S?bado, 03 de marzo de 2007
VATICANO - Camino de oraci?n para la Cuaresma - La VIII estaci?n del V?a Crucis: Jes?s encuentra a las mujeres de Jerusal?n

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) - Proponemos a la reflexi?n y a la meditaci?n, la VIII estaci?n del V?a Crucis seg?n el esquema usado el 25 de marzo de 2005, viernes Santo, en el rito celebrado en el Coliseo.

V /. Adoramus te, Christe, et benedicimus tibi.
R /. Quia per sanctam crucem tuam redemisti mundum.

Lectura del Evangelio seg?n San Lucas 23, 28-31
Jes?s se volvi? hacia ellas y les dijo: Hijas de Jerusal?n, no llor?is por m?, llorad por vosotras y por vuestros hijos, porque mirad que llegar? el d?a en que dir?n: ?dichosas las est?riles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado?. Entonces empezar?n a decirles a los montes: ?Desplomaos sobre nosotros?; y a las colinas: ?Sepultadnos?; porque si as? tratan al le?o verde, ?qu? pasar? con el seco?

Meditaci?n

O?r a Jes?s cuando exhorta a las mujeres de Jerusal?n que lo siguen y lloran por ?l, nos hace reflexionar. ?C?mo entenderlo? ?Se tratar? quiz?s de una advertencia ante una piedad puramente sentimental, que no llega a ser conversi?n y fe vivida? De nada sirve compadecer con palabras y sentimientos los sufrimientos de este mundo, si nuestra vida contin?a como siempre. Por esto el Se?or nos advierte del riesgo que corremos nosotros mismos. Nos muestra la gravedad del pecado y la seriedad del juicio. No obstante todas nuestras palabras de preocupaci?n por el mal y los sufrimientos de los inocentes, ?no estamos tal vez demasiado inclinados a dar escasa importancia al misterio del mal? En la imagen de Dios y de Jes?s al final de los tiempos, ?no vemos quiz?s ?nicamente el aspecto dulce y amoroso, mientras descuidamos tranquilamente el aspecto del juicio? ?C?mo podr? Dios -pensamos- hacer de nuestra debilidad un drama? ?Somos solamente hombres! Pero ante los sufrimientos del Hijo vemos toda la gravedad del pecado y c?mo debe ser expiado del todo para poder superarlo. No se puede seguir quitando importancia al mal contemplando la imagen del Se?or que sufre. Tambi?n ?l nos dice: ?No llor?is por m?; llorad m?s bien por vosotros... porque si as? tratan al le?o verde, ?qu? pasar? con el seco??

Oraci?n

Se?or, a las mujeres que lloran les has hablado de penitencia, del d?a del Juicio cuando nos encontremos en tu presencia, en presencia del Juez del mundo. Nos llamas a superar un concepci?n del mal como algo banal, con la cual nos tranquilizamos para poder continuar nuestra vida de siempre. Nos muestras la gravedad de nuestra responsabilidad, el peligro de encontrarnos culpables y est?riles en el Juicio. Haz que caminemos junto a ti sin limitarnos a ofrecerte s?lo palabras de compasi?n. Convi?rtenos y danos una vida nueva; no permitas que, al final, nos quedemos como el le?o seco, sino que lleguemos a ser sarmientos vivos en ti, la vid verdadera, y que produzcamos frutos para la vida eterna (cf. Jn 15, 1-10).

Pater noster, qui es in c?lis:
sanctificetur nomen tuum;
adveniat regnum tuum;
fiat voluntas tua, sicut in c?lo, et in terra.
Panem nostrum cotidianum da nobis hodie;
et dimitte nobis debita nostra,
sicut et nos dimittimus debitoribus nostris;
et ne nos inducas in tentationem;
sed libera nos a malo.
Tui Nati vulnerati,
tam dignati pro me pati,
poenas mecum divide.
(J.M.) (Agencia Fides, 3/3/2007)
Publicado por verdenaranja @ 15:27  | Espiritualidad
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