Lunes, 19 de marzo de 2007
Comentario a las lecturas del mi?rcoles de la cuarta semana de Cuaresma, sacado del libro "Ens??ame tus caminos" de Guillermo Guti?rrez.

Mi?rcoles de la Cuarta Semana


Primera.Is 49,8-15: El retorno y sus prodigios
Evangelio. Jn 5,17-30: Poderes de Jes?s


I. Como una madre. Isa?as describe la vuelta del segundo destierro con caracter?sticas aplicables a toda vuelta del hombre a Dios. Significa un paso de la muerte a la vida, de la esclavitud a la libertad, de la miseria a la abundancia en la casa paterna. Antes de producirse la liberaci?n sue?a ya Dios con los detalles que van a acompa?arla, ilusionado con su pueblo con la misma ilusi?n de una madre que prepara los detalles para la venida de su hijo al mundo. El aspecto maternal del amor de Dios aparece ya en Isa?as y quiso record?rselo al hombre moderno un papa de mete?rico papado. Juan Pablo I escribi?: ?Sabemos que Dios tiene sus ojos abiertos sobre nosotros aun cuando parece ser noche oscura. El es padre, m?s a?n, ?l es madre. Cuando los ni?os est?n enfermos es cuando m?s derecho y necesidad tienen de las ternuras de sus madres?. A lo largo de la Cuaresma quiere Dios preparar nuestro coraz?n para la alegr?a de la Pascua.

II. Palabras de Jes?s y vida eterna. En la curaci?n de un paral?tico en d?a de s?bado encontraron muchos jud?os motivo de esc?ndalo y de pol?mica. Todo fue en aumento cuando le oyeron identificarse con Dios. Jes?s y el Padre act?an al un?sono por ser una misma cosa. Por eso el que se niega a dar honra a Jes?s est? haciendo un desacato al Padre. La palabra de Jes?s es, por lo tanto, palabra de vida que viene a los hombres, de quien ha pasado por las experiencias humanas y conoce to?das las situaciones. Si Jes?s habla al un?sono con el Padre, su palabra merece todo respeto, lo mismo cuando anuncia ?speras renuncias que cuando insiste en la ley del amor o enternece con ofertas de perd?n.

Hay cristianos que se quejan y protestan contra Dios porque se ma?nifiesta poco. Envidian de alguna manera a los contempor?neos de Jes?s que le vieron caminar y pudieron escuchar su voz. San Juan asegura que Dios no ha escogido una manera espectacular para manifestarse al mundo. Dios trabaja preferentemente en el silencio, con la misma fecundidad con que el grano de trigo germina en las entra?as de la tierra. Deja o?r su voz en el interior de la conciencia o sacude la apat?a por me-dio de sus mensajeros, hombres que hablan en su nombre. El Padre no juzga a nadie: ha confiado al Hijo el juicio de todo. Dios Padre act?a por el Hijo y ?ste por los que env?a para que hablen en su nombre. El que le acepta es de los suyos; el que le rechaza, ?l mismo se juzga por apartar-se del que Dios ha enviado para salvar.

?Lo m?s profundo del cristianismo es el hecho de que Jes?s sea reconciliador y juez al mismo tiempo. No es uno el reconciliador y otro distinto el juez como si tuvi?ramos que ser defendidos por uno ante el otro. Juez y defensor es uno mismo? (S. Kierkegaard).

III. Busco la voluntad del padre. Desde el primer momento de la encarnaci?n identific? Jes?s su voluntad con la del Padre y de su perfecto cumplimiento hizo el alimento de su vida. Esa voluntad coincide con el designio de que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad (1 Tim 2,4). San Mateo habla de la voluntad del Padre; san Juan habla de la voluntad del que le ha enviado. La voluntad del Padre es para Jes?s ?misi?n? y consiste en que Jes?s d? la vida eterna a todos los que se acercan a ?l (Jn 6,38-39). Lo m?s grande que puede alcanzar la oraci?n cristiana es la identificaci?n de la voluntad del hombre con la del Padre que est? en el cielo.
Publicado por verdenaranja @ 22:34  | Espiritualidad
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