S?bado, 07 de abril de 2007
ZENIT publica la meditaci?n que dirigi? Benedicto XVI sin papeles al concluir el V?a Crucis del Coliseo en la noche del Viernes Santo, 6 de Abril de 2007.



Queridos hermanos y hermanas:

Siguiendo a Jes?s en el camino de su pasi?n, vemos no s?lo la pasi?n de Jes?s, sino que tambi?n vemos a todos los que sufren en el mundo. Y esta es la profunda intenci?n de la oraci?n del V?a Crucis: abrir nuestros corazones, ayudarnos a ver con el coraz?n.

Los Padres de la Iglesia consideraron como el pecado m?s grande del mundo pagano su insensibilidad, su dureza de coraz?n, y les gustaba mucho la profec?a del profeta Ezequiel: ?quitar? de vuestra carne el coraz?n de piedra y os dar? un coraz?n de carne? (Ezequiel 36, 26). Convertirse a Cristo, hacerse cristiano, quer?a decir recibir un coraz?n de carne, un coraz?n sensible a la pasi?n y al sufrimiento de los dem?s.

Nuestro Dios no es un Dios lejano, intocable en su beatitud. Nuestro Dios tiene un coraz?n, es m?s, tiene un coraz?n de carne. Se hizo carne precisamente para poder sufrir con nosotros y estar con nosotros en nuestros sufrimientos. Se hizo hombre para darnos un coraz?n de carne y despertar en nosotros el amor por los que sufren, por los necesitados.

Recemos en estos momentos al Se?or por todos los que sufren en el mundo, pidamos al Se?or que nos d? realmente un coraz?n de carne, que nos haga mensajeros de su amor no s?lo con palabras, sino con toda nuestra vida. Am?n.

[Transcripci?n y traducci?n realizada por Zenit]


Publicado por verdenaranja @ 1:09  | Habla el Papa
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