Domingo, 22 de abril de 2007
Comunicado emitido por los Obispos de Chile al termino de su 93 Asamblea Plenaria realizada del 16 al 20 de abril.

RENOVEMOS LA ESPERANZA EN EL ALMA DE CHILE

Declaraci?n al t?rmino de la 93? Asamblea Plenaria
de la Conferencia Episcopal de Chile


Agradecemos al Se?or de la Vida


1. En nuestra 93? Asamblea Plenaria, en Punta de Tralca, los Obispos de la Conferencia Episcopal de Chile hemos
agradecido al Dios de la Vida por sus innumerables dones. Animados por la reciente celebraci?n de la Resurrecci?n de Jesucristo, nuestra esperanza, hemos orado y reflexionado acerca de algunos aspectos de nuestra labor pastoral, mirando el contexto de la actual realidad nacional.

2. Reflexionamos acerca de nuestro aporte a la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe. En ese esp?ritu, iniciamos tambi?n el camino de preparaci?n de nuestras Orientaciones Pastorales para los pr?ximos a?os, que elaboraremos a partir de un amplio proceso de participaci?n. Para ello, hemos aprobado los aspectos pr?cticos de la primera Asamblea Eclesial Nacional para el pr?ximo mes de octubre, que ser? antecedida de Asambleas Diocesanas.
3. En estos d?as hemos dado gracias al Se?or por el recuerdo del vig?simo aniversario de la visita a Chile del Papa
Juan Pablo II. Hemos podido comprobar la enorme vigencia de su mensaje y las deudas que, como sociedad, todav?a tenemos frente a desaf?os que nos siguen interpelando. Hemos agradecido a Dios por la vida, el ministerio y magisterio del Papa Benedicto XVI, de quien hemos recibido recientemente la Exhortaci?n Apost?lica sobre la Eucarist?a. Tambi?n hemos agradecido el legado del Cardenal Ra?l Silva Henr?quez, en este a?o en que celebramos el centenario de su natalicio. Releer su ?sue?o? de pa?s, su testamento espiritual, su
mirada hacia ?el alma de Chile?, es un ejercicio que nos llena de esperanza.

4. Hemos mirado, a la luz de nuestros desaf?os pastorales, los acontecimientos y debates de actualidad. Algunos
nos preocupan particularmente.

Contin?a la espera de los pobres


4.1. A pesar de esfuerzos y logros en materia de justicia social, la espera de muchos pobres contin?a. Esperan
ser escuchados, atendidos en el anhelo de ser protagonistas de su propia historia, incluidos en este mundo global y tecnificado que les margina. De un modo particular, el mundo rural y sectores urbanos empobrecidos, claman desde su postergaci?n. Superar la pobreza y las grandes desigualdades, constituyen desaf?os sociales que no pueden dejar de interpelarnos, tambi?n a nuestra sociedad y a sus l?deres.

Tambi?n la de los j?venes


4.2. En las ?ltimas semanas hemos visto algunas lamentables manifestaciones de violencia protagonizadas por j?venes. En este contexto nos preocupa la anunciada puesta en vigencia de la Ley de responsabilidad penal adolescente. Esperamos que no sea una medida que ponga la atenci?n del pa?s sobre todo en soluciones punitivas, dejando de lado la prevenci?n y la necesaria rehabilitaci?n. Es urgente reflexionar sobre las
verdaderas ra?ces del descontento juvenil, sobre el rol de las familias, los padres y educadores y sobre la mirada que tiene el Estado hacia los j?venes. Necesitamos abrir reales oportunidades educativas y laborales a los j?venes y a la acci?n preventiva, responsabilidad de la sociedad en su conjunto. Un tema, sin duda, que requiere de una reflexi?n profunda es el influjo de algunos medios de comunicaci?n en la exhibici?n de la violencia y en la focalizaci?n, a veces, unilateral de lo negativo.

Por otra parte, en esta Asamblea hemos meditado acerca de nuestro modo de acompa?ar a los j?venes en nuestra pastoral y ofrecer una contribuci?n relevante al mundo juvenil, deseoso de una justa atenci?n.
Como positivo y esperanzador nos parece apreciable el servicio al pa?s que prestan miles de j?venes a lo
largo de Chile, participando en parroquias, colegios, movimientos apost?licos, instancias solidarias y de
voluntariado. A ellos queremos acompa?ar con mayor presencia y abriendo nuevas instancias donde puedan conocer a Jes?s, amarlo y servirlo en sus hermanos, llenando sus vidas de sentido. Vemos enmuchos de estos j?venes reflejada la esperanza que Chile debe renovar en este momento de la historia.

La Educaci?n: tarea de todos


4.3. Hemos reflexionado sobre la iniciativa gubernamental para reformar la educaci?n. Estamos conscientes de
la necesidad de avances urgentes y significativos en esta materia. Valoramos todo cuanto ayude a mejorar la calidad de la ense?anza, y a hacer posible el acceso de todos a una educaci?n digna, pero es necesario que en todo este proceso se excluyan visiones ideologizadas y se escuchen las voces de todos los sectores involucrados.

La Educaci?n es un bien inestimable para cada persona, para las familias y la sociedad. Lo que hemos observado desde el a?o pasado, en diversas manifestaciones estudiantiles, en la opini?n p?blica y en iniciativas gubernamentales, evidencia la justa y sincera aspiraci?n de la sociedad a una educaci?n de calidad para todos los chilenos y chilenas. El proceso de reflexi?n y de b?squeda, que ha tenido un hito en el informe elaborado por el Consejo Asesor Presidencial para la calidad de la Educaci?n, ha alcanzado una nueva etapa con el Mensaje de la Sra. Presidenta de la Rep?blica y la firma del Proyecto de Ley General de Educaci?n, el 9 de abril en curso. Este ?ltimo propone modificar la Ley Org?nica Constitucional de
Ense?anza, de 1990.

A?n es temprano para emitir un juicio m?s acabado sobre un proyecto de tanta trascendencia y proyecciones para el pa?s. Merece ser estudiado diligentemente en todos sus aspectos e implicancias, para llegar a discernir sus fortalezas y debilidades, en orden a alcanzar una educaci?n de calidad para todos los ni?os y j?venes de Chile. La primera invitaci?n es, pues, a involucrarse en su estudio, porque la educaci?n es tarea de todos. De manera especial, invitamos a reflexionar a los padres de familia, a los educadores, a
las instituciones educativas, al Gobierno y a quienes tienen la grave responsabilidad de legislar en esta materia. Se trata de buscar el bien de los educandos, de sus familias y de la sociedad entera. De una buena educaci?n depende la realizaci?n de las personas y el progreso de la sociedad.
La Conferencia Episcopal de Chile, como lo ha hecho habitualmente, no dejar? de ofrecer su aporte al bien
com?n. Lamentamos la poca atenci?n prestada a nuestra contribuci?n, ofrecida a partir de una vasta
experiencia y con la ?nica intenci?n de servir al pa?s. Los siguientes puntos son temas irrenunciables para
la Iglesia:

a. Derecho a una educaci?n de calidad y con equidad para todos, especialmente para los m?s pobres.

b. Una educaci?n centrada en la persona con sus dimensiones religiosa, moral, intelectual, social.

c. Una educaci?n que apoya y refuerza el derecho prioritario de los padres de familia a elegir la educaci?n
de sus hijos.

d. Una educaci?n que, al margen de toda uniformidad, respete y favorezca tanto la libertad de acceso y de ofrecimiento del servicio educativo, de acuerdo a los propios proyectos educacionales que aseguran una sociedad democr?tica y plural.

e. Una educaci?n que estimule la construcci?n de un pa?s m?s justo y solidario.

Con todo, creemos que el Proyecto de Ley recientemente presentado constituye una gran posibilidad para que en el Parlamento, los legisladores puedan dialogar con el gobierno y la ciudadan?a en torno a la educaci?n, tema tan crucial para el desarrollo de nuestra sociedad. Invitamos encarecidamente a abordar este tema en un di?logo respetuoso y constructivo, que verdaderamente ponga el bien del pa?s por encima de los intereses particulares, aunque sean leg?timos, a fin de que la nueva Ley sea beneficiosa para todos.

Mejorar la calidad de la pol?tica


5. Mirando el conjunto de los debates actuales, nos preocupa que mucha gente sienta una distancia creciente entre
los discursos y los hechos; entre las promesas y sus realizaciones; entre sus problemas concretos que no son
resueltos y los debates y pol?micas a veces inconducentes. El pa?s enfrenta hoy desaf?os muy importantes, como
la superaci?n de los hechos de corrupci?n, y una tendencia peligrosa a exacerbar el conflicto, presentando una
mirada pesimista de la realidad y un panorama desolador del futuro. Todo esto reclama un mejoramiento de la
calidad de la pol?tica, recuperando su sentido m?s profundo de servicio al Bien Com?n. Tambi?n m?s responsabilidad para dotarla de mayor legitimidad, comprometiendo al mismo tiempo una activa y responsable participaci?n ciudadana en los asuntos de inter?s p?blico.

6. De nada servir?a crear grupos de trabajo plurales y diversos si las pol?ticas que se implementasen finalmente
privilegiaran una mirada y excluyeran otras. Deseamos que se acojan efectivamente las propuestas que se formulan con respeto, humildad y fundamento, y a todos pedimos que se hagan aportes constructivos en un clima de colaboraci?n y di?logo.

La crisis del transporte p?blico


7. La crisis del transporte p?blico en la capital del pa?s es un tema que trasciende a la gran ciudad, ha provocado
muchos sufrimientos y sensibiliza a los chilenos de norte a sur. Somos testigos de la preocupaci?n de la gente al
ver tantos recursos concentrados en la capital, mientras en regiones hay necesidades postergadas. Hemos hablado a favor de la dignidad personal que tantos habitantes de Santiago, con raz?n, sienten vulnerada por estos d?as. Queremos que todas nuestras ciudades sean m?s modernas, limpias, amables y humanizadoras. Que sean espacios de integraci?n y encuentro. Para esto se requiere la generosidad y el esfuerzo de todos; tambi?n el liderazgo efectivo de las autoridades en la soluci?n de los problemas.

En las grandes decisiones, pensar en las personas


8. A quienes tienen altas responsabilidades en la conducci?n del pa?s, les rogamos que en sus decisiones busquen siempre el bien integral de las personas. Son ellas quienes reciben la ense?anza, quienes viajan en el transporte p?blico, los que se atienden en los consultorios, reciben las pensiones y postulan a subsidios de vivienda. Los cristianos estamos llamados a ver a Cristo en ese alumno, en ese pasajero, en ese enfermo, en ese hermano sin techo. Y para quienes han optado por el servicio p?blico estas personas deben ser la raz?n de su servicio.

9. Pedimos al Se?or que nos regale el don de escuchar con respeto, y la generosidad de adoptar las mejores
soluciones para los grandes problemas nacionales. Ante las situaciones que vive nuestro pa?s, reiteramos nuestro
llamado a trabajar juntos para renovar la esperanza en el ?alma de Chile?. Invitamos a rezar con filial confianza
a la Sant?sima Virgen del Carmen, nuestra Madre y Reina por todas estas intenciones para el bien de de Chile,
que nos acompa?e y nos ense?e a ser disc?pulos y misioneros de Jesucristo.

LOS OBISPOS DE LA CONFERENCIA EPISCOPAL DE CHILE
Punta de Tralca, 20 de abril de 2007



Publicado por verdenaranja @ 2:07  | Hablan los obispos
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios