S?bado, 17 de marzo de 2007
GUION LIT?RGICO
Sugerencias y orientaciones para la celebraci?n


MONICI?N DE ENTRADA

(Para el d?a 18 de Marzo)

Hemos sido convocados por el Esp?ritu de Dios para celebrar la Eucarist?a en este cuarto domingo de cuaresma. En nuestro itinerario hacia la Pascua anual del Se?or, hoy se nos invita a meditar y contemplar la misericordia que Dios tiene con cada uno de nosotros, sus hijos. Sabernos que no nos abandona cuando nos alejamos de ?l; sino que siempre est? dispuesto al perd?n.
Adem?s hoy es el D?a del Seminario. Como cada a?o, oramos de manera especial para que haya en la Iglesia abundantes vocaciones al sacerdocio y aquellos j?venes que ya est?n en el Seminario perseveren fieles en el ministerio al que Dios les llam?.

Ellos recibir?n la tarea de ser testigos de su amor predicando el Evangelio y presidiendo a los hermanos en la Eucarist?a y los dem?s sacramentos.

Dispong?monos a celebrar con gozo este encuentro con Dios, teniendo una profunda actitud de gratitud y estima por el ministerio sacerdotal que el Se?or regal? a su Iglesia.

(Para el d?a 19 de Marzo)

Nos hemos reunido hoy para celebrar la solemnidad de san Jos?. Dios, en su plan de salvaci?n fue preparando el momento culminante de la en-carnaci?n de Jesucristo. San Jos? colabor? en este plan con su aceptaci?n ante la elecci?n de Mar?a para ser la madre del Se?or y, como buen padre de familia, cuid? con amor de Jes?s y Mar?a en Nazaret.
?l es el hombre fiel que conf?a en las promesas de Dios, y es el patrono de las vocaciones sacerdotales. Por ello hoy es tambi?n el D?a del Seminario. Como cada a?o, oramos de manera especial para que haya en la Iglesia abundantes vocaciones al sacerdocio y aquellos j?venes que ya est?n en el Seminario perseveren fieles en el ministerio al que Dios les llam?.
Ellos recibir?n la tarea de ser testigos de su amor predicando el Evangelio y presidiendo a los hermanos en la Eucarist?a y los dem?s sacramentos.
Dispong?monos a celebrar con gozo este encuentro con Dios, teniendo una profunda actitud de gratitud y estima por el ministerio sacerdotal que el Se?or regal? a su Iglesia.

ACTO PENITENCIAL

-T?, Cristo, que nos has mostrado el perd?n y la misericordia de Dios. Se?or, ten piedad.
- T?, Cristo, que nos has reconciliado con el Padre por tu muerte y resurrecci?n. Cristo, ten piedad.
- T?, Cristo, que nos llamas a la conversi?n continua al Evangelio. Se?or, ten piedad.

MONICION A LAS LECTURAS (Para el d?a 18 de Marzo)

Jos 5,9a.10-12; Sal 33; 2Cor 5,17-21; Le 15,1-3.11-32.

Jesucristo nos muestra plenamente c?mo es el Dios en quien creemos y a quien amamos. ?l ha revelado su amor y su misericordia por todos nosotros; siempre est? a la puerta esperando que, cuando nos desviamos por nuestros pecados y nos olvidamos de ?l, regresemos otra vez a la casa paterna. As? lo describe tan hermosamente en el Evangelio que vamos a escuchar enseguida.
Precisamente porque Cristo nos ha reconciliado con Dios para siempre, san Pablo puede exhortarnos encarecidamente a que nos dejemos reconciliar con Dios y los cristianos vivamos una nueva en Cristo, una vida marcada por el Esp?ritu de Dios y las bienaventuranzas.
Esta novedad de la vida liberada de la esclavitud de la muerte y el pecado est? ya anunciada en el Antiguo Testamento. La primera lectura nos habla de la novedad de la tierra de Cana?n ?la tierra prometida? a la que lleg? el pueblo de Israel por la acci?n amorosa de Dios.

Para el d?a 19 de Marzo)

2Sam 7,4-5a.12-14'.16; Sal 88; Rom 4,13.16-18.22; Mt 1,16.18-21.24a.

En la primera y segunda lectura escucharemos dos pasajes que nos relatan sendos episodios de la promesa que Dios hizo en el Antiguo Testamento. La primera lectura es la palabra prof?tica que Nat?n dirige a David en nombre del Se?or para anunciarle una descendencia para siempre. En la segunda lectura el ap?stol san Pablo reflexiona sobre la promesa tambi?n de descendencia hecha a Abraham. Ambas tienen su fundamento en la confianza y en la fe en Dios.

Estas promesas anunciaban al Descendiente, Cristo, el Se?or. En el Evangelio se nos describe la acci?n de Jos?, el esposo de Mar?a, en el acontecimiento de la encarnaci?n. ?l fue el hombre bueno que cumpli? lo que el Se?or le hab?a dicho por el ?ngel.

ORACI?N DE LOS FIELES

Sacerdote: Dios nos ama y perdona. Con humildad presentemos las necesidades del mundo y de la Iglesia. Oremos especialmente por las vocaciones sacerdotales.
Por la Iglesia de Dios, para que cuantos la formamos nos es-forcemos, especialmente en este tiempo de Cuaresma, en reflejar en nuestra vida el rostro misericordioso de Dios.
Roguemos al Se?or.

Por nuestro seminario diocesano, para que los seminaristas y formadores constituyan una aut?ntica comunidad del seguimiento de Cristo.
Roguemos al Se?or.

Por las vocaciones, para que m?s j?venes escuchen la llamada de Dios que les invita a seguirle desde el ministerio sacerdotal. Roguemos al Se?or.

Por las comunidades cristianas que no pueden celebrar la Eucarist?a por falta de sacerdotes, para que no desfallezcan y en ellas nunca falte la oraci?n sincera y humilde por las vocaciones sacerdotales.
Roguemos al Se?or.
Por las familias cristianas, para que, mirando e imitando a la Sa?grada Familia de Jos?, ellas sean la primera comunidad cristiana donde puedan surgir vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada.
Roguemos al Se?or.
Por todos nosotros, para que este tiempo de cuaresma sea un tiempo intenso de aut?ntica conversi?n. Roguemos al Se?or.

Sacerdote: Acoge en tu infinita bondad todas estas oraciones que te hemos presentado y haznos a todos testigos humildes y valientes del Evangelio para que surjan en nuestra comunidad vocaciones al ministerio sacerdotal. Por Jesucristo, nuestro Se?or.

SUGERENCIAS PARA LA HOMIL?A

(Para el d?a 18 de Marzo)

Las lecturas b?blicas de hoy destacan tres nombres claves en la historia de la salvaci?n de Dios para con su pueblo: Abrah?m, padre de Israel y modelo perenne de todo creyente; David, origen de una dinast?a en la que se cumplir? la promesa mesi?nica; Jos?, que pertenece a la casa de David y que es el esposo de Mar?a, de la cual nacer? Cristo.
Jos? conecta con la dinast?a mesi?nica por raz?n geneal?gica, pero sobre todo por el dinamismo de la obediencia de su fe, acepta ser el padre legal de Jes?s, llamado Mes?as e Hijo de Dios.
Los evangelios no hablan mayormente de san los?, pero siempre le proponen como un hombre de Fe; un hombre Justo (Santo); un hombre ?ntegro y sincero; respetuoso del misterio de Dios; fiel a Dios a pesar de las pruebas que acontecen en su vida; disponible absolutamente corno fruto de la obediencia por la que se f?a total-mente de Dios; un hombre que no busca protagonismos.
Los sacerdotes al estilo de San Jos? han de ser fieles servidores del plan de Dios entre los hombres.
La paternidad espiritual de San Jos? y su castidad son ejemplo y est?mulo para los sacerdotes que optan generosamente por una paternidad espiritual de los fieles, copio vocaci?n de amor a los hombres sus hermanos y como expresi?n de un seguimiento radicalmente evang?lico de Cristo.

(Para el d?a 18 de Marzo)

As? es Dios: un Padre misericordioso

El Evangelio proclamado hoy es un resumen de la historia de la salvaci?n y s?ntesis de la historia personal de cada creyente. Es tambi?n, una radiograf?a aut?ntica del coraz?n de Dios.
La misericordia de Dios es el mensaje central de la par?bola que tiene dos partes:
el hijo menor, que se va de casa, fracasa y regresa nuevamente al hogar paterno. Encarna la situaci?n del hombre pecador que se aleja de Dios y vuelve a ?l. El padre recibe al hijo pr?digo sin recriminaci?n alguna, con una inmensa alegr?a, le restablece en su condici?n de hijo, organiza un banquete, clara referencia a la Eucarist?a.
el hijo mayor: representa a los fariseos y escribas y viene a ser la persona perfecta, pero puritana, cumplidora pero dura e insensible, fiel pero sin amor. Est? cegado por su obediencia a la ley y su fidelidad al culto, al que con estas conductas le vac?a de esp?ritu y amor.
La par?bola es la escenificaci?n de la misericordia de Dios, significado en el Padre; es el resumen de la Buena Nueva de Jes?s. Cuando Dios perdona nuestros pecados rompe la ficha del archivo y comienza historial nuevo.
La iniciativa de la reconciliaci?n parte siempre de Dios, y a nosotros nos toca responder a su invitaci?n. As? se nos revel? Dios en Cristo Jes?s que es la encarnaci?n del perd?n divino: "Dios nos reconcili? consigo por medio de Cristo. Dios mismo estaba en Cristo reconciliando al mundo consigo, sin pedirle cuenta de sus pecados. En nombre de Cristo os pedimos que os reconcili?is con Dios" (2a lectura de la Misa).
El sacerdote es el hombre elegido y enviado por Dios para ser mensajero de su amor, tanto con su palabra como con su vida. Testigo privilegiado del amor de Dios, pues ?l es el primer receptor del mismo, cuando Dios ha pensado en ?l llam?ndole al ministerio sacerdotal. Por su ministerio pasa la misericordia de Dios a trav?s de la predicaci?n, de modo eminente en la presidencia de la celebraci?n eucar?stica y del sacramento de la reconciliaci?n.

SUGERENCIAS PARA LOS CANTOS


(Para el d?a 18 de Marzo)
Entrada: Letan?as de los santos (CLN 745); Me invocar? (CEL); Yo con-f?o en ti, Se?or (l?uregui); S?, me levantar? (CLN 107); Llorando los pe?cados (CLN 110); Se?or, esc?chanos (Velado); Escuchando tu llamada (Madurga); Nos has llamado al desierto (CLN 126); Pueblo que avan?zas buscando (Martins). Aspersi?n: Derramar? sobre vosotros (Alcalde); Agua pura (Taul?). Salmo responsorial: L.S. 98; D-27. Vers?culo antes del Evangelio: D-28. Ofrendas: Te ofrecernos, Se?or (H-2); Con amor te presento, Se?or (Erdozain). Comuni?n: Acerqu?monos todos al altar (O-30); Gustad y ved (0-30); Se?or, no soy digno; Oigo en mi coraz?n (CLN 540); Dios es fiel (CLN 117); Celebramos el banquete (Hnos. Bravo); En tierra extra?a (Alcalde); Comiendo del mismo pan (0-27); Nos convidas, Se?or a tu mesa (Alcalde). Final: Peregrino, ?a d?nde vas? (Gabarain); Tu noche ser? luz (CLN 124); Id y ense?ad (Mateu).

(Para el d?a 18 de Marzo)
Entrada: Reunidos en el nombre del Se?or (A-9); Marcha de la Iglesia (Mateu); El Se?or nos llama (A-5); Gloria y honor a ti (A-8). Salmo responsorial: L.S. 343-344; D-9; Cantar? eternamente (CLN 512). Ofrendas: Bendito seas, Se?or (H-5). Comuni?n: Donde hay caridad y amor (0-26); Acerqu?monos todos al altar (0-24); Gustad y vez (0-30 y 0-35); Si vienes conmigo (Gabarain); Tus palabras alientan mi vida (Mateu). Final: Gracias, Se?or (CLN 604); Gracias, Se?or por nuestra vida (CLN 609); Salve, los? (Popular); Id y ense?ad (CLN 409).
Publicado por verdenaranja @ 0:16  | Liturgia
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