Martes, 06 de marzo de 2007
Exequias en Cuaresma


(S?bado de la 5? Semana)


A la edad avanzada de (X) a?os, rodeada del cari?o de sus hijos y dem?s familiares cercanos nos ha dejado N.

Y ella ha pasado a vivir esa "Nueva Vida" que Dios tiene preparada para todos sus hijos, que creen y esperan en El. Y es que para los cristianos el gran d?a de la vida es precisamente el d?a de la muerte. Porque es, a partir de ese momento, cuando empieza la "vida " con may?scula. Por eso celebramos las fiestas de casi todos nuestros santos, precisamente en la fecha de su muerte.

EVANGELIO. Desde el mi?rcoles de ceniza los cristianos hemos entrado en este tiempo de Cuaresma, 40 d?as de camino para llegar hasta la celebraci?n de la muerte y Resurrecci?n de Jes?s.

En estos d?as y en especial cuando llegue la ya cercana Semana Santa, los cristianos vamos a centrar nuestra mirada, nuestra fe en esa Cruz del Calvario. Y nos fijamos en esa Cruz no como algo anecd?tico, sino como un hecho de Salvaci?n.

En esa cruz los cristianos siempre hemos contemplado lo que el enviado de Dios sufri? para salvar al hombre. Por eso el s?mbolo de la cruz est? tan generalizado. Casos.

Por eso tambi?n las cajas de nuestros muertos cristianos llevan siempre el s?mbolo de la cruz. Por eso nuestros cementerios son un bosque de cruces. La sombra de la cruz es alargada, tan alargada, que vemos en ella una garant?a de nuestra salvaci?n.

En el Evangelio que hemos escuchado se nos recuerda el momento dram?tico de la muerte de Jes?s. En primer lugar sabemos que Jes?s no estaba solo en el monte Calvario, sino acompa?ado por otros dos crucificados, uno a la derecha y el otro a la izquierda.

Pero en este momento lo que m?s nos importa es el di?logo que mantuvieron entre los tres crucificados.
Uno de ellos insultaba a Jes?s, dici?ndole: "No eres t? el Mes?as? S?lvate a ti mismo y a nosotros?
El otro le dec?a: "Jes?s, acu?rdate de mi cuando llegues a tu Reino".

No cabe duda de que el que dijo esta palabras, algo sab?a y mucho cre?a en Jes?s, hasta el punto de que mereci? una consoladora respuesta de Jes?s: "Te lo aseguro: Hoy estar?s conmigo en el para?so".

Creo que es la ?nica persona concreta a la que Jes?s le asegur? la Salvaci?n.

Pero estas palabras tambi?n son v?lidas para todos los que mueren a la sombra de la Cruz. Se puede decir que tambi?n las dice a cada uno de nuestros difuntos". Te lo aseguro, hoy estar?s conmigo en el para?so.

CONCLUSI?N.- Cuando se nos va el familiar querido, el amigo, el vecino, nos est? recordando que tambi?n ese ser? nuestro camino: que es algo importante que no nos conviene olvidar.
Tambi?n hemos de recordar que junto al cari?o, junto a las flores, junto a la m?sica, ha de ir nuestra oraci?n por ella como lo hac?amos cantando al empezar la celebraci?n:
"Dale, Se?or, el descanso eterno y brille para ?l la luz eterna".
Publicado por verdenaranja @ 21:27  | Homil?as
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