Lunes, 12 de marzo de 2007
VATICANO - Camino de oraci?n para la Cuaresma - La XIII estaci?n del V?a Crucis: Jes?s es bajado de la cruz y entregado a su Madre

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) - Proponemos a la reflexi?n y a la meditaci?n, la XIII estaci?n del V?a Crucis seg?n el esquema usado el 25 de marzo de 2005, viernes Santo, en el rito celebrado en el Coliseo.

V /. Adoramus te, Christe, et benedicimus tibi.
R /. Quia per sanctam crucem tuam redemisti mundum.

Lectura del Evangelio seg?n San Mateo 27, 54-55
El centuri?n y sus hombres, que custodiaban a Jes?s, al ver el terremoto y lo que pasaba dijeron aterrorizados: ?Realmente ?ste era Hijo de Dios?. Hab?a all? muchas mujeres que miraban desde lejos, aquellas que hab?an seguido a Jes?s desde Galilea para atenderle.

Meditaci?n

Jes?s est? muerto, de su coraz?n traspasado por la lanza del soldado romano mana sangre y agua: misteriosa imagen del caudal de los sacramentos, del Bautismo y de la Eucarist?a, de los cuales, por la fuerza del coraz?n traspasado del Se?or, renace siempre la Iglesia. A ?l no le quiebran las piernas como a los otros dos crucificados; as? se manifiesta como el verdadero cordero pascual, al cual no se le debe quebrantar ning?n hueso (cf Ex 12, 46). Y ahora que ha soportado todo, se ve que, a pesar de toda la turbaci?n del coraz?n, a pesar del poder del odio y de la ruindad, ?l no est? solo. Est?n los fieles. Al pie de la cruz estaba Mar?a, su Madre, la hermana de su Madre, Mar?a, Mar?a Magdalena y el disc?pulo que ?l amaba. Llega tambi?n un hombre rico, Jos? de Arimatea: el rico logra pasar por el ojo de la aguja, porque Dios le da la gracia. Entierra a Jes?s en su tumba a?n sin estrenar, en un jard?n: donde Jes?s es enterrado, el cementerio se transforma en un vergel, el jard?n del que hab?a sido expulsado Ad?n cuando se alej? de la plenitud de la vida, de su Creador. El sepulcro en el jard?n manifiesta que el dominio de la muerte est? a punto de terminar. Y llega tambi?n un miembro del Sanedr?n, Nicodemo, al que Jes?s hab?a anunciado el misterio del renacer por el agua y el Esp?ritu. Tambi?n en el sanedr?n, que hab?a decidido su muerte, hay alguien que cree, que conoce y reconoce a Jes?s despu?s de su muerte. En la hora del gran luto, de la gran oscuridad y de la desesperaci?n, surge misteriosamente la luz de la esperanza. El Dios escondido permanece siempre como Dios vivo y cercano. Tambi?n en la noche de la muerte, el Se?or muerto sigue siendo nuestro Se?or y Salvador. La Iglesia de Jesucristo, su nueva familia, comienza a formarse.

Oraci?n

Se?or, has bajado hasta la oscuridad de la muerte. Pero tu cuerpo es recibido por manos piadosas y envuelto en una s?bana limpia (Mt 27, 59). La fe no ha muerto del todo, el sol no se ha puesto totalmente. Cu?ntas veces parece que est?s durmiendo. Qu? f?cil es que nosotros, los hombres, nos alejemos y nos digamos a nosotros mismos: Dios ha muerto. Haz que en la hora de la oscuridad reconozcamos que t? est?s presente. No nos dejes solos cuando nos aceche el des?nimo. Y ay?danos a no dejarte solo. Danos una fidelidad que resista en el extrav?o y un amor que te acoja en el momento de tu necesidad m?s extrema, como tu Madre, que te arropa de nuevo en su seno. Ay?danos, ayuda a los pobres y a los ricos, a los sencillos y a los sabios, para poder ver por encima de los miedos y prejuicios, y te ofrezcamos nuestros talentos, nuestro coraz?n, nuestro tiempo, preparando as? el jard?n en el cual puede tener lugar la resurrecci?n.

Pater noster, qui es in c?lis:
sanctificetur nomen tuum;
adveniat regnum tuum;
fiat voluntas tua, sicut in c?lo, et in terra.
Panem nostrum cotidianum da nobis hodie;
et dimitte nobis debita nostra,
sicut et nos dimittimus debitoribus nostris;
et ne nos inducas in tentationem;
sed libera nos a malo.
Vidit suum dulcem Natum
morientem, desolatum,
cum emisit spiritum.
(J.M.) (Agencia Fides, 9/3/2007)
Publicado por verdenaranja @ 0:14  | Espiritualidad
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