Martes, 24 de abril de 2007
Mensaje al clausurar la 84 Asamblea Plenaria de los Obispos bolivianos, martes 24 de Abril de 2007, con el t?tulo: "Cristo resucitado, esperanza nuestra".


Cristo resucitado, esperanza nuestra

?Yo estoy con ustedes todos los d?as hasta el fin de la historia? (Mt. 28,20)



Los Obispos de la Iglesia Cat?lica de Bolivia nos hemos reunido en el tiempo de la Pascua del Se?or del a?o 2007, despu?s de haber vivido, con todo el Pueblo de Dios en la Semana Santa, d?as muy intensos de fe y haber experimentado fuertemente el sentido cristiano de nuestra vida. La gran participaci?n en estas celebraciones nos muestra que el Evangelio de Jesucristo ha penetrado en el coraz?n del pueblo boliviano y se ha constituido en un signo claro de su identidad.

En la Pascua celebramos lo m?s central de nuestra fe, la resurrecci?n de Nuestro Se?or Jesucristo, su victoria sobre la muerte y sobre el mal. Damos al mundo la noticia m?s importante para la humanidad: el mal ha sido vencido, la muerte no es el final, y todo el proceso de nuestra historia avanza hacia una plenitud de vida.

Cristo resucitado pone en movimiento nuestra propia existencia con una perspectiva nueva, con una nueva manera de vivir y nos impulsa a un cambio constante y permanente de cada uno y de las estructuras que nos esclavizan para vivir la libertad de los hijos de Dios. La novedad se traduce en compromiso por el Reino de Dios, Reino de verdad y de vida, Reino de justicia, de amor y de paz.

Es el Esp?ritu del Se?or resucitado que nos lleva a comprometernos con los pobres para que recobren su dignidad de personas, para que todos los hombres y mujeres sean protagonistas y responsables en la marcha de la historia, que la v?a democr?tica sea cauce de convivencia, que la libertad sea respetada y asegurada en todo momento, y que la vida sea defendida por encima de todo. Esta es la verdadera esperanza que no defrauda y que tendr? su plenitud en la misma vida de Dios.

Impulsados por el Esp?ritu del Resucitado hemos reflexionado en estos d?as en torno a la dolorosa divisi?n de las Iglesias cristianas, de todos los que tenemos un mismo bautismo y seguimos al Se?or Jes?s Resucitado. Hemos decidido seguir dando pasos en los caminos que conducen a la unidad que el Se?or nos mand? (cfr. Jn 17,21).


CON LA IGLESIA QUE CAMINA EN AMERICA LATINA

La Pascua que celebramos en comuni?n con toda la Iglesia nos une de manera especial con la Iglesia que camina en Am?rica Latina y que se prepara para celebrar un gran acontecimiento: La V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe en el santuario de la Virgen de Aparecida, Brasil, con el tema: Disc?pulos y misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en El tengan vida, ?Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida? (Jn.14,6). En continuidad con las anteriores Conferencias, que tuvieron lugar en R?o de Janeiro (1956), Medell?n (1968), Puebla (1979) y Santo Domingo (1992), se re?ne una vez m?s la V Conferencia para responder adecuadamente a los grandes desaf?os de la misi?n evangelizadora.

Es una oportunidad para renovar nuestro ser Iglesia, seguidora de Cristo y enviada por El, disc?pula y misionera, que, conducida por el Esp?ritu, pueda experimentar el encuentro personal con Cristo y la haga instrumento de di?logo y comuni?n. Encuentro con Cristo que nos har? buscadores y constructores de la verdad que une y no divide, y que sigue actuando en nuestra vida personal y comunitaria.

Exhortamos a vivir este acontecimiento desde la fe y que la oraci?n de todo el Pueblo de Dios acompa?e a los Obispos reunidos en Aparecida para que el Esp?ritu del Se?or resucitado les d? sabidur?a para encontrar respuestas a los grandes desaf?os de la Iglesia y de la sociedad en Am?rica Latina. Y a nosotros nos d? docilidad y firmeza para asumir sus conclusiones pastorales.

EL PAIS QUE QUEREMOS

Desde nuestra misi?n de pastores hemos orado y reflexionado tambi?n sobre la situaci?n de nuestro pa?s.

Constatamos en todos los sectores de nuestro pueblo aspiraciones y anhelos de cambios profundos. Pero frente a las situaciones tan complejas en las que se ve envuelto, vive en un clima de inseguridad y zozobra, y se pregunta: ?A d?nde va el pa?s? Tambi?n nosotros nos preguntamos con frecuencia: ?Qu? Bolivia queremos construir?

1. Principios para la organizaci?n del pa?s

Queremos recordar algunos elementos fundamentales de nuestro mensaje de marzo de 2006: ?Construyamos una Bolivia para todos?.

La primac?a de la persona humana: Es imprescindible afirmar la primac?a y la dignidad de cada persona por encima de todos los dem?s valores humanos y reafirmar la igualdad de todos los habitantes del pa?s, respetando y valorando las diversidades culturales.

El bien com?n de una naci?n es anterior a todos los bienes particulares o sectoriales. El bien com?n se construye promoviendo y defendiendo a los m?s d?biles y desprotegidos de la sociedad.

La vida en democracia: Bolivia debe seguir dando pasos decididos hacia una democracia cada vez m?s madura; debe promover la participaci?n ciudadana de manera consciente y responsable en la toma de decisiones, especialmente de los pueblos ind?genas, comunidades campesinas y de los sectores populares. Urge luchar contra toda discriminaci?n y contra toda clase de exclusiones antiguas y nuevas.

2. Valores y derechos fundamentales de la vida social

Ning?n pa?s tiene futuro si la convivencia de sus ciudadanos no se fundamenta sobre los valores morales y sociales de la verdad, la libertad, la justicia, la honestidad, el di?logo y la solidaridad. La paz social que todos anhelamos es fruto de la vivencia de estos valores que constituyen la referencia imprescindible para los responsables de la vida p?blica.

Una vez m?s queremos recalcar la necesidad de plasmar con claridad y firmeza en la nueva Constituci?n los derechos fundamentales que aseguran el bien com?n:
La vida: La promoci?n de la dignidad humana implica la afirmaci?n del inviolable derecho a la vida desde la concepci?n hasta la muerte natural.

La familia, basada en el matrimonio entre un var?n y una mujer, es la primera c?lula de la sociedad, es santuario de la vida y centro del humanismo integral. Una sociedad construida sobre la familia es la mejor garant?a contra toda tendencia de tipo individualista o colectivista.

La educaci?n es uno de los derechos humanos fundamentales, es un bien p?blico y no un instrumento o propiedad de algunos; es un hecho cultural, por ende dinamiza las distintas culturas; es el eje articulador del desarrollo nacional, tiene como horizonte la formaci?n integral de la persona que incluye la dimensi?n trascendental de la vida.
Los padres son los primeros y principales responsables de la educaci?n de sus hijos. Son ellos los que deben elegir esta educaci?n, en conformidad con sus creencias, sus valores, su cultura y sus leg?timas aspiraciones. Y el Estado debe garantizar el derecho de los padres.

La libertad religiosa y otros derechos: Queremos resaltar, en primer lugar, el derecho a la libertad religiosa, que incluye la libertad de conciencia. As? mismo, es necesario reconocer y defender el derecho a la libertad de expresi?n, la seguridad social, la salud, la vivienda, el trabajo, y el reparto equitativo de la tierra y los recursos naturales para una vida digna y justa.

3. La Asamblea Constituyente

La Nueva Constituci?n debe estar fundamentada en los principios, valores y derechos que hemos se?alado.

La Asamblea Constituyente, tan anhelada por muchos bolivianos, es la gran oportunidad para establecer las bases de una nueva Bolivia, m?s fraterna y pac?fica, sin imposiciones de las mayor?as sobre las minor?as y sin predominio de intereses regionales, sectoriales o de grupo.

Sin embargo, la confianza que el pueblo deposit? al inicio de la Asamblea Constituyente se ha ido perdiendo a medida que iba pasando el tiempo. Los enfrentamientos y la poca eficiencia han sembrado dudas en diversos sectores sociales de que pueda culminar felizmente un acontecimiento de tanta trascendencia para el futuro del pa?s. Los constituyentes tienen la grave responsabilidad de superar las tensiones y trabajar en un clima de apertura, di?logo, respeto y unidad, llevando a cabo la tarea que se les ha encomendado.

EXHORTACION FINAL.

Finalmente deseamos expresar, ante la complejidad de los problemas que vive el pa?s, que seguimos apostando por cambios profundos y alentamos la esperanza del pueblo.

Queremos ser una Iglesia Pascual, que acompa?a con esp?ritu solidario y al mismo tiempo cr?tico, todos los cambios sociales, pol?ticos y culturales. Iglesia cercana a todos para que nuestras vidas sean testimonio de la presencia del Se?or en la historia de nuestro pueblo. Iglesia capaz de leer los signos de los tiempos y comprometerse con una verdadera transformaci?n. Alentamos todos los esfuerzos por fortalecer nuestra identidad boliviana donde cada persona sea acogida y respetada, valorada y apoyada, para ser protagonista en la construcci?n de una sociedad mejor integrada y m?s unida.

Las distintas manifestaciones de intolerancia, autoritarismo, polarizaciones regionales, pol?ticas, ideol?gicas y culturales, el resentimiento y la manipulaci?n no favorecen estos cambios. La violencia y la presi?n no pueden ser el m?todo para conseguir los objetivos que se pretenden. Solamente el di?logo aut?ntico y el respeto a los dem?s pueden librarnos de la espiral de violencia que se va contagiando en los diversos sectores de la sociedad.

Alentamos a los medios de comunicaci?n social, instituciones c?vicas y movimientos sociales para que favorezcan este proceso de cambio que todos propugnamos en un clima de convivencia democr?tica.

Bolivia somos todos y saldr? adelante cuando todos colaboremos en este momento hist?rico con actitudes de responsabilidad, sinceridad y solidaridad.

Que Mar?a, la Madre del Se?or, primera disc?pula y misionera, ilumine el caminar de nuestro pueblo y de todos los pueblos de Am?rica Latina.

Los Obispos de Bolivia

Cochabamba, 24 de abril 2007



Publicado por verdenaranja @ 22:44  | Hablan los obispos
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