Jueves, 12 de abril de 2007
Art?culo publicado en el Bolet?n "Misioneros Javerianos" MARZO 2007, A?o XLIV - N? 431.

LA IGLESIA Y LA INCULTURACI?N


P. Carlos Collantes

C/ Landaz?bal, 3 - Entreplanta
31600 - BURLADA (Navarra) Tel.: 948 12 74 34


Despu?s de una serie de art?culos dedicados al tema de la inculturaci?n del evangelio, me ha parecido ?til dar a conocer algunos textos importantes del magisterio del anterior papa y de los obispos, textos que reflejan las conclusiones de los diferentes s?nodos continentales celebrados en la pasada d?cada. Sabemos que hay sombras, demasiadas sombras, y situaciones muy dolo-rosas, sin embargo, entre las abundantes y l?cidas expresiones de estos textos, me he fijado en aquellas que reflejan las dimensiones m?s positivas de cada continente.

ASIA

"Los pueblos de Asia se sienten orgullosos de sus valores religiosos y culturales t?picos, como por ejemplo: el amor al silencio y a la contemplaci?n, la sencillez, la armon?a, el desapego, la no violencia, el esp?ritu de duro trabajo, de disciplina y de vida frugal, y la sed de conocimiento e investigaci?n filos?fica. Aprecian mucho los valores del respeto a la vida, la compasi?n por todo ser vivo, la cercan?a a la naturaleza, el respeto filial a los padres, a los ancianos y a los antepasados, y tienen un sentido de comunidad muy desarrollado. De modo muy particular, consideran la familia como una fuente vital de fuerza, como una comunidad muy integrada, que posee un fuerte sentido de la solidaridad. Los pueblos de Asia son conocidos por su esp?ritu de tolerancia religiosa y coexistencia pac?fica. Sin negar la presencia de fuertes tensiones y violentos conflictos, se puede decir que Asia ha mostrado a menudo una notable capacidad de adaptaci?n y una apertura natural al enriquecimiento rec?proco de los pueblos, en la pluralidad de religiones y culturas. Adem?s, a pesar del influjo de la modernizaci?n y la secularizaci?n, las religiones de Asia dan signos de gran vitalidad y capacidad de renovaci?n, como se puede ver en los movimientos de reforma en el seno de los diversos grupos religiosos. Muchos, especialmente entre los j?venes, sienten una profunda sed de valores espirituales, como lo demuestra el nacimiento de nuevos movimientos religiosos".

"Siguiendo el itinerario del concilio Vaticano II, los padres del S?nodo prestaron atenci?n a la acci?n m?ltiple y variada del Esp?ritu Santo, que siembra constantemente semillas de verdad entre todos los pueblos y en sus religiones, culturas y filosof?as. Eso significa que ?stas son capaces de ayudar a las personas, de forma individual y colectiva, a actuar contra el mal y a servir a la vida y a todo lo que es bueno. Las fuerzas de la muerte a?slan entre s? a los pueblos, a las sociedades y a las comunidades religiosas, y engendran sospechas y rivalidades que llevan a conflictos. Al contrario, el Esp?ritu Santo sostiene a las personas en la mutua comprensi?n y aceptaci?n. As? pues, con raz?n, el S?nodo vio en el Esp?ritu de Dios el agente primario del di?logo de la Iglesia con todos los pueblos, culturas y religiones?. (Ecclesia in Asia 6 y 15)

?FRICA

?frica, no obstante sus grandes riquezas naturales, se encuentra en una situaci?n econ?mica de pobreza. Sin embargo posee una m?ltiple variedad de valores culturales y de inestimables cualidades humanas, que puede ofrecer a las Iglesias y a toda la humanidad..."

"En la cultura y tradici?n africanas, el papel de la familia est? considerado generalmente como fundamental. El africano, abierto a este sentido de la familia, del amor y del respeto a la vida, ama a los hijos, que son acogidos con alegr?a como un don de Dios. "Todos los hijos e hijas de ?frica aman la vida. Precisamente es el amor por la vida el que les manda atribuir una importancia tan grande a la veneraci?n por los antepasados. Creen instintivamente que los muertos contin?an viviendo y desean permanecer en comuni?n con ellos. De alg?n modo, ?no es ?sta una preparaci?n para la fe en la comuni?n de los Santos? Los pueblos de ?frica respetan la vida que es concedida y nace. Se alegran de esta vida. Rechazan la idea de que pueda ser aniquilada, incluso cuando las llamadas ?civilizaciones desarrolladas? quieren inducirlos a esto. Y las pr?cticas hostiles a la vida se les imponen por medio de sistemas econ?micos al servicio del ego?smo de los ricos". Los africanos manifiestan respeto por la vida hasta su t?rmino natural y reservan dentro de la familia un puesto a los ancianos y a los parientes?.

"Las culturas africanas tienen un agudo sentido de la solidaridad y de la vida comunitaria. No se concibe en ?frica una fiesta que no sea compartida con todo el poblado. De hecho, la vida comunitaria en las sociedades africanas es expresi?n de la gran familia. Con ardiente deseo oro y pido que se ore para que ?frica conserve siempre esta preciosa herencia cultural y nunca sucumba a la tentaci?n del individualismo, tan extra?o a sus mejores tradiciones?. (Ecclesia in ?frica 42 y 43)

AM?RICA LATINA

?La inculturaci?n del Evangelio es un proceso que supone reconocimiento de los valores evang?licos que se han mantenido m?s o menos puros en la actual cultura; y el reconocimiento de nuevos valores que coinciden con el mensaje de Cristo. Mediante la inculturaci?n se busca que la sociedad descubra el car?cter cristiano de estos valores, los aprecie y los mantenga como tales. Adem?s, intenta la incorporaci?n de valores evang?licos que est?n ausentes de la cultura, o porque se han oscurecido o porque han llegado a desaparecer...

La acci?n de Dios, a trav?s de su Esp?ritu, se da permanentemente en el interior de todas las culturas. En la plenitud de los tiempos, Dios envi? a su Hijo Jesucristo, que asumi? las condiciones sociales y culturales de los pueblos y se hizo "verdaderamente uno de nosotros, semejante en todo, menos en el pecado" (Heb 4,15).

La analog?a entre la encarnaci?n y la presencia cristiana en el contexto socio-cultural e hist?rico de los pueblos nos lleva al planteamiento teol?gico de la inculturaci?n. Esta inculturaci?n es un proceso conducido desde el Evangelio hasta el interior de cada pueblo y comunidad con la mediaci?n del lenguaje y de los s?mbolos comprensibles y apropiados a juicio de la Iglesia.

Una meta de la Evangelizaci?n inculturada ser? siempre la salvaci?n y liberaci?n integral de un determinado pueblo o grupo humano, que fortalezca su identidad y conf?e en su futuro espec?fico, contraponi?ndose a los poderes de la muerte, adoptando la perspectiva de Jesucristo encarnado, que salv? al hombre desde la debilidad, la pobreza y la cruz redentora. La Iglesia defiende los aut?nticos valores culturales de todos los pueblos, especialmente de los oprimidos, indefensos y marginados, ante la fuerza arrolladora de las estructuras de pecado manifiestas en la sociedad moderna. (Santo Domingo IV Conferencia General del Episcopado Latino-americano 230 y 243)

EUROPA

Considerando Europa como comunidad civil, no faltan signos que dan lugar a la esperanza: en ellos, aun entre las contradicciones de la historia, podemos percibir con una mirada de fe la presencia del Esp?ritu de Dios que re-nueva la faz de la tierra. Los Padres sinodales los han descrito as? al final de sus trabajos: ?Comprobamos con alegr?a la creciente apertura rec?proca de LOS PUEBLOS, la reconciliaci?n entre naciones durante largo tiempo hostiles y enemigas, la ampliaci?n progresiva del proceso unitario a los pa?ses del Este europeo. Reconocimientos, colaboraciones e intercambios de todo tipo se est?n llevando a cabo, de forma que, poco a poco, se est? creando una cultura, m?s a?n, una conciencia europea, que esperamos pueda suscitar, especialmente entre los j?venes, un sentimiento de fraternidad y la voluntad de participaci?n. Registramos como positivo el hecho de que todo este proceso se rea-liza seg?n m?todos democr?ticos, de manera pac?fica y con un esp?ritu de libertad, que respeta y valora las leg?timas diversidades, suscitando y sosteniendo el proceso de unificaci?n de Europa. Acogemos con satisfacci?n lo que se ha hecho para precisar las condiciones y las modalidades del respeto de los derechos humanos. Por ?ltimo, en el contexto de la leg?tima y necesaria unidad econ?mica y pol?tica de Europa, mientras registramos los signos de la esperanza que ofrece la consideraci?n dada al derecho y a la calidad de la vida, deseamos vivamente que, con fi?delidad creativa a la tradici?n humanista y cristiana de nuestro continente, se garantice la supremac?a de los valores ?ticos y espirituales?.
"... por doquier es necesario un nuevo anuncio incluso a los bautizados. Muchos europeos contempor?neos creen saber qu? es el cristianismo, pero realmente no lo conocen. Con frecuencia se ignoran ya hasta los elementos y las nociones fundamentales de la fe. Muchos bautizados viven como si Cristo no existiera... Los grandes valores que tanto han inspirado la cultura europea han sido separados del Evangelio, perdiendo as? su alma m?s profunda y dando lugar a no pocas desviaciones". (Ecclesia in Euro-pa 12 y 47)
Publicado por verdenaranja @ 23:05  | Misiones
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios