Lunes, 02 de abril de 2007
(Diario de Avisos, 2 - III, Santa Cruz/Las palmas) Las celebraciones del Domingo de Ramos reunieron ayer a miles de fieles en las iglesias y capillas de la provincia tinerfe?a, en una fecha en la que los cristianos de todo el mundo recuerdan la entrada de Jes?s en Jerusal?n, aclamado por una multitud que bat?a hojas de palma y ramos de olivo.

En La Laguna, el obispo de Tenerife, Bernardo ?lvarez, bendijo los palmos y los olivos en el atrio de la Catedral, que se halla cerrada desde hace varios a?os a la espera de la restauraci?n de sus cubiertas, un proyecto sobre el que a?n no existe acuerdo entre el Ministerio de Cultura, por un lado, y las administraciones canarias y el Obispado, por otro. Tras la bendici?n, tuvo lugar la Procesi?n de Ramos, hasta la parroquia de de la Concepci?n. Posteriormente, el obispo presidi? tambi?n la ceremonia del Descendimiento del Se?or, en el Real Santuario del Sant?simo Cristo de La Laguna.

En su carta publicada en diversos programas de actos de la Semana Santa de la Di?cesis, monse?or ?lvarez afirma que "para los cristianos, la Semana Santa es la semana mayor, la m?s importantes del a?o", en la que se rememoran "unos acontecimientos ocurridos hace m?s de dos mil a?os y que tienen que ver con nuestra vida personal, ya que en la muerte de Cristo nuestra muerte ha sido vencida y en su resurrecci?n hemos resucitado todos".

El obispo se?ala que "actualmente, es necesario hacer un ejercicio de libertad personal para determinarse a vivir la Semana Santa, sin quedarse en la repetici?n de unos actos o costumbres religiosas, que en algunos ambientes se pretenden incluso desnaturalizar y reducir a un fen?meno cultural y social".

Una celebraci?n que, en la capital grancanaria reuni? ayer a casi 4.000 personas, seg?n la Polic?a Local, que asistieron a la procesi?n de La Burrita, desde la ermita de San Telmo hasta el parque de igual nombre, donde ofici? una misa el obispo de la Di?cesis de Canarias, Francisco Cases, seg?n inform? Efe.

En la ciudad que hace m?s de dos mil a?os vivi? los acontecimientos evocados estos d?as, Jerusal?n, miles de cristianos de todos los continentes participaron en la procesi?n de Ramos.

El viento fr?o, el cielo plomizo y la lluvia no empa?aron la marcha, que comenz? en la iglesia franciscana de Betfag?, en el Monte de los Olivos, y concluy? ante la Puerta de Santa Ana, al lado de la modesta capilla en memoria de la madre de la Virgen Mar?a.

En la iglesia de Betfag?, donde el Patriarca de la Iglesia Cat?lica, monse?or Michel Sabah, bendijo la procesi?n, se halla la piedra de la, seg?n la tradici?n, que se vali? Jes?s para montar al borrico con el que entr? en la ciudad santa, inform? Efe.

Estadounidenses, indios, angole?os, surcoreanos, filipinos, espa?oles, polacos, italianos... todo un crisol de peregrinos unidos por la misma fe cantaron y rezaron agitando sus ramos, junto a palestinos cristianos, y miembros de la comunidad eclesi?stica, durante los cuatro kil?metros de recorrido.

"Esta alegr?a, esta fe, s?lo se puede ver aqu?, en Jerusal?n. Es como si Jes?s estuviera entre nosotros", asegur? Krysztof, un polaco que vive desde hace meses en la ciudad santa y no quiso faltar a su "cita con Dios".
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