Viernes, 16 de marzo de 2007
Con motivo del d?a del Seminario, 19 de Marzo, el Rector del SEminario de Tenerife se ha dirigido a las familias con la siguiente carta:


SEMINARIO DIOCESANO
La Laguna ? Tenerife



12 de marzo de 2007

Queridas familias cristianas:
Alentados por Nuestro Se?or, que quiso nacer y vivir en una familia, me dirijo a ustedes en nombre del Seminario, comunidad vocacional en camino que intenta realizar la misma tarea de acompa?amiento que hizo Jes?s con sus disc?pulos.

Jes?s, el ?nico y Eterno Sacerdote, quiso salvar a todos los hombres entregando su vida por amor; ?l nos ense?? como amar de verdad y ?l nos regal? su mismo amor por medio del Esp?ritu Santo; pero ?d?nde madur? como hombre y d?nde aprendi? a amar con gestos y sentimientos humanos?, ciertamente que en la convivencia familiar de Nazaret.
Treinta a?os de vida humilde y sencilla en el hogar de Mar?a y Jos?.

La familia es una comunidad de vida y amor; es escuela del m?s genuino humanismo y taller de relaciones fraternas. La familia cristiana, ?Iglesia dom?stica?, es tambi?n donde el ni?o aprende a rezar y a creer en Dios, descubri?ndolo cercano en los acontecimientos de cada d?a. Las familias siempre han sido semilleros de vocaciones, pues, en su seno, se aprende a ver la vida como regalos Dios y como respuesta a una tarea por ?l encomendada. ?Cu?ntas familias no se han sentido gozosas porque Dios ha elegido a uno de sus miembros para consagrarse a ?l y al servicio de los hombres! Sin embargo, algunas, se han sentido turbadas o perplejas, han pensado que Dios les arrebataba a un hijo o hija hasta que descubren el gran regalo que Dios les hac?a. La tristeza se convierte en alegr?a y j?bilo pues el Se?or siempre paga con ?el ciento por uno?.

Queridas familias hoy tambi?n es necesario descubrir que Dios les necesita para educar y moldear el coraz?n de los hombres del ma?ana; para ayudarles a entregar generosamente su vida por amor. No teng?is miedo de dar a algunos de sus hijos a la causa del Evangelio ?qu? regalo inmerecido! La Virgen Mar?a y San Jos?, algunas veces, no entend?an los planes de Dios pero fueron descubriendo en sus propias vidas, y en la de Jes?s, la profundidad de los misterios de su amor. En definitiva que la felicidad est? en darse libre y totalmente al Dios que nos ama y nos llama.

Quisiera invitarles a ser verdaderos hogares cristianos donde el evangelio sea acogido y practicado, donde Jes?s sea conocido, escuchado, amado y seguido. Les pido su cercan?a para con el Seminario y adem?s que est?n dispuestas, si Dios lo quisiera, a permitir que algunos de sus hijos se consagre al servicio del Se?or.

Este a?o el lema del D?a del Seminario es: ?Sacerdotes, testigos del amor de Dios?; ?no les parece un programa entusiasmante? ?Qui?n de ustedes no ha necesitado de este amor a trav?s de la palabra, la escucha o la cercan?a de los sacerdotes? Nuestro mundo anhela, sin saberlo, este amor pues en ?l se encierra el secreto de la felicidad. Los sacerdotes son necesarios, pues sin ellos no hay Iglesia, ya que prestan un servicio insustituible a los dem?s miembros del pueblo de Dios. Nuestra fe queda sin alimentar y se debilita cuando faltan los ministros de la Palabra y los sacramentos.

Nuestra iglesia diocesana ser? m?s evangelizadora, misionera y solidaria, si las familias cristianas son c?lulas de vitalidad evang?lica de donde nazcan personas consagradas, especialmente sacerdotes, tan necesarios para la causa del Se?or.

Deseamos contar con ustedes. Reciban el roc?o de nuestra humilde oraci?n.

Juan Manuel Yanes Marrero
Rector del Seminario
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