Viernes, 30 de marzo de 2007
Testimonio del sacerdote Don Alexander Fix, Astana (Kazazjst?n) seg?n viene en el folleto de la Campa?a 2007 para el D?a del Seminario.


Un sacerdote. Don Alexander Fix. Astana (Kazazjst?n)


He sido elegido para hablar de mi vocaci?n personal al sacerdocio. Toda voca?ci?n es ?nica y particular. Nac? en una peque?a aldea de Kazajst?n en 1971. Fui educado por mis padres y abuelos. Mis abuelos, en particular mi abuela, conservaban una fe profunda y s?lida a pesar de las fuertes persecuciones. Cuando era peque?o, o? hablar de Jes?s a mi abuela. De ella aprend? algunas oraciones, pero al frecuentar la escuela perd? mi fe. Eran los tiempos del r?gimen comunista de la Uni?n Sovi?tica. Los profesores normalmente me preguntaban: "?Durante cu?ntos a?os ha ido tu abuela a la escuela?" Yo contestaba: "Dos". Y ellos me dec?an: "?Ves?, t? ahora ya has frecuentado m?s a?os que tu abuela la escuela. Has aprendido mucho m?s y no necesitas creer en Dios". Y la autoridad de los profesores acab? con mi fe. De este modo crec? como un ateo.

Como muchos j?venes de la Uni?n Sovi?tica, me preguntaba qu? camino to?mar?a de cara al futuro, al finalizar la escuela. Decid? frecuentar la academia mi?litar para llegar a ser oficial. Fui aceptado en la academia militar en Siberia, en la que pas? dos a?os. En aquellos a?os vi la corrupci?n y la maldad del sistema, en particular en las fuerzas armadas. Los soldados se odiaban entre ellos y el odio caracterizaba tambi?n las relaciones entre soldados y oficiales. Muchos oficiales hac?an carrera sin importarles los dem?s. Comprend? que este no era mi camino.

Entend? que eran cosas bien distintas ver la armada roja por televisi?n y formar parte personalmente de la misma. Pero en aquellos tiempos se pon?an muchas dificultades a los cadetes que quer?an abandonar la armada, precisamente para atemorizar a otros que ten?an el mismo pensamiento.

Con motivo de una visita a mis abuelos, le cont? a mi abuela la situaci?n y mis difi?cultades. Ella me dijo: "Hijo m?o, debes rezar y el buen Dios te ayudar?". Estas palabras sencillas de mi abuela, dichas en la situaci?n en que me encontraba, fueron para m? como un "golpe de gracia". Copi? el 'Padre Nuestro' y el 'Ave Mar?a' y empec? a rezar. Rezaba durante el servicio nocturno en la armada y empec? a sentir la presencia de Dios de una manera tan intensa que me dije a m? mismo: "?Qu? est?pido he sido al no creer en Dios!". Consegu? terminar mi servicio militar felizmente y volv? a casa. Paso a paso comenc? a adentrarme cada vez m?s en la fe, rezando el rosario y leyendo la Biblia. Despu?s de dos a?os, sent? en mi coraz?n la llamada al sacerdocio.
Fui ordenado sacerdote en el 2001 en Astana, capital de Kazajst?n.

Alexander Fix


Publicado por verdenaranja @ 0:09  | Misiones
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