Domingo, 01 de abril de 2007
01 Abril (ACI).- A las 9.30 (hora local) el Papa Benedicto XVI celebr? en la Plaza de San Pedro la Misa del Domingo de Ramos y de la Pasi?n del Se?or, y en su homil?a record? que seguir a Jes?s significa no cerrarse considerando la propia autorrealizaci?n como la raz?n principal de la vida sino que exige donarse libremente aceptando a la verdad y al amor como criterios aut?nticos.

Al iniciar sus palabras el Pont?fice llam? la atenci?n sobre las ?alabanzas al Se?or a gran voz por todos los prodigios que hemos visto? e hizo notar como a?n hoy vemos como ??l lleva a hombres y mujeres a renunciar a las comodidades de la propia vida y ponerse totalmente al servicio de quienes sufren, como da valor a hombres y mujeres para oponerse a la violencia y a la mentira, para hacer lugar en el mundo a la verdad; como ?l, en lo secreto, induce a hombres y mujeres a hacer el bien a otros, a suscitar la reconciliaci?n donde hab?a odio y crear la paz donde reinaba la enemistad?.

?La procesi?n de las Palmas ?continu? el Papa- es tambi?n una procesi?n de Cristo Rey: nosotros profesamos la realeza de Jesucristo? Reconocerlo como Rey significa: aceptarlo como Aqu?l que nos muestra el camino, en el cual confiamos y seguimos. Significa aceptar d?a a d?a su palabra como criterio v?lido para nuestra vida. Significa ver en ?l la autoridad a la cual nos sometemos. Nos sometemos a ?l porque su autoridad es la autoridad de la verdad?.

Sobre la procesi?n de las Palmas agreg? que se trata de ?una expresi?n de alegr?a, porque podemos conocer a Jes?s, porque ?l nos concede ser sus amigos y porque nos ha donado la llave de la vida?.

M?s adelante reafirm? que tal alegr?a es ?tambi?n expresi?n de nuestro ?s? a Jes?s y de nuestra disponibilidad de ir con ?l donde sea que nos lleve?.

Asimismo el Santo Padre medit? sobre el significado de seguir a Jes?s. ?Al inicio ?dijo- el sentido era muy simple e inmediato: significaba que estas personas hab?a decidido dejar su profesi?n, sus negocios, toda su vida para ir con Jes?s. Significaba tomar una nueva procesi?n: la de disc?pulo?.

Sobre el ser disc?pulo el Papa dijo que ?su contenido fundamental es el ir con el maestro, el confiarse totalmente a su gu?a. As?, seguirlo era una cosa exterior y al mismo tiempo muy interior?.

?El aspecto interior era la nueva orientaci?n de la existencia, que no ten?a m?s sus puntos de referencia en los negocios, en el trabajo que sustentaba la vida, en la voluntad personal, sino que se abandonaba totalmente a la voluntad de Otro. El estar a su disposici?n se convert?a en la raz?n de la vida?, dijo.

M?s adelante record? que se trata tambi?n ?de un cambio interior de la existencia. Exige que yo no est? cerrado en considerar mi autorrealizaci?n como la raz?n principal de mi vida. Exige que yo me done libremente a Otro ? por la verdad, por el amor, por Dios que, en Jesucristo, me precede y me indica el camino?.

?Se trata ?prosigui?- de la decisi?n fundamental de no considerar m?s la utilidad y la ganancia, la carrera y el ?xito como los fines ?ltimos de mi vida, sino de reconocer como criterios aut?nticos la verdad y el amor. Se trata de una opci?n entre el vivir solo para m? mismo o el donarme ? por aquello que es m?s grande?.

El Papa tambi?n se dirigi? particularmente a los j?venes, que participan en la XXII Jornada Mundial de la Juventud bajo el tema: ?Como yo os he amado, amaos los unos a los otros?, dici?ndoles: ?No se contenten de aquello que todos los dem?s piensan y dicen y hacen. No dejen que la pregunta sobre Dios se disuelva en nuestras almas. El deseo de aquello que es m?s grande. El deseo de conocerlo a ?l?.

Reflexionando sobre las palabras del salmo ?quien tiene manos inocentes y coraz?n puro?, Benedicto XVI hizo notar que ?manos inocentes son manos que no son usadas para actos de violencia. Son manos que no est?n sucias con la corrupci?n. Coraz?n puro es aquel que no finge y no se mancha con la mentira y la hipocres?a. Que permanece transparente como agua de manantial pues no conoce doblez. Es puro un coraz?n que no se aliena con la ebriedad del placer; un coraz?n cuyo amor es verdadero y no es soltando una pasi?n del momento?.

Finalmente, el Santo Padre se dirigi? a los presentes con unas palabras que Cristo pareciera decirnos desde la Cruz: ?Si las pruebas que Dios a trav?s de la creaci?n te da de su existencia no consiguen abrirte a ?l; si la palabra de Dios y el mensaje de la Iglesia te dejan indiferente ? entonces m?rame, al Dios que por ti se ha hecho sufriente, que personalmente sufre contigo ? mira que yo sufro por amor a ti y ?brete a mi y a Dios Padre?.
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