Lunes, 12 de marzo de 2007
Con motivo del 163? aniversario de la independencia de la naci?n, los Obispos dominicano hicieron publico el 7 de marzo un mensaje a todo el pueblo dominicano en el que tocan varios aspectos fundamentales que afectan a la situaci?n actual del pa?s.

Mensaje del Episcopado Dominicano, en la Fiesta de la Independencia Nacional



1. Nos satisface dirigir, como todos los a?os, a nuestros fieles y a todos los dominicanos y dominicanas de buena voluntad el presente Mensaje con ocasi?n de la celebraci?n de la Independencia Nacional.
La gesta fue posible gracias a la capacidad de sacrificio, generosidad y colaboraci?n de muchos. A partir de entonces, el deber y compromiso nacional ha sido y es el de contribuir cada uno con lo mejor de si a la consolidaci?n, grandeza y esplendor de la patria, logrando, como dec?a Duarte, que el nombre de la Rep?blica Dominicana, se pronuncie en todas las naciones con respeto y admiraci?n.
Como tantas veces lo hemos proclamado, nos impulsa a hacerles part?cipes de nuestras reflexiones y sentimientos la b?squeda del mayor bien de todos y el ser fieles a nuestra misi?n de consejeros y gu?as espirituales.

2. En su Enc?clica Social ?Madre y Maestra?, el Papa Juan XXIII advert?a: ?La Santa Iglesia, aunque tiene como misi?n principal santificar las almas y hacerlas part?cipes de los bienes sobrenaturales, se preocupa, sin embargo, de las necesidades que la vida diaria plantea a los seres humanos, no s?lo de las que afectan a su decoroso sustento, sino de las relativas a su inter?s y prosperidad, sin exceptuar bien alguno, y a lo largo de las diferentes ?pocas. Al realizar esta misi?n, la Iglesia cumple el mandato de su fundador, Cristo, quien, si bien atendi? principalmente a la salvaci?n eterna del hombre, cuando dijo en una ocasi?n: ?Yo soy el camino, la verdad y la vida?; y en otra: ?Yo soy la luz del mundo?, sin embargo, al contemplar la multitud hambrienta, exclam? tambi?n conmovido: ?siento compasi?n de esta muchedumbre?, demostrando que se preocupaba de las necesidades materiales de los pueblos. El Redentor manifest? este cuidado no s?lo con palabras, sino con hechos y as? para calmar el hambre de las multitudes, multiplic? m?s de una vez el pan milagrosamente? (MyM n?ms 3 y 4).

3. Deliberadamente no hemos querido ser exhaustivos en nuestras reflexiones sobre la situaci?n del pa?s; y nos vamos a restringir solamente a unos cuantos puntos concretos. Como siempre lo queremos hacer con humildad y con total voluntad de servicio.

4. 1. Todos a una.
Enderezadas no pocas cosas y en marcha o perspectiva importantes proyectos, es la hora de unir energ?as y esfuerzos y dar pasos definitivos.
Una y otra vez los dominicanos y dominicanas debemos repetirnos que la Patria es tarea com?n y mancomunada del Estado y de la Sociedad. Cuanto m?s acertada, intensa, inteligente y eficaz sea la acci?n de ambas instancias, mayor ser? nuestro bienestar y progreso y m?s f?cil nos ser? disminuir y hasta eliminar la pobreza espesa e injusta existente entre nosotros.
Esto implica buscar la uni?n no para exclusivamente buscar beneficios y solucionar problemas propios, sino para entre todos buscar el bienestar de todos y solucionar los problemas de todos.
Y esto exige cambiar la mentalidad y actitud ego?sta e individualista, muy vigente entre nosotros, por una mentalidad y actitud solidaria.

5. 2. Creatividad.
Los avances en la ciencia y en la t?cnica han sido espectaculares. Sus aplicaciones son hoy inmensas e inimaginables. Su empleo caracteriza la postmodernidad.
Nuestras posibilidades son muchas e interesant?simas que s?lo esperan el genio creativo de nosotros los dominicanos y las dominicanas capaces de convertirlas en realidad, recurriendo a esos nuevos conocimientos y nuevas t?cnicas avanzadas.
Necesitamos urgentemente, como naci?n, m?s creatividad, m?s cultivo de ella y m?s apoyo a ella. Hoy a la cabeza de las naciones ricas y super-desarrolladas est?n aquellas que no dudaron en realizar cuantiosas erogaciones en la pura investigaci?n.
La investigaci?n de vanguardia y la creatividad depende fundamentalmente de los conocimientos previos del investigador y del dominio de las tecnolog?as de punta y de sus auxiliares en cada una de sus ?reas.

6. Esto nos lleva a reflexionar sobre nuestros Centros Universitarios y nuestros Institutos Superiores de Formaci?n T?cnica. Sabemos que se est? haciendo no poco, pero es necesario que ambas Instituciones est?n a la altura de los tiempos y que los conocimientos que transmitan sean avanzados y no trasnochados y que en ellas impere siempre la excelencia, la calidad, la pertinencia y la exigencia.
Hay que alabar la ingente labor que realizan los Institutos Superiores tecnol?gicos existentes, pero ante el d?ficit real de t?cnicos cualificados, del que adolecemos, urge que prestemos atenci?n a esta necesidad. Hay que multiplicar la oferta de este servicio, ampliar las oportunidades de becas y cr?ditos educativos en esta ?rea y suscitar en nuestra juventud la vocaci?n a esta labor.

7. Ser?a muy decisivo para nuestro definitivo despegue que tanto las Universidades, uno de cuyos objetivos debe ser la investigaci?n, como el CONEP, la Asociaci?n Industrial Nacional e Instituciones afines, instituyan grupos de especialistas, que, fundament?ndose en nuestras posibilidades y los avances cient?ficos y t?cnicos estudiasen nuevos proyectos productivos, su factibilidad y costos y los ofrezcan a la sociedad.

8. 3. La educaci?n.
La naci?n es consciente de los buenos deseos de todos pero tambi?n de sus inmensas dificultades. Visionariamente, sin embargo, y haciendo los sacrificios que haya que hacer, Estado y Sociedad deben, sin demora ya, pasar de las buenas intenciones y proclamas verbales a la acci?n. Las acciones eficaces deben abarcar desde la atenci?n infantil (jardines infantiles y guarder?as) hasta la formaci?n profesional o t?cnica, maestr?as, doctorados, pasando por la educaci?n b?sica y media.
Como hicieron las naciones hoy avanzadas hay que imponer como obligatoria la educaci?n infantil, b?sica y media para todos y todas, dando para ello toda clase de facilidades. La educaci?n y capacitaci?n para la vida y para la contribuci?n positiva al progreso de la sociedad es un derecho fundamental de todo ser humano que ni el Estado ni la Sociedad pueden conculcar, impidi?ndolo o preteri?ndolo.
Evidentemente que esto supone fuertes erogaciones econ?micas con el gran sacrificio que esto incluye. Hacerlas es se?al de visi?n de futuro y de sabidur?a. No hacerlas, de miop?a e insensatez.
Como tantas veces hemos repetido, el ser humano es el principal agente de la paz y del progreso de los pueblos. Y la peor pobreza del ser humano es la de su ignorancia insalvable.
Nos atemoriza e irrita la delincuencia y violencia vigente entre nosotros. Pensemos que una de las ra?ces de tan lamentable e indigno fen?meno est? aqu?.

9. 4. Violencia.
Todos los d?as, al abrir nuestros diarios, seguimos encontr?ndonos, con varios casos de violencia y de delincuencia. A la hora de combatirlas, lo importante es detectar las causas que las producen. Algo que todos debemos tener muy claro.
La droga y su tr?fico es una de esas causas. Lo deprimente es hasta qu? punto ese s?rdido y nefasto mundo nos ha invadido ya en este momento y que nuestro suelo se haya convertido tambi?n en lugar de ajustes de cuentas en estos bajos fondos. Esto obliga a una eficaz y tenaz vigilancia y a una persecuci?n de esta lacra sin temor ni condescendencias.

10. Ha crecido el n?mero de cr?menes de g?nero, de violencia contra la mujer llegando hasta el asesinato. Siempre hubo cr?menes pasionales. Llama la atenci?n el aumento. Evidentemente que estos cr?menes son dif?ciles de atajar. En general, s?, se puede decir que a menor cultura, mayor ser? la posibilidad de que se den estos casos.

11. No faltan entre nosotros casos de venganzas personales y, por desconfianza de la Justicia oficial, casos de tomar la justicia por cuenta propia. Lo triste y grave de los segundos es la desconfianza de la Justicia Oficial. Todo lo que hagamos por recuperar la confianza total de nuestro sistema judicial y de nuestros jueces ser? siempre poco. Hubo un tiempo que el buen gobernar consist?a eminentemente en impartir justicia. Sin justicia oficial, honesta e imparcial, dada la capacidad delictiva de los seres humanos, la sociedad corre el peligro de regirse por la ley de la selva o de convertirse en imperio impune del m?s poderoso.

12. Est? por fin el atraco y robo a mano armada. Por individuos y por bandas. En la ra?z de este acontecimiento entre nosotros y en otras naciones act?an varias realidades. Ante todo, la incapacidad mental, profesional o t?cnica, de muchos de ellos para integrarse ya a la sociedad productiva, al mundo econ?mico; sus antecedentes delictivos que les impiden ya acceder al mundo del trabajo serio y honesto; y la frustraci?n personal que les produce la desigualdad abismal, hiriente y provocativa, en nuestra sociedad. Los sin nada, marginados y excluidos por ello, al contemplar la opulencia de los que todo lo tienen, se rebelan hoy y se lanzan a participar del banquete de la riqueza por las buenas o a las malas. Es el fen?meno que comienza a contemplar hoy la humanidad en todas las partes: la irrupci?n del tercer mundo sobre el primer mundo y el asalto de los despose?dos sobre los que tienen algo o casi todo.
Esto nos debe hacer recapacitar a todos sobre la obligaci?n de tomar todas las medidas necesarias para que la igualdad sobre la tierra sea cada d?a mayor, sobre la base incuestionable que toda apropiaci?n de bienes lleva consigo, una ineludible hipoteca social que los gobernantes deben recordar, reclamar y cobrar poni?ndola despu?s a beneficio de los pobres y excluidos.

13. Hay algo peculiar en nuestra violencia que inquieta y debe preocupar al gobierno y a la direcci?n de la Polic?a. Ese algo es el alto n?mero de polic?as y expolic?as de militares y exmilitares ?oficiales superiores, subalternos y clase- involucrados una y otra vez en actos delictivos: droga, asaltos y cr?menes. Esto cuestiona los sistemas de selecci?n, su seria formaci?n y su control.

14. Siendo el aborto una supresi?n violenta de una vida, ser?a una contradicci?n palmaria y un fariseismo imperdonable rasgarse las vestiduras ante el crimen alevoso de la supresi?n violenta de vidas ajenas como las que hemos comentado y gritar contra la pena de muerte y defender despu?s tranquilamente el aborto y pretender legalizarlo.

15. 5. Servicios b?sicos.
Es evidente que poco a poco se van mejorando. Pero no debemos olvidar que es funci?n primordial de los Gobiernos proporcionarlos a toda la poblaci?n sin privilegios ni olvidos.
Somos conscientes sin embargo de su dificultad por falta de disponibilidades econ?micas.
Nos vamos a detener brevemente en la electricidad y en la vivienda.
Arreglar substancialmente el problema energ?tico fue una promesa repetida en la campa?a electoral de los que dirigen hoy los destinos de la naci?n. Se lo recordamos. Ha habido fuertes mejoras en sectores y regiones pero los apagones han seguido castigando a otros. Pedimos un mayor esfuerzo y un recurso mayor a la imaginaci?n y diligencia. Todos sabemos que est?n en curso varios proyectos de energ?a alternativa (e?lica y solar) y de hidroel?ctricas. Urge presionen a sus patrocinadores. No dejen de animar al sector privado a incursionar en esta ?rea. Hagamos conscientes a todos los dominicanos y dominicanas que hoy la electricidad es un producto caro para subvencionarlo a demasiados usufructuadores.

16. La vivienda es fundamental para el desenvolvimiento normal y humano de las familias y de las personas. Hay entre nosotros un gran desequilibrio entre la oferta habitacional para las clases pudientes en mayor o menor grado y la oferta de la vivienda de funci?n social. Generosamente hagamos un notable esfuerzo de generosidad para incrementar de manera notable esas viviendas de funci?n social. Recurramos, si es necesario, para ello a la creatividad y a Instituciones Internacionales con este objetivo.

17. 6. Reajuste salarial.
Nos consta que muchas empresas fueron haciendo sus reajustes salariales. A los que no lo hicieron o lo hicieron insuficientemente queremos recordarles que un salario ?justo?, adecuado al costo de vida, es un derecho fundamental del trabajador y que, esto supuesto, un salario justo es parte del producto sin que sea admisible rebajar el precio del producto a base de salarios injustos. Llanamente eso ser?a explotaci?n del ser humano por el ser humano.
Aumentar el poder adquisitivo de la gente no es solo proporcionarle tranquilidad ante la vida, sino reanimar el comercio y la industria ante una mayor demanda. Evitando, por supuesto la inflaci?n y controlando seriamente la especulaci?n.

18. 7. Reforma constitucional.
Es evidente que un verdadero Estado de Derecho es condici?n necesaria para la existencia y vigencia de una genuina Democracia y que para que exista un Estado de Derecho es imprescindible una sabia Constituci?n adecuada a los tiempos que vivimos.
El bien de la naci?n y de nuestra democracia reclama que no se escatimen esfuerzos; que dicha Constituci?n satisfaga los deseos e ideales sanos de todos los dominicanos y dominicanas de buena voluntad y que sea realmente consensuada por todos. Para ello es necesario que no se haga con prisas pero de ning?n modo con pausa ni dilaciones.

19. 8. Partidos pol?ticos.
Superadas ya ciertas tensiones y desavenencias internas de los principales partidos pol?ticos, les beneficiar?a a ellos y a la naci?n que concentrasen ahora sus energ?as mayores en delinear su visi?n de la realidad nacional y su proyecto de gobierno, realista y serio con proyecci?n de futuro, para los pr?ximos cuatro a?os a partir de la pr?xima justa electoral.
Y respecto a esa justa electoral, las dificultades econ?micas del pa?s y la situaci?n del mundo reclaman que sea corta y austera, sin grandes dispendios econ?micos. Tanto m?s que somos un pa?s peque?o donde todos nos conocemos.

20. 9. Algo muy importante.
Enredados en los problemas apremiantes de cada d?a y metidos en el vertiginoso ritmo de la cultura moderna, en nosotros, como en muchas naciones, se est? produciendo una falta notable de proyecci?n de futuro: de conciencia viva de los grav?simos cambios y problemas que se est?n produciendo, y de los dif?ciles retos que ineludiblemente debe afrontar la humanidad.
Los pueblos, cualquiera que sea su tama?o y poblaci?n, que se descuiden en reflexionar sobre estas realidades y en participar activamente en los foros internacionales donde se debatan estos problemas; y en tomar progresivamente medidas adecuadas ante esos retos, quedar?n inexorablemente rezagados y desfasados, con crecientes dificultades para su desenvolvimiento futuro.
21. Ante el agotamiento, previsible ya, del petr?leo, ?cu?les son las alternativas energ?ticas?. ?Es la energ?a at?mica con todos sus riesgos?. Los da?os ecol?gicos ?son ya irreversibles y cu?les son sus consecuencias?. Los cambios climatol?gicos ?c?mo comienzan a afectar la agricultura mundial y la afectar?n?. ?Qu? hacer ante los desastres que provocan peri?dicamente los cambios atmosf?ricos?. La disminuci?n creciente de algo tan fundamental como el agua crea diversas amenazas. La fuente de riqueza no es simplemente el capital sino el saber, los conocimientos avanzados. Y el capital no tiene ya patria, sino que se ha tornado universal y recurre all? donde resulte m?s rentable. La concentraci?n de la riqueza en unas pocas naciones y en unos pocos en esas naciones ha creado una desigualdad excesiva y explosiva y est? produciendo una irrupci?n masiva del tercer mundo sobre el primero con m?ltiples problemas de migraciones ilegales, xenofobias, dif?ciles integraciones y frustraciones personales. La composici?n de muchos pueblos est? cambiando r?pidamente y creando problemas. Han surgido fanatismos peligros?simos de diversos tipos que cre?amos desaparecidos. Crece la tendencia a formar bloques de naciones para poder enfrentar los retos presentes y futuros. La mutua dependencia de los pueblos crece y se complica. ?Crecer? el comercio a la carta por Internet?. ?Docencia virtual?. Cunde un dram?tico confusionismo ideol?gico e inquietante disoluci?n moral a los que ha llegado el momento de poner ya remedio. ?Cu?l?. El terrorismo se ha tornado un modo eficaz de hacer la guerra, un modo de vivir y un m?todo eficaz de conseguir objetivos. Es una realidad de m?ltiples efectos, ya la invasi?n del mundo digital en la vida y en todas las actividades del ser humano. En geopol?tica emerge el poder?o de Oriente (Jap?n, China y la India) amenazando la hegemon?a secular de Occidente (Europa y Am?rica).
?Es sensato vivir totalmente al margen de estas realidades sin proyecci?n de un futuro que nos va a envolver a todos?

22. Estamos en cuaresma, tiempo de reflexi?n y conversi?n y contamos con el poder de Dios para conseguirla. Son muchas las actitudes y comportamientos que debemos cambiar y la cuaresma es tiempo de gracia, de misericordia y benevolencia divina.
San Agust?n, converso, escribi?: ?Muchos amaron sus pecados y muchos los confesaron. El que confiesa sus pecados y los acusa se encuentra ya del lado de Dios. Dios, que es la luz, acusa tus pecados. Si t? tambi?n los acusas, te unes a Dios. Hay como dos cosas: el ser humano y el pecador. Dios hizo el ser humano y el ser humano hizo de si mismo un pecador. Destruye lo que t? hiciste para que Dios salve lo que El hizo. Debes odiar en ti tu propia obra y amar en ti la obra de Dios. Cuando comience a desagradarte lo que t? hiciste, entonces empiezan tus buenas obras, porque acusas tus malas obras. Obras la verdad y vienes a la luz. ?Qu? significa obrar la verdad?. No te mimes, no te acaricies, no te adules, no digas soy justo cuando eres malvado y entonces comienzas a obrar la verdad? (Tratado sobre San Juan, 12).

Santo Domingo 27 de febrero del a?o 2007 en la Fiesta de la Independencia Nacional.


Les bendicen

1 S. E. R. Mons. Ram?n Benito de la Rosa y Carpio
Arzobispo de Santiago de los Caballeros, Presidente Conferencia del Episcopado Dominicano
2 S. E. R. Nicol?s de Jes?s Cardenal L?pez Rodr?guez
Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo, Primado de Am?rica
3 S. E. R. Mons. Juan F?lix Pep?n
Obispo Em?rito
4 S. E. R. Mons. Roque Adames,
Obispo Em?rito
5 S. E. R. Mons. Juan Ant. Flores Santana
Arzobispo Em?rito
6 S. E. R.Mons. Fabio Mamerto Rivas, SDB
Obispo Em?rito
7 S. E. R. Mons. Jer?nimo Tom?s Abreu Herrera
Obispo Em?rito
8 S. E. R.Mons. Jes?s Mar?a de Jes?s Moya
Obispo de San Francisco de Macor?s
9 S. E. R.Mons. Francisco Jos? Arnaiz
Obispo Em?rito
10 S. E. R. Mons. Jos? Dolores Grull?n Estrella
Obispo de San Juan de la Maguana
11 S. E. R. Mons. Antonio Camilo Gonz?lez
Obispo de La Vega
12 S. E. R. Mons. Amancio Escapa, OCD
Obispo Auxiliar de Santo Domingo
13 S. E. R Mons. Pablo Cedano Cedano
Obispo Auxiliar de Santo Domingo
14 S. E. R Mons. Gregorio Nicanor Pe?a
Obispo de Nuestra Se?ora de la Altagracia, Hig?ey
15 S. E. R Mons. Francisco Ozoria Acosta
Obispo de San Pedro de Macor?s
16 . E. R Mons. Freddy Bret?n Mart?nez
Obispo de Ban?
17 S. E. R Mons. Rafael L. Felipe N??ez
Obispo de Barahona
18 S. E. R Mons. Di?medes Espinal de Le?n
Obispo de Mao-Montecristi
19 S. E. R. Mons. Julio C?sar Corniel Amaro
Obispo de Puerto Plata
Conferencia del Episcopado Dominicano (2007-03-09)
Publicado por verdenaranja @ 0:35  | Hablan los obispos
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