Martes, 27 de marzo de 2007
AMERICA/ECUADOR - El Primer Congreso Provida y Familia. En la ma?ana del s?bado, Mons. Ra?l Vela Chiriboga, Arzobispo de Quito, Primado del Ecuador, present? la Ponencia "La Vida en las Leyes o en la Legislaci?n"

LA VIDA EN LAS LEYES O EN LA LEGISLACI?N
(Conferencia en el I Congreso Nacional por la Vida y la Familia)


Estimado hermano Mons. Antonio Arregui Yarza Arzobispo de Guayaquil; se?ores Obispos; apreciados organizadores y participantes de este memorable Congreso Nacional Pro-Vida y Pro-Familia.

INTRODUCCI?N

Es para mi motivo de alegr?a y satisfacci?n el poder compartir con ustedes unos breves instantes para conversar sobre la importante Derecho a la Vida, atendiendo a una fraterna invitaci?n que me formul? Mons. Antonio Arregui. Porque pienso que este Congreso Pro-Vida y Pro-Familia que organiza la Iglesia en Ecuador en esta ciudad de Guayaquil, va a producir el efecto de una recta mentalizaci?n sobre los fundamentos doctrinales de la naturaleza, fines y propiedades esenciales del matrimonio y la familia, que es cuna de la vida, escuela de educaci?n para los hijos y promotora de la renovaci?n social.

Con el fin de realizar esta mentalizaci?n sobre la doctrina de la Iglesia acerca de la legislaci?n en defensa de la Vida y la Familia, el Pontificio Consejo para la familia, por iniciativa del presidente, el Card. Alfonso L?pez Trujillo ha organizado encuentros internacionales de pol?ticos y legisladores como el que realiz? en Buenos Aires, en el que participaron tambi?n legisladores del Ecuador.

El tema del derecho a la vida hoy se ve asediado desde tantos frentes pseudocient?ficos: desde el frente pseudo-m?dico, desde el frente pseudo-pol?tico y, por ?ltimo, y como consecuencia de todos ellos, desde el frente pseudo jur?dico.

Constatamos que hoy, ?con la extensi?n y la intensidad de la ciencia moderna, es preciso que los apologistas se dividen el trabajo para defender en todos los terrenos cient?ficamente a la Iglesia (San Josemar?a Escriv?, Camino, p. 338 in fine). Y esto es especialmente cierto en el campo del derecho a la vida. Hacen falta gentes de todas las profesiones que salgan a defender este valor fundamental del ser humano: m?dicos, farmace?ticos, moralistas, te?logos, abogados y juristas; pol?ticos, informadores, publicistas, soci?logos?. Ninguno de nosotros puede desentenderse de esta labor:

En esta exposici?n me voy a referir a los siguientes puntos:
1. Derecho y Moral
2. Embestida Internacional a favor de la Cultura de la muerte.
3. Embestida en el Ecuador a favor de la Cultura de la muerte.

DERECHO Y MORAL
Quisiera comenzar mis reflexiones sobre la dignidad de la vida humana hablando de la ley natural, escrita con tinta indeleble en nuestro cuerpo y en nuestra alma. Para ellos me valdr? de las palabras que nuestro amad?simo Juan Pablo II dirig?a a la Academia Pontificia para la Vida en el a?o 2002 (2). El sumo Pont?fice entonces manifestaba que para muchos pensadores contempor?neos los conceptos de ?naturaleza? y de ?ley natural? solo se puede aplicar al mundo f?sico y biol?gico o, en cuanto expresi?n del orden del cosmos, a la investigaci?n cient?fica y ecolog?a. Por desgracia, desde esa perspectiva resulta dif?cil captar el significado de la naturaleza humana en sentido metaf?sico, as? como el de ley natural en el orden moral.

Ciertamente, la p?rdida total del concepto de creaci?n, concepto que se puede referir a toda la realidad c?smica, pero que reviste un significado particular en relaci?n con el hombre, ha contribuido a hacer m?s dif?cil ese paso hacia la profundidad de los real. Tambi?n ha influido en ello el debilitamiento de confianza en la raz?n, que caracteriza a gran parte de la filosof?a contempor?nea, como afirm? nuestro querid?simo Juan Pablo II en la enc?clica FIDES et ratio .

Por tanto, hace falta un renovado esfuerzo cognoscitivo para volver a captar en sus ra?ces y en todo su alcance, el significado antropol?gico y ?tico de la ley natural y del relativo concepto de derecho natural. En efecto, se trata de demostrar si es posible y c?mo, ?reconocer? los rasgos propios de todo ser humano, en t?rminos de naturaleza y dignidad, como fundamento del derecho a la vida, en sus m?ltiples formulaciones hist?ricas. S?lo sobre esta base es posible un verdadero di?logo y una aut?ntica colaboraci?n entre creyentes y no creyentes.

3. La experiencia diaria muestra la existencia de una realidad de fondo com?n a todos los seres humanos, gracias a la cual pueden reconocerse como tales. Es necesario hacer referencia siempre a la ?naturaleza propia y originaria del hombre, a la naturaleza de la personal humana, que es la persona misma en la unidad de alma y cuerpo; en la unidad de sus inclinaciones de orden espiritual y biol?gico, as? como de todas las dem?s caracter?sticas especificas, necesarias para alcanzar su fin? 3.

Esta naturaleza peculiar funda los derechos de todo individuo humano, que tiene dignidad de personas desde el momento de su concepci?n. Esta dignidad objetiva, que tiene su origen en Dios creador, se basa en la espiritualidad que es propia del alma, pero se extiende tambi?n a su corporeidad. Que es uno de sus componentes esenciales. Nadie puede quitarla, m?s a?n, todos la deben respetar en s? y en los dem?s. Es una dignidad igual e todos, y permanece intacta en cada estadio de la vida individual.

El reconocimiento de esta dignidad natural es la base del orden social, como nos recuerda el Concilio Vaticano II. ?Aunque existen diferencias justas entre los hombres, la igual dignidad de las personas exige que se llegue a una situaci?n de vida m?s humana. Y m?s justa?

La persona humana, con su coraz?n, es capaz de reconocer tanto esta dignidad profunda y objetiva de su ser como las exigencias ?ticas que derivan de ella. En otras palabras, el hombre puede leer en s? el valor y las exigencias morales de su dignidad. Y esta lectura constituye un descubrimiento siempre perfectible, seg?n las coordinas de la ?historicidad? t?picas del conocimiento humano.

Es lo que se afirma en la enc?clica Veritatis splendor, a prop?sito de la ley moral natural, que, seg?n las palabras de santo Tom?s de Aquino, ?no es otra cosa que la luz de la inteligencia infundida en nosotros por Dios. Gracias a ella conocemos lo que se debe hacer y lo que se debe evitar. Dios ha donado esta luz y esta ley en la creaci?n? .

4. Es importante ayudar a nuestros contempor?neo a comprender el valor positivo y humanizador de la ley moral natural, aclarando una serie de malentendidos e interpretaciones falaces.

El primer equ?voco que conviene eliminar es ?el presunto conflicto entre libertad y naturaleza?, que ?repercute tambi?n sobre la interpretaci?n de algunos aspectos espec?ficos de la ley natural, principalmente sobre su universalidad e inmutabilidad? . En efecto, tambi?n la libertad pertenece a la naturaleza racional del hombre, y puede y debe ser guiada por la raz?n: ?precisamente gracias a esta verdad, la ley natural implica la universalidad. En cuanto inscrita en la naturaleza racional de la persona, se impone a todo ser dotado de raz?n y que vive en la historia?

5. Otro punto que hace falta aclarar es el presunto car?cter est?tico y determinista atribuido a la noci?n de la ley moral natural, sugerido quiz? por una analog?a err?nea con el concepto de naturaleza propio de las realidades f?sicas. En verdad, el car?cter de universalidad y obligatoriedad moral estimula y urge el crecimiento de la persona. ?para perfeccionarse en su orden espec?fico, la persona debe realizar el bien y evitar el mal, preservar la transmisi?n y la conservaci?n de la vida, mejorar y desarrollar las riquezas del mundo sensible, cultivar la vida social, buscar la verdad, practicar el bien y contemplar la belleza .

De hecho, el magisterio de la Iglesia se refiera a la universalidad y al car?cter din?mico y perfectivo de la ley natural con relaci?n a la transmisi?n de la vida, tanto para mantener en el acto procreador la plenitud de la uni?n esponsal como para conservar en el amor conyugal la apertura a la vida . An?loga referencia hace el Magisterio cuando se trata del respeto a la vida humana inocente: aqu? el pensamiento va al aborto, a la eutanasia y a la supresi?n y experimentaci?n que destruye los embriones y los fetos humanos .

6. La ley natural, en cuanto regula las relaciones interhumanas, se califica como ?derecho natural? y, como tal, exige el respeto integral de la dignidad de cada persona en la b?squeda del bien com?n. Una concepci?n aut?ntica del derecho natural, entendido como tutela de la eminente e inalienable dignidad de todo ser humano, es garant?a de igualdad y da contenido verdadero a los ?derechos del hombre?, que constituyen el fundamento de las Declaraciones internacionales.

En efecto, los derechos del hombre deben referirse a lo que el hombre es por naturaleza y en virtud de su dignidad, y no a las expresiones de opciones subjetivas propias de los que gozan del poder de participar en la vida social o de los que obtienen el consenso de la mayor?a. En la enc?clica Evangelium vital se denunci? el grave peligro de que esta falsa interpretaci?n de los derechos del hombre, como derechos de la subjetividad individual o colectiva, separada de la referencia a la verdad de la naturaleza humana, puede llevar tambi?n a los reg?menes democr?ticos a transformarse en un totalitarismo sustancial .

En particular, entre los derechos fundamentales del hombre, la Iglesia cat?lica reivindica para todo ser humano el derecho a la vida como derecho primario. Lo hace en nombre de la verdad del hombre y en defensa de su libertad, que no puede subsistir sin el respeto a la vida. La iglesia afirma el derecho a la vida de todo ser humano inocente y en todo momento desde su existencia. La distinci?n que se sugiere a veces en algunos documentos internacionales entre ?ser humano? y ?persona humana?, para reconocer luego el derecho a la vida y a la integridad f?sica s?lo a la persona ya nacida, es una distinci?n artificial sin fundamento cient?fico ni filos?fico: todo ser humano, desde su concepci?n y hasta su muerte natural, posee el derecho inviolable a la vida y merece todo el respeto debido a la persona humana .


ENVESTIDA INTERNACIONAL A FAVOR DE LA CULTURA DE LA MUERTE
El mundo ha comenzado a sentir especialmente en las ?ltimas d?cadas la propagaci?n de una funesta cultura de la muerte, que pretende mostrar visos de legitimidad y desbancar la cultura de la vida por ser, supuestamente, una cosa anticuada, algo injusto o inhumano?!De una forma incre?ble hoy se presenta a la muerte como lo digno y a la vida como lo indigno!

Los atentados contra la vida como el aborto o la eutanasia siempre han sido desde el punto de vista teol?gico un pecado, y desde el punto de vista jur?dico un delito penalmente punible, al menos en la mayor?a de pa?ses hasta hace muy poco. Sin embargo, en las ?ltimas d?cadas hay una corriente que pugna por conseguir reconocer esos atentados contra la vida como un derecho humano. Esa desquiciada lucha por conseguir el reconocimiento del derecho a matar no suele hacerse de frente: la mayor parte de las veces el tema no se discuto en los ?rganos representativos de la sociedad, como lo son el parlamento o el senado. Para evitar la confrontaci?n en la opini?n p?blica, la estrategia pro-muerte generalmente ha preferido introducir sus pol?ticas a trav?s de las cortes constitucionales o de los tribunales internacionales.

8. En las cortes constitucionales los enemigos de la vida ?verdaderos enemigos de Dios- suelen aguardar a?os, y a veces d?cadas, hasta confirmar que los magistrados de turno les sean sumisos. Cuando comprueban que la mayor?a del tribuna es pro-aborto, en ese momento les plantean un caso extremo de una mujer violada (algunas veces falsamente violada), para pedirles el reconocimiento del ?derecho a abortar?. El tribunalr entonces falla concediendo ese supuesto derecho, y sienta un precedente jurisprudencial a favor de la muerte. As? lo lograron en el a?o 1973 en los Estados Unidos en el caso Roe vs Wade, y algo similar pas? en 1981 en el caso ?Baby boy? en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, aunque luego la misma Corte dio pasos atr?s.

Lo que hizo la Corte Interamericana de Derechos Humanos en esa ocasi?n clamaba al cielo: interpret? el art. 4 de la Convenci?n Interamericana de Derechos Humanos que textualmente consagraba el derecho a la vida ?desde la concepci?n?, en el sentido de que la Convenci?n confer?a un derecho a la madre para matar a su hijo ?desde la concepci?n?? Con cortes como esa, dispuestas a pasar por alto las m?s preclaras normas jur?dicas, ?a d?nde llegaremos?

9. Algo similar ha sucedido con el COMIT? PARA LA ELIMINACI?N DE LA DISCRIMINACI?N CONTRA LA MUJER creado para aplicar la ?Convenci?n sobre la Eliminaci?n de Todas las Formas de discriminaci?n contra la Mujer?, pacto internacional m?s conocido por sus siglas CEDAW. La CEDAW fue adoptada por la Asamblea General de la ONU el 18 de diciembre de 1970 y entr? en vigor el 3 de septiembre de 1981. El Ecuador ratific? en ese mismo a?o . Pues bien, aunque cuando se aprob? la CEDAW no se discut?a en el mundo como ahora se discute sobre el supuesto derecho para abortar, y aunque en concreto la ONU no discuti? en 1970 sobre el aborto, y aunque incluso la Convenci?n no consagra ni menciona en ning?n lugar el derecho a abortar , el Comit? sin embargo est? interpretando la Convenci?n en el sentido de que los Estados suscriptores deben despenalizar el delito de aborto en ciertos casos llamados excepcionales, que en realidad son la mayor?a de los casos.

Este Comit? de la CEDAW incluso ha ido m?s all?: hoy en d?a ya se ha pronunciado en contra del derecho de los m?dicos a interponer la cl?usula de conciencia a favor de la vida, adem?s de favorecer el divorcio, el lesbianismo, el homosexualismo y el uso de anticonceptivos, los mismos que para el Comit? son el objetivo principal de ola educaci?n sexual?

?Cu?ntos pa?ses queriendo leg?timamente proteger a la mujer, han suscrito inocentemente el Protocolo Facultativo de la CEDAW que confiere competencia a este Comit?, que a trav?s de sus resoluciones deshumaniza a la misma mujer! Y entre sus suscriptores tristemente est? nuestro querido Ecuador .

?hacia d?nde marcha el mundo? Con pena vemos que el mundo se va convirtiendo en lo que los gn?sticos dec?an hace dos mil a?os que era el mundo: ?un devorador de cad?veres?.

EMBESTIDA EN EL ECUADOR A FAVOR DE LA CULTURA DE LA MUERTE

10. lamentablemente este oleaje mundial tambi?n est? reventando contra las costas ecuatorianas. La cultura de la muerte pugna por introducirse a este querido pa?s que protege la vida ?desde su concepci?n?, seg?n lo dice la Constituci?n. Es una de las constituciones que de forma m?s clara afirma este derecho natural de todo ser humano, y ello es digno de elogio.

Las normas ecuatorianas que est?n por debajo de la constituci?n tambi?n respetan el derecho a la vida del ni?o no nacido ?desde su concepci?n?, y ello tambi?n es digno de elogio. En el Ecuador la ley establece acciones civiles y penales para proteger el derecho natural de la vida desde la concepci?n, y cualquiera puede denunciar a quien pretenda matar al no nacido y pedir que se tomen las oportunas medidas.

Sin embargo, en los ?ltimos tiempos, algunos grupos que quiz? sin saberlo est?n luchando contra la ley natural y por consiguiente contra Dios, han intentado crear un derecho a matar. S? hermanos m?os, el a?o pasado se tramitaron en el Congreso Nacional varios proyectos de ley que pretend?an legalizar el aborto en una muy grande cantidad de casos. Por la gracia de Dios los proyectos m?s inhumanos no pasaron, pero dos o tres art?culos diminutos s? lograron colarse.

11. Me refiero a los arts. 32 y 68 de la nueva Ley Org?nica de Saludo, aprobada a finales del a?o pasado , que obligan a los m?dicos a entregar la mal llamada ?anticoncepci?n de emergencia?. Como saben, queridos hermanos, la ?anticoncepci?n de emergencia? ?m?s conocida como ?p?ldora del d?a despu?s? o PAE ?tiene m?ltiples efectos: en unos pocos casos su uso no causa el aborto, pero en la gran mayor?a s?. Estiman los expertos que hasta en un 75% de los casos la PAE causa la muerte del ?vulo fecundado, es decir, la muerte de una persona humana. La Ley aprobada pone en un riesgo tremendo la vida humana. ?Qui?n de nosotros tomar?a un refresco o ingerir?a una pastilla si existiera una m?nima posibilidad ? y no se hable del 75%- de que nos mate? ?Qui?n disparar?a contra s? una pistola en donde el tambor de 10 balas tiene 8 cargadas? Nadie hermanos m?os, ni siquiera quienes aprobaron ese par de art?culos, que por supuesto son inconstitucionales.

12. Y m?s inconstitucional es a?n el art. 241 que multa a los m?dicos que no matan al ni?o concebido con un salario b?sico unificado. Debemos saber, hermanos m?os, que esos art?culos no obligan ni ante la ley de Dios, ni ante la ley de los hombres, pues todo ser humano tiene el derecho de actuar en conciencia y puede objetar el cumplimiento de las leyes inmorales.

AGRADECIMIENTOS
13. Queridos hermanos, como conclusi?n, deseo estimular su esfuerzo por la defensa de la ley moral natural y del derecho a la vida, con el deseo de que brote en la sociedad un nuevo y fuerte impulso de instauraci?n del verdadero bien del hombre y de un orden social justo y pac?fico.

Agradeci?ndoles su colaboraci?n con la noble causa del apostolado de la vida, encomiendo las actividades de este Congreso Nacional Pro-Vida y Familia a la Madre de Jes?s, el Verbo hecho carne en su seno virginal, a fin de que nos acompa?e en el compromiso que la Iglesia nos ha confiado para la defensa y la promoci?n del don de la vida y de la dignidad de todo ser humano.

Mons. Antonio Gonz?lez


Publicado por verdenaranja @ 0:10  | Hablan los obispos
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