Jueves, 22 de marzo de 2007


Poema de Don Felipe Fern?dez Garc?a, obispo em?rito de Tenerife, publicado en el Bolet?n Oficial del Obispado NOVIEMBRE - DICIEMBRE 2006.


POEMA DEL OBISPO EM?RITO MONS. FELIPE FERN?NDEZ GARC?A
SAN CRIST?BAL DE LA LAGUNA


A nuestro Obispo, Mons. Bernardo ?lvarez Afonso, tan querid?simo de todos, por tantos y tan fundados motivos.

A cuantos tan estrechamente cooperaron conmigo: ministros ordenados, consagrados, laicos, autoridades ...

A todos los diocesanos de Tenerife, en general, porque en todos he pensado al escribir, con el mejor cari?o, este poema, sean de Tenerife, de La Palma, de La Gomera o de Hierro.

I

San Crist?bal, San Crist?bal,
Crist?bal de La Laguna
?C?mo recuerdo tus barrios
y tus calles, una a una!
Tus iglesias, monumentos,
los palacios de alta alcurnia,
y las casas m?s sencillas
que brindan tanta ternura ...
Tus tejados y verodes,
bien mojados por la lluvia.
Tus dragos y tus acacias,
tus araucarias agudas
subiendo como patenas
hacia el Dios de las Alturas.
El camino de San Diego
y el Paseo Largo, sin bruma,
un d?a bien soleado
siempre, casi, por fortuna.
Las palmeras tan esbeltas
de la Catedral, columnas
de un bello templo infinito
y otras palmeras, copudas,
esparcidas por rincones d
e ensue?o de La Laguna.

II

Tambi?n recuerdo mil rostros
de seglares, monjas, curas ...
Tantos, tant?simos rostros
que me brindaron su ayuda
para la excelsa misi?n
-dif?cil, de envergadura-
de anunciar a Jesucristo
hacer llegar hoy la ?nica
salvaci?n a los humanos
que quieran hacerla suya.
Celebraciones en templos
y procesiones lit?rgicas,
bien guiadas por las calles,
las calles de La Laguna.
La de Septiembre, el catorce,
la del Viernes Santo, en duda
de si sale en plena noche
o sale ya en la penumbra
de la noche que se va
y del d?a que ya apunta.
?C?mo madruga la gente!
El mismo Cristo madruga
y se sabe acompa?ado
aunque sea noche sin luna.
La de esa tarde, la Magna
en que cofrades anuncian
con im?genes por calles,
las calles de la Laguna,
el misterio de Jes?s
que es luz en tiniebla oscura.
La del Corpus, tan brillante,
rebosante de luz pura
con alfombras tan variadas
de tan diversas figuras.
?C?mo lo recuerdo todo
sin que la distancia influya!
La Universidad y el Centro
donde j?venes impulsan,
como futuros pastores,
di?logos fe-cultura
un di?logo no f?cil
que no acabar? ya nunca.
Visitas, reuniones, rezos,
retiros, encuentros ...
Muchas otras formas de servir
que a cualquier obispo ocupan.
?Qu? bien lo recuerdo todo,
sin que en nada repercuta,
estar cerca o estar lejos,
que ya el querer es locura!

III

San Crist?bal, San Crist?bal
Crist?bal de La Laguna.
Bien nombrada Patrimonio
de la Humanidad, que a?na
tranquilidad y belleza,
serenidad y hermosura,
solidez con esbeltez,
radici?n con apertura.
Ciudad de silencios hondos
y de muy hondas preguntas;
con muy precisas respuestas
cuyo sentido hoy perdura.
Ciudad de estar y gozar,
de vivir sin sombra alguna.
Ciudad-casa solariega.
De ilustres personas,
una, como el padre Jos? Anchicta.
De otras personas, la tumba,
como la Siervita, monja,
la Catalina incorrupta.
?C?mo lo recuerdo todo
sin que la distancia influya!
Sin que el ardor y el cari?o
no s?lo no disminuyan,
sino, acaso, crezcan m?s
en experiencia madura.

IV

Desde muy lejos, Astorga,
mi sentimiento te busca
para descansar en ti
y expresarte con hondura,
la querencia y el afecto
que al o?do me susurra,
casi como un arrorr?,
mi pobre y humilde musa.
Recibe, hoy, estos versos,
que no son m?s que una excusa
para expresar lo que vivo,
mis sentimientos, en suma,
que son de mucha pasi?n
sin que les falte cordura,
y de inmensa gratitud p
ara siempre, ya, segura.
San Crist?bal, San Crist?bal,
Crist?bal de La Laguna.
He visto muchas ciudades
pero ... como t?, ninguna.

Publicado por verdenaranja @ 0:28  | Hablan los obispos
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios