Viernes, 13 de abril de 2007
VATICANO - LAS PALABRAS DE LA DOCTRINA a cargo de don Nicola Bux y don Salvatore Vitiello - ?El sepulcro vac?o es un signo esencial? (Catecismo de la Iglesia Cat?lica, n. 640)

Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) - En el semanal cat?lico italiano con mayor difusi?n, sobre la frase del Evangelio de la resurrecci?n (Jn 20,1-99), se lee: ??Entr? tambi?n el otro disc?pulo, que hab?a sido el primero en llegar al sepulcro, vio y crey?. ?Qu? cosa ha visto? Nada en espec?fico: es la ausencia misma que, repleta por el amor, se convierte para ?l en ausencia evocadora de una presencia?.
?Pero si momentos antes el evangelista sostuvo haber visto las vendas por tierra y no haber entrado para esperar a Pedro? Justamente sobre este punto, el Catecismo de la Iglesia Cat?lica observa: ?Eso supone que constat? en el estado del sepulcro vac?o que la ausencia del cuerpo de Jes?s no hab?a podido ser obra humana y que Jes?s no hab?a vuelto simplemente a una vida terrenal como hab?a sido el caso de L?zaro? (n. 640). Por lo tanto ?l ha visto alg?n ?objeto espec?fico?. ?Qu? decir? En las Vidas de los Profetas, un documento del I siglo, afirma que los jefes religiosos jud?os sol?an rezar ante los sepulcros a los alrededores de Jerusal?n, muchos de los cuales han sido descubiertos por los arque?logos. Quien conoce el juda?smo, sabe que la mishn? y el talmud prescrib?an que los sepulcros permanecieran abiertos por tres d?as desde el momento de la sepultura del difunto, para permitir ritos de piedad como la unci?n que, en efecto, se efectuaba sobre los cad?veres ya envueltos en las vendas; pero, en proximidad a las grandes festividades judaicas, como la Pascua, los sepulcros eran cerrados temporalmente. Tambi?n los disc?pulos de Jes?s se dispon?an a observar tales prescripciones (cfr. Mc 16,6), si no hubiese intervenido la Resurrecci?n. En efecto la sepultura de su cuerpo fue realizada con prisa dada la cercan?a de las fiestas pascuales, por lo tanto era necesario regresar para completar la operaci?n. Todo esto da ulterior valor a la importancia del sepulcro vac?o.
En realidad, como ha observado el escritor Vittorio Messori, subsiste ?en muchos biblistas contempor?neos, incluso con formaci?n y convicci?n cristianas, la persuasi?n sociol?gica que el hombre ?moderno? no podr?a aceptar la idea de una resurrecci?n corporal?? (?Dicen que ha resucitado?, Tur?n 2000, p. 87). Para ellos lo que cuenta es ?la experiencia? subjetiva de los ap?stoles y no el hecho hist?rico de la resurrecci?n.
Nos deber?amos preguntar: ?si el sepulcro vac?o no hubiese tenido importancia alguna, porqu? el ?ngel hubiera invitado a ver el lugar donde hab?a sido puesto el Se?or? (cfr. Mc 16, 5ss). Si lo hizo, no fue porque las mujeres no conoc?an su ubicaci?n, sino para que constatar?n en persona el hecho de las vendas funerarias, como con mirada de ?guila har? Juan, quien ?vio y crey? (cfr. Jn 20,8).
El sepulcro vac?o es ?prueba? de la Resurrecci?n, porque en este las vendas y el sudario hab?an sido vaciados y, al observar atentamente, daban la sensaci?n que no hubiese pasado mucho tiempo.
De este modo, el sepulcro vac?o pertenece al signo de Jon?s prometido por el Maestro. Como bien recuerda Messori, la invitaci?n del ?ngel a visitar la tumba vac?a es un fruto totalmente relacionado a los signos del misterio que se acababa de realizar (cfr. ?Dicen que ha resucitado?, p 143). El ?ngel movi? la piedra del ingreso del sepulcro despu?s de que Cristo hab?a resucitado; de este modo la fe nace de la Resurrecci?n y no al contrario, a menos que no se sostenga tambi?n que el ?ngel es un g?nero literario.
Por lo tanto en el sepulcro vaci? no hay ambig?edad, es m?s, hay signos que prueban la Resurrecci?n; m?s que interpretar hay que ver y creer; el sepulcro vaci? ?agrega? mucho- ?y c?mo lo hace!- a la experiencia apost?lica de la Resurrecci?n, es m?s, es el fundamento hist?rico; de otro modo, seg?n san Pablo, no subsistir?a la fe (cfr. 1Cor 15,14).
El sepulcro vac?o es capaz de fundar la fe en la Resurrecci?n; no es argumento con ?algo de contenido hist?rico?; al contrario, justamente las ?incongruencias hist?ricas? demuestran que el as? llamado ?trabajo de redacci?n del evangelista? no pretend?a anularlas sino respetarlas, en cuanto relacionadas a un hecho hist?ricamente realizado.
Ciertamente la Iglesia no las ha atenuado en la proclamaci?n de las Escrituras; por lo tanto, se debe afirmar que a?n hoy en d?a ?La estructura de la palabra es suficientemente un?voca? (J. Ratzinger, ??Qu? cosa es la teolog?a?? en La Comuni?n en la Iglesia, Cinisello B., 2004, p 32). Es m?s: ?La Resurrecci?n es un evento hist?rico del cual son testigos los Ap?stoles y ciertamente no los creadores? (Benedicto XVI, Discurso al Convenio Eclesial de Verona, 19 octubre 2006). (Agencia Fides 12/4/2007; l?neas 57, palabras 791)


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