Mi?rcoles, 14 de marzo de 2007
VATICANO - Camino de oraci?n para la Cuaresma - El acto de Dolor, de Fe, de Esperanza y de Caridad (I)

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) - ?Quasi modo geniti infantes: rationabiles, sine dolo lac concupiscite? (1 Pe 2,2) ("Como ni?os reci?n nacidos desead la leche espiritual pura, a fin de que por ella, crezc?is para la salvaci?n?. Esta ant?fona de entrada (Introito) del domingo despu?s Pascua, popularmente llamada "domingo in Albis", se dirige en particular a los ne?fitos, recordando la ceremonia del d?a anterior.

El "s?bado in Albis" hab?an en efecto depuesto el vestido blanco recibido durante el Bautismo celebrado en la Vigilia Pascual y la Iglesia les propone hacer como los ni?os, desear ardientemente la leche espiritual, para crecer en la fe del mismo modo que en el cuerpo. San Pedro retoma as? las palabras de Jes?s que indica c?mo llega al "Padre" Nuestro que est? en los cielos: haci?ndose como ni?os. "Dejad que los ni?os vengan a m?, no se lo impid?is, porque de los que son como estos es el Reino de Dios. Yo os aseguro: el que no reciba el Reino de Dios como ni?o, no entrar? en ?l? (Mc 10, 15).

Insiste Jes?s mucho sobre la necesidad de "hacerse peque?os": a la pregunta que le plantean los Ap?stoles, "Qui?n pues es el m?s grande en el reino de los cielos"? (Mt 18, 1), Jes?s responde llamando a un ni?o: "Jes?s llam? a un ni?o, le puso en medio de ellos y dijo: ?Yo os aseguro: si no cambi?is y os hac?is como los ni?os, no entrar?is en el Reino de los Cielos. As? pues, quien se haga peque?o como este ni?o, ?se es el mayor en el Reino de los Cielos. (Mt 18, 2-4). Y Jes?s precisa el motivo que se debe tener, respecto a Dios, la misma actitud confiada que los ni?os tienen con los padres: "Guardaos de menospreciar a uno de estos peque?os; porque yo os digo que sus ?ngeles, en los cielos, ven continuamente el rostro de mi Padre que est? en los cielos" (Mt 18, 10).

En la vida normal, el ni?o recibe el primer nutrimento del seno materno. Es de la madre que tambi?n recibe toda la vida, toda la educaci?n. Por ejemplo, se habla de la lengua madre. Se podr?a tambi?n decir que, la mayor parte de las veces, es de ella de quien los ni?os aprenden sus primeros oraciones, a pronunciar el nombre de Jes?s, a pronunciar el nombre de Maria, a recitar el Ave Maria, el Padre Nuestro, las primeras oraciones de su nueva vida cristiana. Crecen as? en el cuerpo y en el alma, obteniendo del cuerpo y del coraz?n de su madre las fuerzas necesarias para su crecimiento f?sico y espiritual. (J.M) (Agencia Fides 13/3/2007; L?neas: 29 Palabras: 457)
Publicado por verdenaranja @ 0:12  | Espiritualidad
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