S?bado, 21 de abril de 2007



Discurso del Cardenal Card. Julio Terrazas S. Arzobispo de Santa Cruz y Presidente de la C.E.B.



Apreciados hermanos Obispos ,
respetados representantes de los sectores del Pueblo de Dios en Bolivia y Equipo Formador de nuestro Seminario San Jos?:

Iniciamos hoy nuestra octog?sima cuarta Asamblea de Obispos de Bolivia, dentro del contexto pascual vivido intensamente con todo el Pueblo de Dios. Tiempo de gracia que nos ha permitido celebrar el misterio del amor de Dios que, con la Muerte y Resurrecci?n de su Hijo, ha vencido al pecado y nos ha abierto las puertas de la Vida Nueva. Vibra a?n el Exultet de la Vigilia Pascual y el solemne Aleluya del anuncio de la Resurrecci?n del Se?or.
Esta alegr?a pascual deseo convertirla hoy en saludo de bienvenida. Bienvenidos hermanos a vivir estos d?as de convivencia y comuni?n eclesial para que juntos, nosotros pastores, podamos animar con renovado ardor el caminar de nuestras iglesias locales.
Felicidades pascuales a todos los presb?teros, consagrados, fieles laicos, formadores y seminaristas de toda Bolivia.
Un afectuoso ?Felices Pascuas? a usted, Se?or Nuncio Apost?lico, Mons. Ivo Scapolo, siempre cercano a nuestra Iglesia, compartiendo sus b?squedas y realizaciones.
Al estimado Pbro. Marco Ganci, Secretario de la Nunciatura, un augurio Pascual muy especial en nombre de todos los Obispos.
En este momento, deseo expresar desde Bolivia las m?s sinceras felicitaciones al Santo Padre por sus 80 a?os de nacimiento y por los dos fecundos a?os de Pontificado al servicio de la Iglesia Universal. No podemos dejar de agradecer con toda el alma la Exhortaci?n Apost?lica ?Sacramentum Caritatis?, que nos recuerda la centralidad de la Eucarist?a en la vida de los ministros ordenados y de todos los fieles, misterio que se ha de creer, celebrar y vivir.
Se?or Nuncio, le ruego hacer llegar estos sentimientos al Santo Padre, haci?ndole saber que desde Bolivia nuestro pueblo estar? atento al mensaje que nos dir? muy pronto en Aparecida (Brasil)
Gozamos tambi?n de un adelanto pascual en la Ordenaci?n Episcopal de Mons. Jorge Herbas, OFM en Aiquile y con mucha alegr?a lo recibimos ahora como miembro de nuestra Asamblea. Bienvenido Jorge, te auguramos un trabajo apost?lico largo y fecundo.
En nombre del Se?or de la Pascua saludo a los hermanos obispos em?ritos y a los que agobia la enfermedad o el peso de los a?os.
Una vez m?s va nuestro recuerdo agradecido a la hermana Iglesia de Tr?veris, a su pastor y a todos sus fieles. La Pascua ilumina la partida a la casa del Padre del querido y recordado Mons. Joseph Spital, que tanto empe?o puso en hacer crecer la fraternidad entre nuestras Iglesias.
De manera especial adelantamos nuestra gratitud a la querida Iglesia de Hildesheim que se prepara a celebrar con nosotros los 20 a?os de hermandad con Bolivia.
Entramos ahora en la consideraci?n de los variados y exigentes temas que nos corresponde analizar.


APARECIDA NOS CONVOCA
Su realizaci?n est? a las puertas. Despu?s de un largo camino de preparaci?n llegamos a la celebraci?n de la V Conferencia General del Episcopado de Am?rica Latina y El Caribe en Aparecida-Brasil. Irrumpe la fuerza del Esp?ritu, que nos invita a abrir la mente y el coraz?n de nuestra Iglesia en el continente. Ser?, as? lo deseamos, un Pentecost?s que nos permita una adhesi?n clara, valiente e irrenunciable a la ense?anza de Jes?s Maestro que nos quiere disc?pulos y misioneros en el hoy de nuestra historia.
El Santo Padre con su presencia alentar? y animar? nuestras reflexiones y b?squedas dando inicio a los trabajos de este extraordinario acontecimiento con la Eucarist?a inaugural del domingo 13 de mayo.
Sin duda viviremos una experiencia inenarrable quienes tendremos la dicha de participar representando a nuestras Iglesias locales, pero ser? tambi?n un gozo comprometedor para todo el Pueblo de Dios que estuvo y est? involucrado con sus reflexiones, aportes y oraciones durante todo el tiempo de preparaci?n.
La Iglesia en Am?rica Latina tiene una tarea insoslayable, tarea que es a la vez un reto: presentar a Cristo Jes?s, Camino, Verdad y Vida, a las generaciones de hoy, que viven procesos de globalizaci?n, que conlleva corrientes de secularizaci?n, relativismo ?tico moral y un materialismo pr?ctico generalizado.
Pese a tantas confusiones nos interesa ser hoy Disc?pulos y Misioneros de Jesucristo que ofrezcan, con claridad, la vida abundante que esperan nuestros pueblos.

UNA PREOCUPACION ESPECIAL
En nuestra asamblea tendremos el privilegio de encarar el di?logo ecum?nico y analizar el hecho del abandono que hacen de nuestra Iglesia un buen n?mero de feligreses.
Con sinceridad nos preguntaremos el por qu? de las divisiones entre hermanos que profesan la misma fe en Cristo el Se?or, c?mo responder al llamado del Se?or que todos seamos uno, y el por qu? muchos cat?licos carecen del sentido de pertenencia a la comunidad eclesial, conform?ndose con una pr?ctica religiosa ocasional, rutinaria, sin alma y sin vida.

LAS CONSECUENCIAS DE LAS INUNDACIONES
Como pastores hemos sufrido con nuestro pueblo azotado por las inclemencias clim?ticas. A?n hoy son miles los hermanos que siguen viviendo en el sufrimiento y la inseguridad, consecuencia de los fen?menos naturales ya conocidos: desastres, raras veces vistos, con p?rdidas humanas, de viviendas, de cultivos, de ganado, de medios de subsistencia y fuentes de trabajo.
Tragedia que sin embargo hizo brotar una sobreabundante generosidad tanto internacional como nacional. La solidaridad excepcional, que hemos palpado, manifiesta la riqueza espiritual de nuestro pueblo y su adhesi?n extraordinaria a la defensa de la vida. Nos alegra constatar que la Buena Noticia del Maestro Jes?s empapa la ra?z misma de nuestras culturas. La tarea continuar? porque a?n hay mucho que reconstruir, restaurar, rehacer y sobre todo dotar a los damnificados de los instrumentos de trabajo duradero que eleven su dignidad y su capacidad para superar los efectos de estas inclemencias.
El pa?s requiere pol?ticas de prevenci?n de desastres y construcci?n de defensivos que aseguren la vida de poblaciones enteras. Hacemos votos para que el dolor humano jam?s sea utilizado con fines de propaganda y animamos a quienes trabajan por una solidaridad aut?ntica para que sigan haci?ndolo con entusiasmo generoso.

EL EXODO MASIVO DE HERMANOS NUESTROS
Todos somos testigos cada d?a de escenas desgarradoras, en aeropuertos y terminales de buses y trenes, de miles de compatriotas que, dejando el pa?s, parten en b?squeda de d?as mejores para s? y sus familias, decididos a enfrentar una aventura imprevisible que, a veces, comporta humillaciones y explotaciones que denigran la dignidad de la persona humana. Esta migraci?n, entre otros aspectos negativos, crea un grave problema de desintegraci?n familiar, de ni?os y adolescentes que, confiados a parientes u otras personas, sufren graves consecuencias a nivel afectivo, relacional, educativo y de la formaci?n de su personalidad.
El fen?meno ha tomado el cariz de un verdadero ?xodo, que nos tiene que cuestionar como cristianos y como Iglesia, pero tambi?n como pa?s. Hay que buscar respuestas, creando fuentes de trabajo con salario digno en Bolivia, con la conciencia de que podemos salir adelante en nuestra propia tierra con el esfuerzo de todos.
Tambi?n, es indispensable acompa?ar y brindar servicios a estos hermanos nuestros a trav?s de los consulados bolivianos en los pa?ses de acogida, adem?s de entablar di?logos bilaterales con los gobiernos para garantizar condiciones de vida y de trabajo en el respeto de los derechos humanos. Agradecemos a las hermanas Iglesias que en diversos pa?ses se prodigan en defensa de los miles de migrantes bolivianos con caridad evang?lica.

LA CORRUPCION
Es un mal end?mico profundamente arraigado y constantemente condenado, que ensombrece las esperanzas de d?as mejores y m?s justos, y mancha la conciencia de sectores tanto p?blicos como privados. Esta lacra perniciosa no se la puede minimizar ni se la debe tratar de manera irresponsable. El pa?s sabe cuanto perjuicio ha originado la corrupci?n convirti?ndose en una de las causas principales de la pobreza reinante.
En este campo, es urgente una transformaci?n profunda, en la que aparezca la honestidad, la transparencia, el sentido de justicia y la defensa del bien com?n. S?lo as? podremos esperar que los recursos de la naci?n lleguen a sus destinatarios, en especial a los sectores empobrecidos de nuestra naci?n.

LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE
A?n una palabra sobre este hecho que suscit? tantas expectativas en el pa?s. Entramos en la etapa final en medio de incertidumbres que tendr?n que despejarse para recrear la esperanza de una Bolivia nueva para todos.
Los plazos son demasiado cortos: s?lo la conciencia de que la asamblea piensa en el pa?s, vive para el pa?s y cree en un pa?s creativo, incluyente, generar? la capacidad de renunciar a presiones e imposiciones, y dar as? el marco jur?dico que nos permita caminar hacia d?as mejores. El bien del pa?s est? por encima de todo, pero un pa?s con dignidad y libertad.
Hemos visto a toda Bolivia celebrando la Muerte y Resurrecci?n del Se?or con la conciencia de encontrar en su fe la fuerza para avanzar. El Resucitado presente en la historia de Bolivia puede iluminar a los constituyentes en su tarea de elaborar una carta magna. La naci?n entera confi? en sus representantes. Es la hora de devolver la esperanza borrando las confusiones sembradas.

PALABRA FINAL
Hermanos: La Pascua es un llamado a abandonar la violencia. Las violencias y las guerras son una negaci?n de la Pascua. Por eso nos duele profundamente lo que acontece hoy en el Chaco boliviano, una violencia fratricida que ha sumado otro muerto y varios heridos a la larga lista de v?ctimas que conmueve a la sociedad. La Pascua nos invita a encontrarnos con la vida, a salir de las esclavitudes para abrazarnos a la libertad, a desechar el mal para que el bien se realice en beneficio de todos los bolivianos.
La Pascua, no nos cansaremos de repetirlo, nos apremia. Al igual que los disc?pulos sentimos alegr?a por la presencia del Resucitado. Queremos ser sus testigos en el hoy de nuestro pa?s: ?Nos toca construir la paz, esa misi?n extraordinaria nos la dio el Maestro. Hacen falta gestos de paz. Nuestro pueblo tiene derecho a sentir que la Resurrecci?n es paz entre Dios y los hombres, entre la creaci?n y la humanidad, entre los hombres entre s?, entre los pueblos? (Card. Danneels Pascua 2007). Contamos con el soplo del Esp?ritu que nos dio el mismo Se?or.


Busquemos la armon?a y la paz cada d?a en el pa?s. Bolivia merece un futuro sin divisiones y con gran capacidad para articular la diversidad que nos enorgullece. En esta din?mica deseamos que la nueva ley de educaci?n, que pronto se aprobar?, recoja los aportes y sugerencias de la Iglesia y otros sectores involucrados en esta tem?tica. Un pa?s avanza solamente cuando tiene una educaci?n que llegue a todos y que forme personas responsables, maduras y libres.
En este contexto pascual, el acontecimiento de Aparecida nos brindar? la certeza de que no estamos solos, all? se dise?ar?n las l?neas de nuestro actuar como Iglesia en el Continente de la Esperanza. Ser disc?pulos y misioneros es un regalo de Dios, pero tambi?n una tarea.
Tenemos un modelo, Mar?a que re?ne a los disc?pulos, les alienta, les fortalece, escucha la Palabra, la guarda en su coraz?n y sale presurosa a comunicarla inundada de alegr?a.
Con esa alegr?a iniciamos nuestra Asamblea.

Cochabamba, 18 de abril de 2007

Card. Julio Terrazas S.
ARZOBISPO DE SANTA CRUZ
PRESIDENTE DE LA C.E.B.
Cardenal Card. Julio Terrazas S. Arzobispo de Sant (2007-04-20)
Publicado por verdenaranja @ 0:02  | Hablan los obispos
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