Jueves, 22 de marzo de 2007


Testimonio del joven seminarista Air?n, publicado en la Revista Iglesia Nivariense MARZO 2007.


TESTIMONIOS



Mi nombre es Air?n, tengo 22 a?os, soy de lcod de los Vinos concretamente de un barrio que se llama Las Canales, estoy en el quinto curso de estudios eclesi?sticos y llevo siete a?os en el Seminario.

Cuando termin? la misa el fin de semana que di mi testimonio vocacional en mi parroquia de pastoral de San Antonio de Padua en Ofra, una catequista se acerc? y me dijo: "Dios se vale de personas para indicarnos el camino por el que vamos a ser felices". Y eso es lo que he experimentado a lo largo de mi vida. Dios ha puesto una serie de personas y acontecimientos en mi vida por los que me ha indicado que el sacerdocio es el camino por el que voy a ser feliz. Les voy a contar como descubr? que ?ste es el camino que Dios quiere para m?.

De peque?o mis padres no me educaron en la fe sino que fueron mis abuelas las que me formaron cristianamente. Todav?a me acuerdo de que, antes de ir al colegio, ella me ense?aba a rezar el padrenuestro y el avemar?a delante de un crucifijo que aun est? en su habitaci?n. En catequesis yo le hac?a muchas preguntas sobre Jes?s a la catequista y ella me dec?a: "Estate callado que me vas a volver loca. ??t? vas a ser cura!!".

Yo para cura, ni hablar; yo pensaba m?s en estar con mis amigos que en otra cosa. Pero cuando entr? a formar parte del grupo de monaguillos de mi parroquia, en el que estaba un primo m?o que quer?a entrar en el Seminario,
pero que, al final, por unas circunstancias no se decidi? a dar el paso y ver como celebraba el sacerdote la misa y ayudaba a la gente, pens? que a lo mejor el Se?or quer?a que yo fuera cura, pero me lo call? y no se lo dije a mis padres por miedo a que se negasen. Con 13 a?os hice la confirmaci?n y me decid? a dec?rselo a mis padres, pero, como me imaginaba me dijeron que no, que ni hablar. Entonces me fui olvidando de esto porque en esa ?poca me regalaron una videoconsola y estaba en un equipo de f?tbol-sala de mi barrio e, incluso, no iba a misa durante una ?poca. Pero al llegar a 4?ESO fueron a mi instituto unos seminaristas; ese fue el empujo para decidirme a entrar al Seminario con la ayuda de mis profesores de religi?n y un sacerdote de la zona. Ellos me ayudaron a preparar todo para hacer un Cursillo de vocacional en Julio para ver si verdaderamente pod?a entrar en el Seminario o no, pero mis padres no sab?an nada hasta que un mes antes se lo comuniqu? en el cumplea?os de una prima. Como se pueden imaginar casi me matan, pero al final, lo han aceptado e incluso son felices de ver que este camino me hace feliz.

En estos siete a?os han habido momentos de tirar la toalla y dejarlo todo, pero Dios se ha seguido valiendo de personas para indicarme, en los momentos de dificultad, que ?ste es el camino que me va a hacer feliz, el camino de la entrega radical de mi vida para anunciar a Cristo en este mundo.
Publicado por verdenaranja @ 0:13  | Espiritualidad
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