Cuaresma - La IV estaci?n del V?a Crucis: Jes?s se encuentra con su madre

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) - Proponemos a la reflexi?n y a la meditaci?n, la III estaci?n del V?a Crucis seg?n el esquema usado el 25 de marzo de 2005, viernes Santo, en el rito celebrado en el Coliseo.

V /. Adoramus te, Christe, et benedicimus tibi.
R /. Quia per sanctam crucem tuam redemisti mundum.

Lectura del Evangelio seg?n San Lucas 2, 34-35.51
Sime?n los bendijo y dijo a Mar?a, su madre: ?Mira, ?ste est? puesto para que muchos en Israel caigan y se levanten; ser? una bandera discutida: as? quedar? clara la actitud de muchos corazones. Y a ti, una espada te traspasar? el alma?. Su madre conservaba todo esto en su coraz?n.

Meditaci?n

En el V?a crucis de Jes?s est? tambi?n Mar?a, su Madre. Durante su vida p?blica deb?a retirarse para dejar que naciera la nueva familia de Jes?s, la familia de sus disc?pulos. Tambi?n hubo de o?r estas palabras: ??Qui?n es mi madre y qui?nes son mis hermanos?... El que cumple la voluntad de mi Padre del cielo, ?se es mi hermano, y mi hermana, y mi madre? (Mt 12, 48-50). Y esto muestra que ella es la Madre de Jes?s no solamente en el cuerpo, sino tambi?n en el coraz?n. Porque incluso antes de haberlo concebido en el vientre, con su obediencia lo hab?a concebido en el coraz?n. Se le hab?a dicho: ?Concebir?s en tu vientre y dar?s a luz un hijo... Ser? grande..., el Se?or Dios le dar? el trono de David su padre? (Lc 1, 31 ss). Pero poco m?s tarde el viejo Sime?n le dir?a tambi?n: ?y a ti, una espada te traspasar? el alma? (Lc 2, 35). Esto le har?a recordar palabras de los profetas como ?stas: ?Maltratado, voluntariamente se humillaba y no abr?a boca; como un cordero llevado al matadero? (Is 53, 7). Ahora se hace realidad. En su coraz?n habr? guardado siempre la palabra que el ?ngel le hab?a dicho cuando todo comenz?: ?No temas, Mar?a? (Lc 1, 30). Los disc?pulos han huido, ella no. Est? all?, con el valor de la madre, con la fidelidad de la madre, con la bondad de la madre, y con su fe, que resiste en la oscuridad: ?Bendita t? que has cre?do? (Lc 1, 45). ?Pero cuando venga el Hijo del hombre, ?encontrar? esta fe en la tierra?? (Lc 18, 8). S?, ahora ya lo sabe: encontrar? fe. ?ste es su gran consuelo en aquellos momentos.

Oraci?n

Santa Mar?a, Madre del Se?or, has permanecido fiel cuando los disc?pulos huyeron. Al igual que cre?ste cuando el ?ngel te anunci? lo que parec?a incre?ble -que ser?as la madre del Alt?simo- tambi?n has cre?do en el momento de su mayor humillaci?n. Por eso, en la hora de la cruz, en la hora de la noche m?s oscura del mundo, te han convertido en la Madre de los creyentes, Madre de la Iglesia. Te rogamos que nos ense?es a creer y nos ayudes para que la fe nos impulse a servir y dar muestras de un amor que socorre y sabe compartir el sufrimiento.

Pater noster, qui es in c?lis;
sanctificetur nomen tuum;
adveniat regnum tuum;
fiat voluntas tua, sicut in c?lo et in terra.
Panem nostrum cotidianum da nobis hodie;
et dimitte nobis debita nostra,
sicut et nos dimittimus debitoribus nostris;
et ne nos inducas in tentationem;
sed libera nos a malo.
Qu? m?rebat et dolebat,
pia Mater, dum videbat
Nati p?nas incliti
(J.M.) (Agencia Fides, 27 febrero 2007)
Publicado por verdenaranja @ 23:55  | Espiritualidad
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