S?bado, 21 de abril de 2007
Catequesis para la preparaci?n de la Jornada Mundial de Oraci?n por las Vocaciones, remitida por Delegaci?n Diocesana a la parroquia en los materiales.

Haz latir el coraz?n del mundo


LOS SENTIDOS DEL CORAZ?N

Presentaci?n

Los destinatarios de esta catequesis son los ni?os de 10 a 13 a?os que participan ordinariamente en actividades pastorales tanto en la parroquia como en el colegio.

El lema de la Jornada invita a estos ni?os a descubrir que la expresi?n ?mundo? hace referencia a todo cuanto existe. Esta hermosa realidad ?creaci?n,
universo, personas, humanidad? tiene vida, pero una vida que nace del coraz?n de los hombres.

Ellos pueden hacer que este coraz?n tenga vida y genere vida. Ellos pueden ser ese coraz?n que siente, ve, escucha y es sol?cito con las necesidades de los dem?s.

Objetivos:

1. Descubrir a los ni?os que ellos son parte integrante del coraz?n y de la vida del mundo.

2. Implicarles en acciones concretas para tomar parte en la vida del mundo.

3. Presentarles la vida de quienes lo dejan todo para servir a la humanidad.

4. Hacer que ellos sientan la alegr?a de servir a los dem?s y a la comunidad en la que viven.

Ambientaci?n

En un lugar destacado del aula puede estar el cartel de la Jornada donde destaca el lema ?Haz latir el coraz?n del mundo?. Puede ayudar a la ambientaci?n, cualquier otra imagen del coraz?n o de los sentidos corporales que los ni?os estudian en anatom?a.

La m?sica es necesaria. En alg?n momento pueden sonar canciones que hagan referencia a los sentidos y al oraz?n: ?Con un manojo de estrellas?,
?Tan cerca de m?; ?Danos un coraz?n..?, etc.

La fotograf?a de un sacerdote y religioso o religiosa conocida por el hero?smo de su entrega puede completar la ambientaci?n del lugar.


DESARROLLO DE LA CATEQUESIS

1. El coraz?n del mundo

Con la palabra coraz?n se suele expresar lo m?s importante de la vida humana y de las personas. Para significar la bondad de una persona se dice:
?tiene un gran coraz?n?; para ratificar su muerte, se afirma: ?se le ha parado el coraz?n?. Con ella no s?lo nos referimos a una v?scera del organismo, sino a
toda la persona. Este coraz?n se relaciona con el exterior a trav?s de:
? Ojos con los que percibe la realidad exterior. Los ojos son las grandes ventanas del coraz?n para conocer cuanto existe.
? Boca con la que se saborea lo que ha entrado por los ojos. El coraz?n percibe por medio de este sentido el valor positivo o negativo de cuanto existe
? O?dos con los que escucha los sentimientos de la realidad. Aquello que los ojos no perciben, es captado por los o?dos siempre atentos a la intimidad del otro.
? Manos para palpar las necesidades del otro y entrar en relaci?n con aquello que est? fuera de uno mismo.
Describe con detalle cuanto se sugiere en la actividad n. 1

2. El Evangelio de los grandes corazones

La humanidad es como el organismo humano que tiene un coraz?n cuyos sentidos son los grupos de personas que asumen y realizan actividades espec?ficas.
Tambi?n Jes?s en el Evangelio se refiere a la Iglesia como el organismo humano donde los bautizados son los sentidos del coraz?n. Algunas de las personas que aparecen en el Evangelio son un buen ejemplo:
? Mateo quien, despu?s de ver a Jes?s que pasa a su lado, escucha atentamente la llamada ?S?gueme!. Al instante lo deja todo y se incorpora al grupo de los disc?pulos del Maestro.
? Juan que, admirado por el milagro de la pesca milagrosa, ve a Jes?s, cuando los dem?s cre?an que era una fantasma y dice: ?Es el Se?or!
? Mar?a, la hermana de L?zaro, que est? muy atenta a las palabras de Jes?s, saboreando sus gestos y palabras, sin perder detalle.
? Mar?a, la madre de Jes?s, que advierte en Can? la carencia del vino y tiende sus manos para socorrer a quienes est?n en apuros: ?No les queda vino!

Profundiza en estos personajes a trav?s de la actividad n. 2

3. Corazones da?ados? y sanados

En ocasiones sentimos que nuestro coraz?n no siempre oye, ve, siente... lo que hay en el exterior. No caemos en la cuesta y pasamos de largo. Nos justificamos diciendo ?no me he dado cuenta?. Pero quiz? sea algo peor..., tenemos el coraz?n
atrofiado porque sus sentidos est?n da?ados. En ese caso hay que ir al m?dico...
y si el da?o es espiritual el m?dico no es otro que Jes?s:
?Le presentan un sordo que, adem?s, hablaba con dificultad, y le ruegan imponga la mano sobre ?l. ?l, apart?ndole de la gente, a solas, le meti? sus dedos en los o?dos y con su saliva le toc? la lengua. Y, levantando los ojos al cielo, dio un gemido, y le dijo: ?Effet?, que quiere ecir: ???brete!? Se abrieron sus o?dos y, al instante,
se solt? la atadura de su lengua y hablaba correctamente. Jes?s les mand? que a nadie se lo contaran. Pero cuanto m?s se lo prohib?a, tanto m?s ellos lo publicaban. Y se maravillaban sobremanera y dec?an: ?Todo lo ha hecho bien;
hace o?r a los sordos y hablar a los mudos?. (Marcos 7, 31-37)

Para comprender el sentido de este milagro realizar la actividad n. 3

4. ?Danos un coraz?n grande?

Los cristianos hemos recibido una coraz?n grande para amar y hacer que el amor de Dios inunde toda la creaci?n. Un coraz?n sano y limpio capaz de:
? O?r la voz de Dios que nos habla a trav?s de:
- Su Palabra en la Biblia, especialmente en los evangelios.
- Nuestros padres y educadores que nos se?alan el camino que hemos de seguir.
- Nuestra conciencia que en el interior nos susurra c?mo hemos de actuar.
? Tocar las necesidades de los dem?s y ayudarles cuando:
- Est?n solos o enfermos.
- Carecen de lo necesario para vivir.
- Nos piden ayuda.
? Ver el rostro de Dios en:
- La naturaleza y su belleza.
- Las personas que se entregan a los dem?s por Dios.
- Los m?s necesitados.
? Gustar y saborear los sentimientos propios y los de los dem?s si:
- Somos fieles y leales en la amistad.
- Compartimos nuestras cosas y nuestro tiempo.
- Sentimos que hay otros que nos necesitan.
Para concretar y asumir estos compromisos ver la Actividad n.

5. ?para amar!

Al final de la catequesis hacemos silencio en nuestro coraz?n para escuchar y sentir su latir. Si nuestro coraz?n est? despierto se transforma en fuerza vital para que siga latiendo el coraz?n del mundo. Dios llama a algunos para que entreguen su vida totalmente al servicio de la humanidad. As?
La vocaci?n al sacerdocio y a la vida consagrada es fruto de un coraz?n vivo y entregado

Actividad n. 1
En una l?mina dibujar los sentidos del coraz?n y escribir en el interior de cada silueta algunas de las actividades que el coraz?n puede realizar a trav?s de este sentido.

Actividad n. 2
Buscar en grupo los pasajes evang?licos que narran estas escenas y responder a la pregunta que se plantea despu?s de cada texto:
? Vocaci?n de Mateo (Mateo 9,9)
?Qu? escuchas en tu coraz?n?
? Juan reconoce a Jes?s (Juan 21,4-8)
?D?nde podemos reconocer a Jes?s?
? Mar?a a los pies de Jes?s (Lucas 10,38-42)
?C?mo podemos ?saborear? la Palabra de Dios?
? Mar?a y los necesitados (Juan 2,1-12)
?Qu? personas tienen necesidad de nosotros?

Actividad n. 3
Enumerar entre todos los del grupo actitudes y comportamientos que son
fruto de tener alguno de los sentidos del coraz?n da?ados. Ante estas situaciones
dialogar con el catequista sobre:
? En qu? medida impiden latir el coraz?n del mundo
? C?mo ayudan los sacerdotes y los religiosos y religiosas a sanar estos
corazones da?ados
? Se puede decir que los sacramentos del Bautismo, de la Penitencia y de la
Eucarist?a son como la medicina de Dios para sanar estos corazones.

Actividad n. 4
Puede ayudar a concretar compromisos la letra de la canci?n ?Con un
manojo de estrellas? y el video ?Diez historias en el coraz?n de ?frica? editados
por Obras Misionales Pontificias (Se pueden encontrar en las delegaciones diocesanas de misiones).

CORAZ?N SIN FRONTERAS, UNIVERSAL

Presentaci?n

Catequesis dirigida a adolescentes de 12 a 15 a?os, estudiantes de la ESO habitualmente.
Ellos tienen el reto de descubrir su intimidad para aceptarse como son, y desde ah? abrir su coraz?n al exterior con la mirada puesta en un horizonte sin l?mites.
El compromiso con los otros, con el mundo que le rodea y con el universo con el que sue?an, debe brotar de su interior, donde comienza a barruntarse su futuro.

La propuesta de un coraz?n generoso para hacer felices a los dem?s puede ser suscitada por los testigos que han dado su vida por los dem?s, sirviendo a la comunidad a la que pertenecen.

Objetivos:

1. Ayudar a los adolescentes a conocerse a s? mismos descubriendo que en su coraz?n pueden tener cabida proyectos universales.
2. Valorar la diferencia entre un coraz?n muerto y un coraz?n que genera vida en su entorno.
3. Abrir horizontes para que el adolescente se deje seducir por una vida de entrega y generosidad en favor de los dem?s
4. Asumir el compromiso de la respuesta generosa ante las necesidades m?s inmediatas.

Ambientaci?n

Un mapa del mundo puede ofrecer una panorama adecuado para desarrollar la catequesis. Iluminando esta visi?n del universo el cartel de la Jornada: Haz latir el coraz?n del mundo.
Alguna de las canciones misioneras pueden ambientar el entorno ofreciendo posibilidades para que la letra y la m?sica favorezca una buena disposici?n para meterse en el mensaje de la catequesis: ?Manos misioneras?; ?Es la hora
de la misi?n?; ?Canta y camina?... U otras que abran horizontes universales.

Puede completar la ambientaci?n alguna fotograf?a de misioneros o personas que como testigos han dado la vida por los dem?s.

DESARROLLO DE LA CATEQUESIS

1. Los movimientos del coraz?n?

El coraz?n es posiblemente el ?rgano m?s importante del cuerpo humano, es el motor de la vida. Encargado de bombear la sangre por todo el cuerpo lleva a todas las c?lulas el alimento y el ox?geno. Este encargo se realiza en dos movimientos perfectamente sincronizados:
? Di?stole, movimiento de dilataci?n, por el que la sangre de las venas pasa a los ventr?culos para su purificaci?n
? S?stole, movimiento de contracci?n que hace posible el paso de la sangre de los ventr?culos a las arterias;
Si falla cualquiera de estos movimientos la paralizaci?n del coraz?n es inevitable, m?s a?n cualquier desajuste entre los dos movimientos afecta a la salud de la persona, poniendo en peligro su vida.

Para comprender el sentido de estos dos movimientos
en el desarrollo de la personalidad hagamos la actividad n. 1

2. ? del mundo

El lema de la Jornada de Oraci?n universal por las vocaciones nos invita a colaborar con el movimiento de s?stole y di?stole del coraz?n de la de humanidad. El coraz?n del mundo tambi?n se ajusta a estos dos movimientos cuando:
? La humanidad dilata su coraz?n y asume como propios todos los afanes, problemas y posibilidades de los pa?ses y continentes. Nadie queda excluido de la ?casa? de todos. Todos somos iguales con los mismos derechos y deberes.
? La humanidad sale de s? misma con vitalidad y generosidad para inyectar sangre arterial a todos, especialmente a los m?s desfavorecidos. La vida arterial llega de manera r?pida hasta los ?ltimos extremos del organismo.

Para profundizar en estos movimientos de la humanidad realizar la actividad n. 2

3. ? y de cada persona

Cada persona en el proceso de su formaci?n, de maduraci?n, necesita atender con diligencia estos dos movimientos, de manera que pueda alcanzar una personalidad madura y responsable.
? Movimiento de dilataci?n por el que se abre en su interior, dilata su vida para acoger y asumir los grandes valores que configuran la personalidad de un ser sin perder su singularidad.
? Movimiento de contracci?n por el que sale de s? misma y va al encuentro del otro compartiendo con ?l su valores y siendo solidaria con la vida de los dem?s, de los cercanos y de los lejanos.

Descubramos una personalidad equilibrada, actividad n. 3

4. Tres corazones parados que recobran la vida

El Evangelio describe la muerte de tres personas en las que Jes?s obra el milagro de devolverles la vida. Son las tres resurrecciones que provocan en el pueblo la pregunta sobre qui?n es Jes?s, la respuesta de fe en sus disc?pulos y la sentencia de su eliminaci?n por parte de sus enemigos.
A estas tres personas se les hab?a paralizado el coraz?n. Dejaron de bombear sangre arterial en el organismo circulatorio de su existencia... y murieron.
Pero aparece Jes?s quien de manera sorprende y milagrosa hace posible que aquel motor de la vida comenzara funcionar. Jes?s hizo latir el coraz?n de tres muertos!

Realiza la actividad n. 4 para completar este apartado

5. Corazones sin fronteras que dan vida al mundo
Los disc?pulos de Jes?s han recibido el encargo de ser corazones que dan vida; corazones sin fronteras ni l?mites; corazones que, a medida que se llenan de vida,
la comunican e irradian al mundo:
? porque sienten palpitar su coraz?n ante la injusticia
? porque sienten gritar en su coraz?n a los pobres y los hambrientos
? porque sienten vivir su coraz?n en el regazo de la misericordia de Dios
? porque sienten en su coraz?n el amor hacia los humildes.
De esta manera los llamados al sacerdocio y a la vida consagrada son como motores de vida que hacen latir el coraz?n del mundo. De esta manera quienes reciben la vocaci?n al servicio de la comunidad son capaces de experimentar
en su interior la dilataci?n del coraz?n en el que caben todos y su contracci?n para ser instrumento de vida en el mundo.

Culminar la catequesis con la actividad n. 5

Resurrecci?n Texto b?blico
L?zaro (Juan 11,1-44)
Hija de Jairo
(Lucas 8, 40-56)
Hijo de la viuda de
Na?n (Lucas 7, 11-17)
?Quitad la piedra.? Le responde Marta, la hermana del
muerto: ?Se?or, ya huele; es el cuarto d?a.? ... ??L?zaro,
sal afuera!? Y sali? el muerto, atado de pies y manos con
vendas y envuelto el rostro en un sudario. Jes?s les
dice: ?Desatadlo y dejadle andar.?
?l, tom?ndola de la mano, dijo en voz alta: ?Ni?a, lev?ntate.
? Retorn? el esp?ritu a ella y, al punto, se levant?, y
?l mand? que le dieran de comer.
Al verla, el Se?or tuvo compasi?n de ella y le dijo: ?No
llores.? Y, acerc?ndose, toc? el f?retro. Los que lo llevaban
se pararon, y ?l dijo: ?Joven, a ti te digo: Lev?ntate.?
El muerto se incorpor? y se puso a hablar, y ?l se lo dio
a su madre.

Actividad n. 1
Comentar entre todos el siguiente texto haciendo referencia al mundo interior:
?Es condici?n imprescindible para emprender las grandes acciones entrar dentro de uno mismo, relajar el coraz?n y hacer hueco en su interior. Es el momento del descubrimiento
de la interioridad, equiparable al movimiento de di?stole del coraz?n. En este espacio interior se dan cita los pensamientos, sentimientos, emociones, deseos, etc.
todo aquello que constituye un verdadero mundo interior muy variado y fascinante.
Sin embargo, las preocupaciones por las cosas, los afanes de las necesidades m?s inmediatas, los miedos, las distracciones, etc. le impiden al hombre tomar conciencia de la riqueza de este mundo interior, perdi?ndose as? la posibilidad de conocerse y de dar a los dem?s. Es frecuente que suceda lo mismo que con el descubrimiento de las cuevas
del Drach en Mallorca: estaban en el subsuelo, todos pasaban por encima pero sin verlas, hasta que un d?a un pastor por casualidad encontr? una entrada y pudo contemplar
por primera vez en la historia un maravilloso espect?culo del que hoy disfrutan muchas personas?

Actividad n. 2
El coraz?n del mundo parece que est? sufriendo por una falta de equilibrio entre la capacidad de acoger a cada pueblo tal como es y la falta de generosidad para salir en ayuda de los m?s necesitados.

Para dibujar esta situaci?n completa el siguiente cuadro:

Actividad n. 3

Elaborar en el grupo un cuadro donde aparezcan los s?ntomas de una persona con coraz?n sano ?apertura en su interior y solidarida con el exterior? y otra con
coraz?n enfermo ?empobrecida en su interior y egoc?ntrica con el exterior?.

Actividad n. 4
Visionar el video ?Las cartas de Laura?, editado por O.M.P., para descubrir c?mo se puede descubrir la intimidad y la necesidad de compartir tu vida con otros.

Actividad n. 5
Rezar juntos la oraci?n de la Jornada de oraci?n por las vocaciones.
Situaciones de enfermedad en el coraz?n del mundo
Son exclu?dos los pa?ses m?s pobres
Remedios para curar
estas enfermedades

CORAZONES ABIERTOS Y DECIDIDOS

Presentaci?n

La catequesis est? pensada para j?venes. Chicos y chicas que han iniciado el bachillerato o se encuentran en la Universidad. J?venes que de alguna manera participan en la actividad pastoral de la comunidad de pertenencia: colegio,
parroquia, grupo o asociaci?n.
La propuesta del lema de la Jornada tiene para estos j?venes una gran carga de implicaci?n. El coraz?n del mundo estar? latiendo, si ellos asumen el compromiso de ser su motor. Ellos pueden asumir la responsabilidad de hacer latir el
coraz?n del mundo.
La catequesis ha de abrir horizontes m?s all? de las propias fronteras para hacerles ver que aqu? y en la misi?n de la Iglesia cualquier vocaci?n es una donaci?n al servicio de los dem?s.

Objetivos:

1. Despertar en los j?venes el deseo de tomar parte en las tareas evangelizadoras de la Iglesia.
2. Descubrir en la vida y testimonio de las vocaciones al sacerdocio y a la vida consagrada una manera noble de contribuir a la humanizaci?n de la sociedad.
3. Ayudarles a escuchar la voz de Dios que resuena en el interior de cada persona.
4. Comprometerse en la acci?n evangelizadora de la Iglesia.
Ambientaci?n
El cartel de la Jornada puede ocupar un lugar destacado en la catequesis. Cartel que puede estar ambientado con otras fotograf?as de personas que han sido llamadas
al ministerio sacerdotal o a la vida consagrada.
La canci?n misionera ?Canta y camina? puede sonar en el interior del lugar como m?sica de fondo al menos al inicio de la sesi?n, tal vez durante toda la sesi?n.
Algunos otros signos vocacionales: entregar las pocas monedas de las que se dispone;
la Biblia abierta; la fotograf?a de un grupo de seminaristas o novicios, etc.
El catequista ha preparado cuidadosamente el lugar donde sea posible la audici?n musical y el visionado del DVD.

DESARROLLO DE LA CATEQUESIS

1. La fuerza comunicativa del coraz?n

Las personas no pueden retener en su interior la riqueza insondable de su ser, han de comunicarla como lo hace el coraz?n cuando se llena de sangre. La persona
necesita salir de s? misma, dar y darse. Necesita comunicar a los dem?s lo que ha descubierto en su propio interior; es un tesoro que no puede guardar celosamente para s? mismo porque entonces lo perder?a. Compartirlo le hace sentirse a
s? mismo como ?nico, crece el concepto y el valor que tiene de s?, su autoestima y autoconfianza? y todo ello le hace experimentar la belleza y la alegr?a de la vida,
la suya propia y la que comparte con los dem?s.

Para entender esta dimensi?n comprometida del coraz?n realizar la actividad n. 1

2. La decisi?n de un testigo de la fe

Cuando la persona descubre su vocaci?n de entrega y servicio, de su coraz?n nace el compromiso de la donaci?n hasta la misma identificaci?n con el otro. Esto es lo que sucedi? en la vida del misionero comboniano, P. V?ctor Zabala:
?A comienzos del a?o 1999 regresa desde Espa?a a la Rep?blica Centroafricana con la inquietud de abrir dos orfanatos para ni?os hu?rfanos de padres ?matados? por el SIDA. Ya en los inicios siente los primeros s?ntomas de la debilidad, pero los ni?os eran lo primero.

Ingresado en un hospital. Por las emisoras de las misiones circundantes se escucha la llamada:
?El P. Victor est? ingresado en coma y con gran anemia. Necesita urgentemente una transfusi?n?. Ante la necesidades vitales era urgente encontrar una bolsa de sangre
adecuada. En cuatro d?as recibi? siete transfusiones de sangre y sus compa?eros le dec?an, medio en serio medio en broma, que ten?an preparada una camiseta blanca con un
coraz?n rojo en el pecho en la que hab?a esta inscripci?n: MENE OKO (una sola sangre).
Palabra profundamente significativa para el africano y para la Iglesia en ?frica. MENE OKO significa paz, unidad, fraternidad... Una sola sangre en contra de las luchas tribales, ya que todos somos hijos de un mismo Dios.
Recuperado regresa Espa?a para ultimar su restablecimiento. Pero se descubre que, con la sangre, adem?s del paludismo le hab?an transmitido el VIH portador del SIDA.
El 17 de octubre del a?o 2000 regresa de nuevo a ?frica con sus ni?os, ahora infectado como ellos. Un contagio producido por pura donaci?n y amor a Dios y a los hombres. ?Se hizo todo a todos?. Ellos, a cambio, le transmitieron lo que no hubieran querido. Aun as? le identifica a?n m?s con su pueblo. Por eso ten?a que volver con los suyos?.

Completar el mensaje con la actividad n. 2

3. En el origen est? la voluntad de Dios

Estos testigos de la fe, que dan su vida por amor a Dios y a los dem?s, no lo hacen llevados ?nicamente por un deseo de ser solidarios con los m?s necesitados.

Esta disposici?n inicial es necesaria, pero insuficiente. Es precisa la llamada de Dios que sale al encuentro del coraz?n que, una vez lleno de ilusi?n, se contrae y responde
con un S? a la iniciativa divina. San Pablo expresa con claridad la diversidad vocacional dentro de la unidad de la llamada:
? ?Hay diversidad de carismas, pero un mismo Esp?ritu; diversidad de ministerios, pero un mismo Se?or; diversidad de actuaciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. A cada cual se le otorga la manifestaci?n del Esp?ritu para provecho com?n?? (1 Co 12, 4-11).
? ?Os exhorto, pues, yo, prisionero por el Se?or, a que viv?is de una manera digna de la vocaci?n con que hab?is sido llamados... Un solo cuerpo y un solo Esp?ritu, como una es la esperanza a que hab?is sido llamados. Un solo Se?or, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos?? (Ef 4,
1-5).
Para profundizar en el mensaje paulino, actividad n. 3
4. Y por encima de todo el amor?
Ante la diversidad de vocaciones el joven ?tocado? por la gracia de Dios puede sentir la incertidumbre sobre el camino a elegir. No le faltan deseos, ni siquiera la decisi?n. Le perturba la ausencia de un discernimiento que le ayude a canalizar su vida en una entrega espec?fica. Ante esta situaci?n la voz de Santa Teresa de Lisieux
puede ser elocuente:
?Teniendo un deseo inmenso del martirio, acud? a las cartas de San Pablo, para tratar de hallar una respuesta. Mis ojos dieron casualmente con los cap?tulos doce y trece de la primera carta a los Corintios, y en el primero de ellos, le? que no todos pueden ser al mismo tiempo ap?stoles, profetas y doctores... Continu? leyendo... no me hab?a reconocido a m? misma en ninguno de los miembros que San Pablo enumera,
sino que yo deseaba verme en todos. En la caridad encontr? el quicio de mi vocaci?n...exclam?: ?Oh Jes?s, por fin he encontrado mi vocaci?n: mi vocaci?n es el amor... en el coraz?n de la Iglesia, yo ser? el amor?.

Para descubrir el proceso de una vocaci?n, actividad n. 4

5. ?que hace latir el coraz?n

La Jornada tiene por objeto orar para que Dios suscite muchas vocaciones capaces de ser motores en el interior de la humanidad. La Jornada se completa con una mirada a tantas vocaciones que nacen y se desarrollan en los territorios de misi?n.
Estas, en ocasiones, no pueden madurar por falta de recursos. Ambas ideas pueden sustanciase en un doble compromiso:
? Orar por las vocaciones a la vida consagrada y al sacerdocio
? Cooperar con recursos econ?micos para ayudar a estas vocaciones

La actividad n. 5 ayudar? a concretar

Actividad n. 1
Profundizar en torno a estas ideas en el grupo. Las grandes decisiones que nacen del coraz?n:
? No son fruto de los sentimientos ni de la improvisaci?n.
? Tienen una gran carga de permanencia m?s all? de compromisos transitorios.
? Implican la vida y la totalidad de la persona.
Suponen la entrega a una causa noble y duradera.

Actividad n. 2
La vida de la Iglesia est? sembrada de testigos que han tomado la decisi?n de dar su vida por los dem?s. Investiga otros ejemplos similares al testimonio sobre el P. Zabala:

Actividad n. 3
Despu?s de la lectura de estos textos paulinos se puede establecer un di?logoen el grupo en torno a estas cuestiones:
1. Qu? es y qu? significa en la Iglesia la vocaci?n al sacerdocio o a la vida consagrada
2. Describir la distinci?n y la complementariedad de los carismas vocacionales.
3. ?La diversidad de vocaciones en la Iglesia es un riqueza o una complicaci?n?

Actividad n. 4
Obras Misionales Pontific?is ha editado dos videos sobre la vocaci?n al sacerdocio y a la vida consagrada. En cada uno de ello hay un gui?n pedag?gico para profundizar en su contenido. (Los videos se encuentran en la Delegaciones
diocesanas de misiones):
? ?Cristo vive en Bombay?. La vocaci?n al sacerdocio y a la vida consagrada
en esta ciudad.
? ?Jesucristo nos llama al relevo misionero?: un joven que descubre su vocaci?n en una javierada, el matrimonio joven que lo dejan todo para ir a la misi?n; un sacerdote misionero y una religiosa con muchos a?os al servicio de los m?s pobres.

Actividad n. 5
Orar juntos con la oraci?n preparada para esta Jornada.
Testigo
S. Esteban (Hch 7, 55-60)
S. Pablo Miki
S. Josefina Bakhita
Sor Leonela Sgorbati
Rasgos de su entrega vocacional
Publicado por verdenaranja @ 1:04  | Espiritualidad
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