Martes, 10 de abril de 2007
Art?culo publicado en el Bolet?n "Misioneros Javerianos", MARZO 2007,A?o XLIV n?mero 431.

ENTRE NOSOTROS


compartiendo una ilusi?n


EL SEGUNDO ENCUENTRO


Lo que hemos llamado el ?Primer encuentro? fue el de Guido Ma Conforti con el Crucifijo. Otro encuentro que marc? la vida de Conforti fue EL ENCUENTRO CON SAN FRANCISCO JAVIER. Este acontecimiento marcar?a su vocaci?n sacerdotal especific?ndola con la misi?n. El, desde su adolescencia-juventud, quer?a ser misionero, se sentir?a llamado a extender la Buena Noticia de Jes?s por todo el mundo.


Estamos a?n en los tiempos del seminario de Parma, don Guido estudia para llegar a la meta del sacerdocio. A los 13-14 a?os cay? en las manos
de Conforti una biograf?a de San Francisco Javier.Conforti hab?a le?do m?s de una biograf?a de Javier y escritos en circulaci?n sobre el santo navarro, sobre todo en revistas como ?Missioni Cattoliche?, ?Annali di Propaganda lude? o ?Civilt? Cattolica? que, frecuentemente, ten?an art?culos o referencias a San Francisco Javier.

Testimonios

El P. Bonardi, uno de los primeros javerianos, nos dice: ?El rector Ferrari dio a un compa?ero de Conforti, como premio, una vida ilustrada de San Francisco Javier, el ap?stol de las Indias. Conforti la vio y se la pidi? prestada, admir? las ilustraciones y se ley? el volumen entero, fue una revelaci?n para ?l?.

A prop?sito de las lecturas sobre San Francisco Javier, es interesante el testimonio de un compa?ero de seminario de Conforti, un poco m?s anciano que ?l; el can?nico Ettore Savazzini, en marzo de 1941, en el proceso ordinario para la beatificaci?n de Conforti dice: ?desde que estaba conmigo en el seminario..., en el tiempo del recreo se dedicaba, junto a los que quer?an hacerlo con ?l, a la lectura de libros de piedad, con especial predilec?ci?n por ?la Pr?ctica de amar a Jes?s?, de San Alfonso Mar?a de Ligorio y ?La Vida de San Francisco Javier?.

As? mismo, los varios bi?grafos de Conforti destacan en sus obras la importancia que tuvo para Guido el conocimiento de Javier.

Javier y Conforti

La primera vez que Conforti nombra a Javier por escrito fue en ?Los prop?sitos juveniles?, al final de unos ejercicios espirituales en 1884; de aqu? hasta su muerte en 1931 hace referencia a ?l m?s de cien veces ?sin contar las referencias al nombre del Instituto Javeriano? en discursos, conferencias, pastorales diocesanas, publicaciones, homil?as, retiros...; los destinatarios son diversos: estudiantes, padres javerianos, sacerdotes, fieles...; las ocasiones tambi?n son variadas: fiesta del Santo los 3 de diciembre, fiestas diocesanas, celebraciones misioneras, salida de misioneros a misiones... La figura de Javier estuvo presente en el ?nimo y en el coraz?n de Conforti toda su vida, como ejemplo a imitar y en el cual inspirarse.

De Javier, Conforti admira su fe en Dios, su conversi?n, su celo apost?lico, su capacidad de afrontar las dificultades, su obediencia, su entrega incondicional y total a la difusi?n del Evangelio. Conforti piensa en Javier como el ideal del misionero al que se debe imitar y al que propone como mo?delo a sus hijos javerianos.

Los Javerianos

Tan es as? lo dicho anteriormente que, en la fundaci?n de nuestra Congregaci?n, ya desde las Constituciones elaboradas por Conforti se dice: ?El Instituto Javeriano toma nombre de San Francisco Javier, que es su modelo y patrono. El nombre de fundaci?n es: P?a Sociedad de San Francisco Javier para las misiones Extranjeras?. ?En virtud de nuestra vocaci?n tenemos un v?nculo especial con los Ap?stoles y con San Francisco Javier, que trabajaron y sufrieron por la difusi?n del Reino de Dios?. Y las Constituciones actuales, continuadoras de las de Conforti, dicen: ?El conocimiento del esp?ritu y de los escritos de San Francisco Javier... nos ayudan a conservar el sentido de pertenencia al Instituto y a orientar nuestra vocaci?n misionera?.

A los alumnos

A los estudiantes en formaci?n en las casas javerianas, Conforti presentaba (y aludimos s?lo a una) a Javier de esta forma: ?Desde su conversi?n hasta el ?ltimo d?a de su existencia, San Francisco Javier creci? continuamente en caridad, y fue esta caridad la que consumi? su vida a los 46 a?os. Nos hablan de ello sus incansables trabajos para hacer que nuestro Se?or Jesucristo fuese conocido y amado y su continua ansia hacia cosas siempre mejores. Para ello, dej? su patria, emprendi? largos viajes por tierra y mar y recorri?, palmo a palmo, enormes distancias anunciando a todos la Buena Noticia?. 


P. Luis P?rez Hern?ndez s.x.
Publicado por verdenaranja @ 23:06  | Misiones
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