Mi?rcoles, 28 de febrero de 2007
VATICANO - "El cristiano est? llamado continuamente a movilizarse para hacer frente a los m?ltiples ataques a que est? expuesto el derecho a la vida? la vida es el primero de los bienes recibidos de Dios y es fundamento de todos los dem?s": Benedicto XVI a la asamblea de la Pontificia Academia por la Vida

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) - "La conciencia cristiana tiene una necesidad interior de nutrirse y fortalecerse con las motivaciones m?ltiples y profundas que militan a favor del derecho a la vida. Es un derecho que exige ser sostenido por todos, porque es el derecho fundamental en orden a los otros derechos humanos". Ha afirmado el Papa Benedicto XVI a los participantes en la Asamblea General de la Pontificia Academia por la Vida y en el Congreso Internacional sobre el tema "La conciencia cristiana como sustento del derecho a la vida", recibidos en audiencia el 24 de febrero por la ma?ana,
Haciendo referencia a cuanto afirma con fuerza sobre este argumento la enc?clica Evangelium vitae, el Santo Padre ha recordado que el cristiano est? llamado continuamente a movilizarse "para hacer frente los m?ltiples ataques a que est? expuesto el derecho a la vida. En eso ?l sabe que puede contar con motivaciones que tienen profundas ra?ces en la ley natural y que pueden ser compartidas por todas las persona de recta conciencia". Si bien se ha hecho mucho para que los contenidos de tales motivaciones pudieran ser mejores conocidos en la comunidad cristiana y en la sociedad civil, sin embargo, "los ataques contra el derecho a la vida en todo el mundo se han extendido y multiplicado, asumiendo nuevas formas."
En los Pa?ses de Am?rica Latina y en aquellos en v?as de desarrollo son cada vez m?s fuertes las presiones por la legalizaci?n del aborto y se incrementan las pol?ticas de control demogr?fico, "a pesar de que ya han sido reconocidas como perniciosas incluso en el plano econ?mico y social". En los Pa?ses m?s desarrollados "crece el inter?s por la investigaci?n biotecnol?gica m?s refinada, para establecer sutiles y extensas metodolog?as de eugenismo hasta la b?squeda obsesiva del 'hijo perfecto', con la difusi?n de la procreaci?n artificial y diversas formas de diagn?sticos tendentes a asegurar su selecci?n", se promueven leyes para legalizar la eutanasia, multiplican las presiones para legalizar las convivencias alternativas al matrimonio. "En estas situaciones, la conciencia, arrollada a veces por los medios de presi?n colectiva - ha observado el Pont?fice -, no demuestra suficiente vigilancia acerca de la gravedad de los problemas en juego, y el poder de los m?s fuertes debilita y parece incluso paralizar a las personas de buena voluntad."
Es por lo tanto urgente y necesario recurrir a la conciencia y, en particular, a la conciencia cristiana. "La formaci?n de una conciencia verdadera, basada en la verdad y l?nea recta, determinada a seguir sus dict?menes, sin contradicciones, sin traiciones y sin compromisos, es hoy una empresa dif?cil y delicada, pero imprescindible. Y es una empresa obstaculizada, por desgracia, por diversos factores" ha continuado Benedicto XVI, que ha citado el creciente rechazo de la tradici?n cristiana y la idea de algunos de que "la conciencia individual, para ser libre, deber?a deshacerse tanto de referencias a las tradiciones, como de las basadas en la raz?n. As? la conciencia, que es acto de la raz?n mirante a la verdad de las cosas, deja de ser luz y se convierte en un simple fondo sobre la que la sociedad de los medios de comunicaci?n lanza las im?genes y los impulsos m?s contradictorios."
Hoy es necesario "volver a educar en el deseo del conocimiento de la verdad aut?ntica, en la defensa de la propia libertad para elegir frente a los comportamientos de masa y a las lisonjas de la propaganda, para nutrir la pasi?n por la belleza moral y la claridad de la conciencia". Esta labor corresponde a los padres y a los educadores, pero tambi?n a la comunidad cristiana respecto a sus fieles. ?No podemos conformarnos con un fugaz contacto con las principales verdades de fe en la infancia, es necesario un camino que abra la mente y el coraz?n de las personas durante las distintas etapas de la vida para que acojan los deberes fundamentales en los que se apoya la existencia del individuo y de la comunidad - ha afirmado Benedicto XVI -... Cuando falta una formaci?n continua y cualificada de la conciencia", a?adi?, se hace "m?s dif?cil el juicio sobre los problemas planteados por la biomedicina en materia de sexualidad, procreaci?n, as? como en el modo de tratar y curar a los pacientes y a los m?s d?biles de la sociedad".
El Papa ha llamado a las familias y a las comunidades parroquiales a sustentar la formaci?n de los j?venes y adultos: "junto a la formaci?n cristiana, destinada al conocimiento de la Persona de Cristo, de su Palabra y de los Sacramentos, en el itinerario de fe de los ni?os y adolescentes se debe unir coherentemente el discurso sobre los valores morales que conciernen a la corporeidad, la sexualidad, el amor humano, la procreaci?n, el respeto por la vida en todos los momentos, denunciando al mismo tiempo con v?lidos y precisos motivos, los comportamientos contrarios a estos valores primarios. En este espec?fico campo la labor de los sacerdotes deber? ser coadyuvada oportunamente por la labor de laicos educadores, especialistas, dedicados a la tarea de conducir las realidades eclesiales con su ciencia iluminada por la fe."
A continuaci?n Benedicto XVI ha concluido su discurso agradeciendo a los profesionales, fil?sofos, te?logos, cient?ficos y m?dicos que "en una sociedad a veces ruidosa y violenta" pueden contribuir "a despertar en muchos corazones la voz elocuente y clara de la conciencia", y recordado de nuevo la ense?anza del Concilio, que invita a los laicos "a distinguir con cuidado los derechos y deberes que les corresponden como miembros de la Iglesia de los que les compiten como miembros de la sociedad humana? para que aprendan a armonizarlos entre ellos, recordando que en todo lo temporal, deben dejarse conducir por la conciencia cristiana, porque ninguna actividad humana, ni siquiera temporal, puede sustraerse de Dios" (Lumen gentium, 36). Por ?ltimo, el Papa ha afirmado: "la vida es el primero de los bienes recibidos de Dios y es fundamento de todos los dem?s; garantizar el derecho a la vida a todos y de forma igual para todos es un deber de cuyo cumplimiento depende el futuro de la humanidad". (S.L) (Agencia Fides 26/2/2007 - L?neas: 72 Palabras: 1068)

Links:
Texto completo del discurso del Santo Padre, en italiano
http://www.evangelizatio.org/portale/adgentes/pontefici/pontefice.php?id=737
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