Viernes, 02 de marzo de 2007
SEMINARIO DIOCESANO
La Laguna ? Tenerife
25 de febrero de 2007

Queridos hermanos enfermos:

Reciban un caluroso saludo en nombre propio y del equipo de formadores que prestamos el servicio de educar a los futuros sacerdotes.
En marzo celebra la Iglesia la fiesta de San Jos?, patr?n de los seminarios, que tuvo la misi?n de educar al ?primer seminarista?, Jesucristo Nuestro Se?or; por ello, tambi?n celebramos el D?a del Seminario. Con tal motivo, los seminaristas visitan las parroquias de nuestra di?cesis para recordar, a la comunidad cristiana, el deber que tiene para con el Seminario. La oraci?n, la ayuda econ?mica y el preocuparse de que surjan m?s y mejores vocaciones, es tarea de todos los cristianos. El Seminario es llamado ?coraz?n de la di?cesis? y de su salud somos responsables todos y cada uno; el que haya aspirantes al sacerdocio y una buena formaci?n es responsabilidad de quienes amamos a la Iglesia. Este a?o se ha elegido como lema: Sacerdotes, testigos del amor de Dios; los sacerdotes son responsables de regalar el amor de Dios a trav?s de los sacramentos, la proclamaci?n de la Palabra y el acompa?amiento pastoral de la comunidad cristiana; cada sacerdote debe transparentar el amor de Dios con su vida y en el servicio generoso a todos los hombres, especialmente a los pobres y enfermos. Es urgente trabajar por las vocaciones, pues sin sacerdotes no hay Iglesia, ?el ministerio de los sacerdotes no es un ?oficio?cualquiera del que se podr?a prescindir o cambiar por otra cosa, sino un servicio sacramental insustituible?.
Queridos hermanos enfermos, ustedes son una pieza clave en esta tarea que la Iglesia tiene que realizar pues Cristo engendr? a la Iglesia desde la cruz, de su costado abierto brot? sangre y agua. La cruz, el dolor y el sufrimiento son un misterio de vida y regeneraci?n que en el fondo s?lo Dios conoce. Nos dice San pablo ?completo en mi cuerpo lo que falta a la pasi?n de Cristo a favor de su Iglesia?; por lo tanto, nuestros sufrimientos, achaques y enfermedades los podemos convertir en un regalo en favor de la Iglesia; esta es la experiencia de los santos como Santa Teresita del Ni?o Jes?s que en sus escritos nos dej? esta m?xima:?solamente el sufrimiento puede hacer que las almas nazcan para Dios?. Tambi?n la fundadora de la Obra de San Pedro Ap?stol en favor del clero nativo, Juana Bigard, dec?a: ?Dios me hace pagar caro el honor de ser la madre de sus sacerdotes. Estos queridos seminaristas no sabr?n nunca cuanto me cuestan?.
Quisiera invitar a quienes lo deseen a colaborar, desde la enfermedad y el dolor, a trabajar apost?licamente en la tarea de promover y suscitar vocaciones al sacerdocio ministerial. Los recursos econ?micos y materiales son importantes pero la Iglesia ha contado con unos medios a?n m?s eficaces: la oraci?n y el ofrecimiento de la enfermedad. Son como los cimientos de un edificio que no se ven y sin embargo, sin ellos, toda la estructura se vendr?a abajo. ?La maternidad espiritual se realiza a trav?s de los medios pobres, puesto que se logra por medio de la participaci?n en la muerte de Cristo y mediante la aceptaci?n del sufrimiento por amor? (P. Tadeusz Dajezcer).
Gran parte de la vida terrena de Jes?s la dedic? a curar enfermos y a estar con ellos por eso, quiz?s, nos dej? un sacramento, presencia suya con toda la potencia de su amor: la Unci?n de los Enfermos. Este Signo Sagrado, que da la gracia o vida divina, s?lo lo pueden administrar los sacerdotes que presencializan a Cristo Sacerdote y Pastor de la Iglesia.
Colaborar con el Seminario hoy es asegurar los sacerdotes del ma?ana.
Queremos contar con ustedes. Un abrazo fraterno.

Juan Manuel Yanes Marrero
Rector del Seminario
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