Jueves, 15 de marzo de 2007
Extracto dela homil?a en la misa del 11 de Diciembre de 2006, publicado en el Bolet?n SANTA MADRE MARAVILLAS DE JES?S, N?mero 146, a?o 2007.

MAESTRA DE SANTIDAD


En Santa Maravillas tenemos una aut?ntica maestra de santidad, y una maestra muy actual, muy nuestra, muy de entre nosotros, muy asequible para todos. En su lenguaje, en tantas cosas que sabemos de ella ?no s?lo por sus escritos, sino por los que con ella convivieron?, encontramos ese magisterio de la santidad, de la vida divina en las personas obedientes al Padre.

A la Madre Maravillas la vemos siempre feliz de haber encontrado a Cristo, feliz por ser carmelita, feliz por haber entregado totalmente su vida al Se?or. Ella dec?a: ?Con El todo se hace suave y dulce, aun lo m?s amargo?. ?Qu? felices somos ?dec?a en otra carta?siendo nuestro maestro Cristo. Qu? bueno ha sido en habernos llamado y tra?do a la Casa donde tanto nos ha dado, para que seamos como El quiere?.
Ser santo es descubrir que en Cristo uno lo tiene todo. Pablo, el Ap?stol, llegar? a decir: Despu?s de haber conocido a Cristo, despu?s de haberme encontrado con la sublimidad del conocimiento de Cristo, todo lo estimo basura. ?Vivamos ?dec?a la Santa? en esa dulce intimidad que El tanto desea, y ocup?monos s?lo de su gloria?.

Raro es el escrito de Santa Maravillas donde no aparezca una exhortaci?n a vivir la humildad. Sin humildad no hay santidad; sin humildad es imposible tener el verdadero esp?ritu de oraci?n, porque s?lo el humilde que se reconoce pobre ante Dios, es capaz de abrirse a la misericordia divina. ?Sin humildad ?dec?a ella?no puede haber virtud alguna?. En uno de esos preciosos billetes que ella escrib?a a las hermanas, le dice a una: ?Mire c?mo el Se?or busca a los peque?os y a los humildes. S?alo muy de coraz?n para llegar a la ?ntima uni?n con El?.

Otra virtud especialmente importante en nuestros d?as, que tambi?n la Santa vivi? con profundidad, es la virtud de la valent?a, la virtud de la fortaleza. Ante el riesgo evidente de que el Carmelo perdiera su identidad, la Santa se propuso con mucha fortaleza predicar y mantener en toda su pureza la esencia m?s genuina del Carmelo. Realmente, la Madre Maravillas no ense?aba una manera de vivir propia, sino la herencia de sus santos padres, Teresa de Jes?s y Juan de la Cruz, que ella hab?a asimilado perfectamente. Uno de los rasgos m?s caracter?sticos de la Madre es su fidelidad al ideal teresiano. A lo largo de su vida, son infinitas las veces que escribe o habla de la felicidad de ser carmelita, de ser hija de nuestra Madre Santa Teresa. Consideraba un verdadero tesoro la vida que sus Santos Padres hab?an legado, y procur? con todas sus fuerzas mantener esa herencia. Y todos sabemos los sufrimientos e incomprensiones que esta fidelidad al ideal teresiano le cost?. Pero el Se?or, que siempre da su fortaleza, la acompa??, y por eso recibi? gracias abundantes para llevar adelante la obra que el mismo Dios le hab?a confiado. ?Las cosas de Dios ?dec?a ella? se har?n, a pesar de los pesares; pero hemos de movernos y ver con la ayuda de Dios la manera de vencer las dificultades?.
Mns. Joaqu?n L?pez de Andujar, Obispo de Getafe

Extracto de la homil?a, Misa del 11 de diciembre de 2006
Publicado por verdenaranja @ 22:26  | Homil?as
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