Jueves, 19 de abril de 2007
ZENIT publica la intervenci?n de Benedicto XVI en la audiencia general del mi?rcoles, 18 de Abril de 2007, dedicada a presentar la figura del padre apost?lico Clemente de Alejandr?a.


Queridos hermanos y hermanas:

Despu?s del tiempo de las fiestas, volvemos a las catequesis normales, a pesar de que visiblemente la plaza est? todav?a de fiesta. Con las catequesis volvemos, como dec?a, al tema comenzado antes. Hab?amos hablado de los doce ap?stoles, luego de los disc?pulos de los ap?stoles, ahora de las grandes personalidades de la Iglesia naciente, de la Iglesia antigua. La ?ltima vez hab?amos hablado de san Ireneo de Lyon, hoy hablamos de Clemente de Alejandr?a, un gran te?logo que nace probablemente en Atenas, en torno a la mitad del siglo II. De Atenas hered? un agudo inter?s por la filosof?a, que har?a de ?l uno de los alf?reces del di?logo entre fe y raz?n en la tradici?n cristiana. Cuando todav?a era joven, lleg? a Alejandr?a, la ?ciudad s?mbolo? de ese fecundo cruce entre diferentes culturas que caracteriz? la edad helenista. Fue disc?pulo de Panteno, hasta sucederle en la direcci?n de la escuela catequ?stica. Numerosas fuentes atestiguan que fue ordenado presb?tero. Durante la persecuci?n de 202-203 abandon? Alejandr?a para refugiarse en Cesarea, en Capadocia, donde falleci? hacia el a?o 215.

Las obras m?s importantes que nos quedan de ?l son tres: el ?Protr?ptico?, el ?Pedagogo?, y los ?Stromata?. Si bien parece que no era la intenci?n originaria del autor, estos escritos constituyen una aut?ntica trilog?a, destinada a acompa?ar eficazmente la maduraci?n espiritual del cristiano.

El ?Protr?ptico?, como dice la palabra misma, es una ?exhortaci?n? dirigida a quien comienza y busca el camino de la fe. Es m?s, el ?Protr?ptico? coincide con una Persona: el Hijo de Dios, Jesucristo, que se convierte en ?exhortador? de los hombres para que emprendan con decisi?n el camino hacia la Verdad. El mismo Jesucristo se convierte despu?s en ?Pedagogo?, es decir, en ?educador? de aquellos que, en virtud del Bautismo, se han convertido en hijos de Dios. El mismo Jesucristo, por ?ltimo, es tambi?n ?didascalo?, es decir, ?maestro?, que propone las ense?anzas m?s profundas. ?stas se recogen en la tercera obra de Clemente, los ?Stromata?, palabra griega que significa: ?tapicer?as?. Se trata de una composici?n que no es sistem?tica, sino que afronta diferentes argumentos, fruto directo de la ense?anza habitual de Clemente.

En su conjunto, la catequesis de Clemente acompa?a paso a paso el camino del catec?meno y del bautizado para que, con las dos ?alas? de la fe y de la raz?n, llegue a un conocimiento de la Verdad, que es Jesucristo, el Verbo de Dios. S?lo el conocimiento de la persona que es la verdad es la ?aut?ntica gnosis?, la expresi?n griega que quiere decir ?conocimiento?, ?inteligencia?. Es el edificio construido por la raz?n bajo el impulso de un principio sobrenatural. La misma fe constituye la aut?ntica filosof?a, es decir, la aut?ntica conversi?n al camino que hay que tomar en la vida. Por tanto, la aut?ntica ?gnosis? es un desarrollo de la fe, suscitado por Jesucristo en el alma unida a ?l. Clemente define despu?s dos niveles de la vida cristiana.

Primer nivel: los cristianos creyentes que viven la fe de una manera com?n, aunque est? siempre abierta a los horizontes de la santidad. Luego est? el segundo nivel: los ?gn?sticos?, es decir, los que ya llevan una vida de perfecci?n espiritual; en todo caso, el cristiano tiene que comenzar por la base com?n de la fe y a trav?s de un camino de b?squeda debe dejarse guiar por Cristo y de este modo llegar al conocimiento de la Verdad y de las verdades que conforman el contenido de la fe. Este conocimiento, nos dice Clemente, se convierte para el alma en una realidad viva: no es s?lo una teor?a, es una fuerza de vida, es una uni?n de amor transformante. El conocimiento de Cristo no es s?lo pensamiento, sino que es amor que abre los ojos, transforma al hombre y crea comuni?n con el ?Logos?, con el Verbo divino que es verdad y vida. En esta comuni?n, que es el perfecto conocimiento y es amor, el perfecto cristiano alcanza la contemplaci?n, la unificaci?n con Dios.

Clemente retoma finalmente la doctrina, seg?n al cual, el fin ?ltimo del hombre consiste en ser semejante a Dios. Hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, pero esto es tambi?n un desaf?o, un camino; de hecho, el objetivo de la vida, el destino ?ltimo consiste verdaderamente en hacerse semejantes a Dios. Esto es posible gracias a la connaturalidad con ?l, que el hombre ha recibido en el momento de la creaci?n, motivo por el cual de por s? ya es imagen de Dios. Esta connaturalidad permite conocer las realidades divinas a las que el hombre adhiere ante todo por la fe y, a trav?s de la vivencia de la fe, de la pr?ctica de las virtudes, puede crecer hasta llegar a la contemplaci?n de Dios. De este modo, en el camino de la perfecci?n, Clemente da la misma importancia al requisito moral que al intelectual. Los dos van juntos porque no es posible conocer sin vivir y no se puede vivir sin conocer. No es posible asemejarse a Dios y contemplarle simplemente con el conocimiento racional: para lograr este objetivo se necesita una vida seg?n el ?Logos?, una vida seg?n la verdad. Y, por tanto, las buenas obras tienen que acompa?ar el conocimiento intelectual, como la sombra acompa?a al cuerpo.

Hay dos virtudes que adornan particularmente al alma del ?aut?ntico gn?stico?. La primera es la libertad de las pasiones (?ap?theia?); la otra, es el amor, la verdadera pasi?n, que asegura la uni?n ?ntima con Dios. El amor da la paz perfecta, y hace que el ?aut?ntico gn?stico? sea capaz de afrontar los sacrificios m?s grandes, incluso el sacrificio supremo en el seguimiento de Cristo, y le hace subir de nivel hasta llegar a la cumbre de las virtudes. De este modo, el ideal ?tico de la filosof?a antigua, es decir, la liberaci?n de las pasiones, vuelve a ser redefinido por Clemente y conjugado con el amor, en el proceso incesante que lleva a asemejarse a Dios.

De esta manera, el pensador de Alejandr?a propici? la segunda gran oportunidad de di?logo entre el anuncio cristiano y la filosof?a griega. Sabemos que san Pablo en el Are?pago de Atenas, donde Clemente naci?, hab?a hecho el primer intento de di?logo con la filosof?a friega, y en buena parte hab?a fracasado, pues le dijeron: ?Otra vez te escucharemos?. Ahora Clemente, retoma este di?logo, y lo ennoblece al m?ximo en la tradici?n filos?fica griega. Como escribi? mi venerado predecesor Juan Pablo II en la enc?clica ?Fides et ratio?, Clemente de Alejandr?a llega a interpretar la filosof?a como ?una instrucci?n proped?utica a la fe cristiana (n. 38). Y, de hecho, Clemente lleg? a afirmar que Dios habr?a dado la filosof?a a los griegos ?como un Testamento propio para ellos? (?Stromata? 6, 8, 67, 1). Para ?l la tradici?n filos?fica griega, casi como sucede con la Ley para los jud?os, es el ?mbito de ?revelaci?n?, son dos corrientes que en definitiva se dirigen hacia el mismo ?Logos?. Clemente sigue marcando con decisi?n el camino de quien quiere ?dar raz?n? de su fe en Jesucristo. Puede servir de ejemplo a los cristianos, a los catequistas y a los te?logos de nuestro tiempo a los que Juan Pablo II, en la misma enc?clica, exhortaba ?a recuperar y subrayar m?s la dimensi?n metaf?sica de la verdad para entrar as? en di?logo cr?tico y exigente con el pensamiento filos?fico contempor?neo?.

Concluyamos con una de las expresiones de la famosa ?oraci?n a Cristo ?Logos??, con la que Clemente concluye su ?Pedagogo?. Su s?plica dice as?: ?Mu?strate propicio a tus hijos?; ?conc?denos vivir en tu paz, mudarnos a tu ciudad, atravesar sin quedar sumergidos en las corrientes del pecado, ser transportados con serenidad por el Esp?ritu Santo por la Sabidur?a inefable: nosotros, que de d?a y de noche, hasta el ?ltimo d?a elevamos un canto de acci?n de gracias al ?nico Padre, ? al Hijo pedagogo y maestro, junto al Esp?ritu Santo. ?Am?n!" (Pedagogo 3, 12, 101).

[Traducci?n del original italiano realizada por Zenit. Al final de la audiencia, el Papa salud? a los peregrinos en varios idiomas. Estas fueron sus palabras en espa?ol:]

Queridos hermanos y hermanas:
El Padre apost?lico, Clemente de Alejandr?a, en sus obras ofrece al cristiano un camino para su madurez espiritual: es el mismo Cristo quien acompa?a, educa y propone las ense?anzas m?s profundas. As?, el bautizado, con actitud de b?squeda y guiado por la divina gracia, puede llegar a conocer las verdades de nuestra fe. Este conocimiento es una forma de comuni?n, una uni?n de amor con el ?Logos?, con el Verbo encarnado.

El hombre, seg?n Clemente, creado a imagen y semejanza de Dios, no puede alcanzarlo s?lo por medio de la raz?n, sino que son necesarias tambi?n las virtudes, especialmente dos: la libertad frente a las pasiones y el amor, que asegura la uni?n ?ntima con Dios y su contemplaci?n. De este modo se conjuga el ideal ?tico de la filosof?a griega con el mensaje cristiano, consider?ndola como ?mbito de revelaci?n del ?Logos?, lo cual permite al hombre alcanzar las ?semillas? de la verdad. Viendo, adem?s, la relaci?n ?ntima que hay entre la sabidur?a teol?gica y el saber filos?fico, puede servir de ejemplo a los cristianos que hoy quieren tambi?n ?dar raz?n? de su propia fe en Jesucristo.

Saludo con afecto a los visitantes de lengua espa?ola. En especial, a los peregrinos venezolanos de M?rida con su Arzobispo Mons. Baltazar Porras Cardozo; a los grupos parroquiales de Espa?a y Venezuela, as? como a los profesores y estudiantes espa?oles. Saludo igualmente a los dem?s peregrinos venidos de Argentina, Colombia, Puerto Rico y M?xico. En este tiempo pascual reafirmemos nuestra fe en Cristo resucitado, que ha dado su vida por cada uno de nosotros, y seamos con nuestras obras testigos de su amor entre los dem?s. ?Muchas gracias por vuestra visita!

[? Copyright 2007 - Libreria Editrice Vaticana]



Publicado por verdenaranja @ 23:57  | Habla el Papa
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