Jueves, 22 de marzo de 2007
Testimonio de Peter aleve, seminarista de la archidi?cesis de Colonia

Venerado Santo Padre:

Han pasado ya casi cinco a?os desde la primera vez que tuve la oportunidad de verle en Roma. En un breve coloquio me pregunt? si era seminarista. Entonces tuve que responder que "no" a su pregunta. Hoy, por el contrario, me encuentro ante usted como candidato al sacerdocio de la archidi?cesis de Colonia, para contarle mi vocaci?n.

La esencia de esta vocaci?n es en el fondo indecible, un secreto entre Dios que llama y el propio yo, en el que ciertamente puedo entrar en profundidad pero probablemente no podr? nunca llegar a comprender totalmente, por no hablar de la incapacidad de expresarlo ahora con palabras adecuadas. Quisiera, al menos, intentar se?alar algunas etapas de mi vocaci?n.

En primer lugar est? el influjo de mi parroquia de procedencia, donde participaba activamente como monaguillo, en el acompa?amiento musical sacro y en los grupos juveniles. Quisiera mencionar, de modo particular, a los sacerdotes que all? pude conocer. El aut?ntico testimonio de su sencilla vida sacerdotal contin?a siendo para m? hoy un punto de referencia.

Tengo la suerte de que en mi parroquia, en el curso de los ?ltimos a?os han nacido una serie de vocaciones sacerdotales; en los ?ltimos 30 a?os han sido siete. As? he podido experimentar c?mo entre los j?venes amigos hubo quien tomaba en serio la propia vocaci?n. Su cercan?a ha constituido para m? una gran ayuda en mi camino vocacional, hasta el d?a de hoy.

Ya antes de terminar los estudios en el instituto hab?a pensado seriamente emprender un camino de consagraci?n. Pero en ese momento no me sent?a capaz de tomar una decisi?n existencial de tal alcance. As? comenc?, en un primer momento, a estudiar en un ?mbito t?cnico, finalizando los estudios con el doctorado. He trabajado cerca de diez a?os como ingeniero y, entre otras cosas, como cofundador y responsable de una empresa.

Pero, con el paso de los a?os, las dudas de si el camino escogido era el correcto, se hac?an cada vez m?s fuertes "?Qu? es lo que me mueve en mi vida?" "?Qu? quiere Dios de mi vida?" Estas preguntas me ven?an constantemente, hasta que no se con-solid? en m? la convicci?n de que Dios ten?a otros planes para m?. Pero debido a mi responsabilidad profesional me ve?a obligado a posponer, de momento, la realizaci?n de mi vocaci?n. Solamente algo m?s tarde se abri? un camino.

Tambi?n en este periodo me planteaba algunas preguntas: "?Puedo renunciar a la seguridad de la profesi?n y romper los puentes detr?s de m??" Dejar las cosas conocidas y comenzar de nuevo a la edad de 35 a?os no era una decisi?n f?cil. Pero, confiando en Dios que nos ha prometido su ayuda, decid? al fin dar este paso.

Desde hace ya dos a?os he emprendido el camino que me ha permitido madurar mi vocaci?n y hacer un an?lisis cr?tico. Tambi?n ahora me veo confortado con la certeza de que Dios me conducir? en el futuro por su camino.
Publicado por verdenaranja @ 0:01  | Espiritualidad
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