Lunes, 05 de marzo de 2007
VATICANO - Camino de oraci?n para la Cuaresma - La IX estaci?n del V?a Crucis: Jes?s cae por tercera vez

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) - Proponemos a la reflexi?n y a la meditaci?n, la IX estaci?n del V?a Crucis seg?n el esquema usado el 25 de marzo de 2005, viernes Santo, en el rito celebrado en el Coliseo.

V /. Adoramus te, Christe, et benedicimus tibi.
R /. Quia per sanctam crucem tuam redemisti mundum.

Lectura del libro de las Lamentaciones 3, 27-32
Bueno es para el hombre soportar el yugo desde su juventud. Que se sienta solitario y silencioso, cuando el Se?or se lo impone; que ponga su boca en el polvo: quiz? haya esperanza; que tienda la mejilla a quien lo hiere, que se harte de oprobios. Porque el Se?or no desecha para siempre a los humanos: si llega a afligir, se apiada luego seg?n su inmenso amor.

Meditaci?n

?Qu? puede decirnos la tercera ca?da de Jes?s bajo el peso de la cruz? Quiz?s nos hace pensar en la ca?da de los hombres, en que muchos se alejan de Cristo, en la tendencia a un secularismo sin Dios. Pero, ?no deber?amos pensar tambi?n en lo que debe sufrir Cristo en su propia Iglesia? En cu?ntas veces se abusa del sacramento de su presencia, y en el vac?o y maldad de coraz?n donde entra a menudo. ?Cu?ntas veces celebramos s?lo nosotros sin darnos cuenta de ?l! ?Cu?ntas veces se deforma y se abusa de su Palabra! ?Qu? poca fe hay en muchas teor?as, cu?ntas palabras vac?as! ?Cu?nta suciedad en la Iglesia y entre los que, por su sacerdocio, deber?an estar completamente entregados a ?l! ?Cu?nta soberbia, cu?nta autosuficiencia! ?Qu? poco respetamos el sacramento de la Reconciliaci?n, en el cual ?l nos espera para levantarnos de nuestras ca?das! Tambi?n esto est? presente en su pasi?n. La traici?n de los disc?pulos, la recepci?n indigna de su Cuerpo y de su Sangre, es ciertamente el mayor dolor del Redentor, el que le traspasa el coraz?n. No nos queda m?s que gritarle desde lo profundo del alma: Kyrie, eleison - Se?or, s?lvanos (cf Mt 8,25).

Oraci?n

Se?or, frecuentemente tu Iglesia nos parece una barca a punto de hundirse, que hace aguas por todas partes. Y tambi?n en tu campo vemos m?s ciza?a que trigo. Nos abruman su atuendo y su rostro tan sucios. Pero los empa?amos nosotros mismos. Nosotros quienes te traicionamos, no obstante los gestos ampulosos y las palabras altisonantes. Ten piedad de tu Iglesia: tambi?n en ella Ad?n, el hombre, cae una y otra vez. Al caer, quedamos en tierra y Satan?s se alegra, porque espera que ya nunca podremos levantarnos; espera que t?, siendo arrastrado en la ca?da de tu Iglesia, quedes abatido para siempre. Pero t? te levantar?s. T? te has reincorporado, has resucitado y puedes levantarnos. Salva y santifica a tu Iglesia. S?lvanos y santif?canos a todos.

Pater noster, qui es in c?lis:
sanctificetur nomen tuum;
adveniat regnum tuum;
fiat voluntas tua, sicut in c?lo, et in terra.
Panem nostrum cotidianum da nobis hodie;
et dimitte nobis debita nostra,
sicut et nos dimittimus debitoribus nostris;
et ne nos inducas in tentationem;
sed libera nos a malo.
Eia mater, fons amoris,
me sentire vim doloris
fac, ut tecum lugeam.
(J.M.) (Agencia Fides, 5/3/2007)
Publicado por verdenaranja @ 22:34  | Espiritualidad
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